OPINIÓN DE ANTONIO MACHADO, SOBRE EL FASCISMO Y LA RUSIA ACTUAL («HORA DE ESPAÑA», REVISTA MENSUAL. SEPTIEMBRE DE 1937

22/09/2022

«Londres, París, Berlín, Roma con su luz mortecina nos dicen claramente que es hoy Moscú, el foco activo de la historia.

Reparemos en las pobres ideas que dan de sí mismas esas democracias que fueron un día el orgullo del mundo; veamos cuanto sale o se guisa en sus Cancillerías, incapaces de invocar

-siquiera sea a título de dignidad formularia- ningún principio ideal, ninguna severa norma de justicia. Como si estuvieran vencidas de antemano o subrepticiamente vendidas al enemigo, como si presintiesen que la llave de su futuro no está ya en su poder, apenas si tienen movimiento que no revele un miedo insuperable a lo que puede venir. Reparemos en su actuación desdichada en la Sociedad de Naciones, convirtiendo una Institución nobilísima, que hubiera honrado a la humanidad entera, en un organismo superfluo, cuando no lamentable y que sería de la más regocijante ópera bufa, si no coincidiese con los momentos más trágicos de la historia contemporánea.

Reparemos en esos dos hinchados dictadores que pretenden asustar al mundo y a quienes Roma y Berlín soportan y exaltan. Ellos no invocan la abrumadora tradición de cultura de sus grandes pueblos respectivos: la declaran superflua, proclaman, en cambio, una voluntad ambiciosa, un culto al poder por el poder mismo, un deseo arbitrario de avasallar al mundo, que pretenden cohonestar con una ideología rancia, cien veces refutada y reducida al absurdo por el solo hecho de la guerra europea. Roma y Berlín son hoy los pedestales de esas dos figuras de teatro, abominables máscaras que suelen aparecer en los imperios llamados a ser aniquilados. La historia no camina al ritmo de nuestra impaciencia. No vivirá mucho, sin embargo, quien no vea el fracaso de esas dos deleznables organizaciones políticas que hoy representan Roma y Berlín.

Moscú -resumamos en este claro nombre toda la vasta organización de la Rusia actual- aunque saluda con el puño cerrado, es la mano abierta y generosa, el corazón hospitalario para todos los hombres libres, que se afanan por crear una forma de convivencia humana, que no tiene sus límites en la frontera de Rusia. Desde su gran revolución, un hecho genial surgido en plena guerra entre naciones, Moscú vive consagrado a una labor constructora, que es una empresa gigante de radio universal.

La fuerza incontrolable de la Rusia actual radica en esto: Rusia no es ya una entidad polémica, como la fue la Rusia de los zares, cuya misión era imponer un dominio, conquistar por la fuerza una hegemonía entre naciones. De esa unidad, que todavía calienta los sesos de Musolini, ese monstruo endiosado, se curaron los rusos hace veinte años. La Rusia actual nace con la renuncia a todas las aspiraciones y ambiciones del Imperio, rompiendo todas las cadenas, reconociendo la libre personalidad de todos los pueblos que la integran. Su mismo ejército, el primero del mundo, no solo en número, sino sobre todo, en calidad, no es esencialmente el instrumento de un poder que amenace a nadie, ni a los fuertes ni a los débiles, responde a la imperiosa necesidad de defensa que le impone el encono de sus enemigos; porque contra Rusia militan las fuerzas al servicio de todos los injustos privilegios del mundo. Sus gobernantes no lo olvidan. La política de Lenin y Stalin se caracteriza, no solo por su alcance universal, sino también por un claro sentido de lo real, cuya ausencia es siempre en política causa de fracaso. Más la Rusia actual, la gran República de los Soviets va ganando, de hora en hora, la simpatía y el amor de los pueblos; porque toda ella está consagrada a mejorar las condiciones de la vida humana, al logro efectivo, no a la mera enunciación, de un propósito de justicia».

Fuente: Federico Rubio Herrero (Cronología mundial durante seis meses decisivos, julio-diciembre de 1937).     


‘Castigar a los rojos’, o cómo la represión de Franco se inspiró en la Inquisición y los nazis

16/09/2022

En la calle hay silencio, apenas un hilillo de coches y paseantes, cielo plomizo y hojas en el suelo. Es verano en Bruselas, pero la sequía está pelando los árboles por anticipado y parece que hay calma de otoño, pero con flama. Dentro también hay paz, murmullo de papeles y de tazas de café. Pero es una paz de mentira: a Ángel Viñas (Madrid, 1941) lo rodea un infierno de documentos sobre la Guerra Civil y el Franquismo, esos que documentan sus obras, las de uno de los historiadores más respetados de nuestro tiempo.

Su último libro se titula Castigar a los rojos. Acedo Colunga, el gran arquitecto de la represión franquista (Crítica), un trabajo que desvela y desmenuza la Memoria escrita en 1939 por el general Felipe Acedo Colunga (Palma,1896), fiscal jefe del Ejército de Ocupación, que permite conocer en profundidad cómo se persiguió a los republicanos, con una mentalidad de exterminio. La obra ha sido escrita a seis manos con el también historiador Francisco Espinosa, cuyo hallazgo del documento está en el origen de todo, y el catedrático de Derecho Penal Guillermo Portilla, quien ha puesto la visión más técnica.

Hablamos de un personaje conocido, del que se sabían algunos datos biográficos como que llegado a general del Aire y había sido gobernador civil en Barcelona, pero no la hondura de su papel en la concepción del castigo y la venganza contra los rojos. ”Él es el que la piensa, la concreta y la aplica, el que la hace”, resume Viñas. “Era una persona de máxima confianza para Francisco Franco y formaba parte de la Unión Militar Española, la parte del Ejército que conspiraba con los monárquicos para acabar con la República. Fue uno de los activistas de la represión jurídica de Asturias y estuvo un tiempo en la cárcel porque había participado en la sanjurjada [un fallido golpe de Estado de 1932]”.

Acedo “es el que da el background” a las leyes de responsabilidades políticas o contra la masonería y el comunismo. Hasta ahora, explica Viñas, pensaba que ese corpus era obra de una serie de catedráticos, pero la nueva investigación constata que la “concepción” que tenían detrás estas armas judiciales del fascismo la puso él, que aquello “no salió por azar”, sino de un claro convencimiento, y que sus órdenes “impregnaron” las actuaciones judiciales por venir en el futuro modelo procesal-penal de Justicia en España. “Acedo estaba detrás de ese mensaje”, resume.

Por ser, no por hacer

El documento troncal de la obra es una memoria, con fecha de 15 de enero de 1939, que Acedo, como fiscal jefe del Ejército de Ocupación, presentó a modo de guía para quienes tenían que administrar justicia en los consejos de guerra de España. Este documento, que sale a la luz ahora, es muy importante porque describe la estrategia seguida en los procesos penales contra los defensores de la II República y porque dibuja los planes represivos de los sublevados. Todo giraba en torno al caudillo Franco, la unidad de la patria, la iglesia católica…

“Una de sus obsesiones era lo que podíamos llamar hoy la España liberal, la de izquierdas, no la católica, de Santo Oficio. Lo que no sabíamos hasta ahora es que Acedo bebe de las doctrinas de Carl Schmitt [un jurista alemán, destacado miembro del partido nazi], que es uno de los contribuidores más importantes al derecho nacionalsocialista. Sentó en la doctrina del derecho penal moderno la noción de que a un hombre se le juzga no por lo que ha hecho, sino por lo que es. Eso es terrible. Así se llevó a la muerte a los judíos, no por lo que hacían o no, sino por lo que eran”, constata.

Se empeña en mostrar la supuesta peligrosidad criminal de la ideología republicana, a modo de precrimen, persiguiendo más unos valores y una manera de pensar que actuaciones concretas, procesables. Viñas cita el caso de Julián Besteiro, quien fuera presidente de las Cortes durante la II República, y también del PSOE y la UGT. Fue sometido a un consejo de guerra, en el que se le acusó de haber promovido un socialismo moderado, y condenado a cadena perpetua que, posteriormente, fue sustituida por treinta años de reclusión mayor. Murió en la cárcel, en Carmona, enfermo. Colunga había pedido la pena de muerte para él “estrictamente por lo que era”, como evidencian los documentos aportados por estos tres especialistas.

Y eso es lo que tomó por inspiración el fiscal español, que fue “a por toda la España que venía de las luces”. Los “comunistoides” y “seudodemocráticos” intelectuales de la República eran los más odiados, pero el escaneo llevaba de la cúspide a la base, “desde las más altas instancias hasta el último alcalde, al último mono, con especial interés en perseguir a los maestros y profesores, que son los que envenenan a la juventud”.

A los aires nacionalsocialistas se añade el “componente católico”, la idea de expiación, que también estaba en la Inquisición. “Es que la Memoria es un manual de inquisidores, es así, la justicia de Franco se inspiró en la Inquisición y en los nazis”, asevera. “La impunidad galopa por las páginas de este documento”, dice en el prólogo el juez Baltasar Garzón, “helado, estupefacto” ante lo que leía. “Decían que España estaba camino de desaparecer a causa de estridencias, alborotos, violencias… y aplicaron la exterminación, propia de un régimen malvado”, denuncia Viñas.

Acedo Colunga “es un militar que piensa en militar y eso es esencialmente lo que plantea, un castigo militar”. “En aquellos primeros años de la dictadura, lejos de adoptarse un sistema penal indulgente con los vencidos, se asumió la necesidad de abordar un procedimiento de eliminación física, moral y económica del rival político. Una técnica basada conjuntamente en la represión corporal, la restricción de la libertad, el expolio económico y la humillación del hostil al denominado Alzamiento Nacional”, se lee en la obra.

La memoria asentó este “furibundo ataque al derecho civil”, desde el convencimiento de que no podía quedar ni uno vivo -en sentido figurado y en sentido literal-, que nadie podía escapar a la “eliminación física, moral y económica del rival político”. Una “gigantesca tela de araña” permitió que la información -la delación, también- fluyera a través del Servicio de Información militar (S.I.M.), el Servicio de Información de la Policía Militar (S.I.P.M), la Delegación del Estado para la Recuperación de Documentos, el Tribunal de Responsabilidades Políticas, el Tribunal Especial de Represión de la Masonería y el Comunismo, los Consejos de Guerra, las Comisiones de Depuración, la Inspección de prisioneros de Guerra-Campos de concentración, Alcaldías, Falange, Guardia civil, Iglesia católica, delatores particulares… Difícil escapar.

No somos nosotros, sois vosotros

Viñas se muestra especialmente insiste en explicar que Colunga ayudó a darle le la vuelta a la tortilla y a tratar de situar a los republicanos como los culpables de todo, incluso de los peores comportamientos de sus propios compañeros, los levantados en armas. Toma el libro y busca una sentencia de un consejo de guerra del 5 de agosto de 1936, temprano en el desarrollo de la guerra. En él justifica por primera vez, tan a las claras, la supuesta necesidad del alzamiento.

“Frente al estado de anarquía que dominaba en todo el territorio nacional con manifiesta conculcación de todo régimen legal civilizado, al asumir el Ejército el poder por el medio legítimo de la declaración del estado de guerra que anula toda autoridad civil cuyo imperio estaba además prostituido por el desorden y la subversión de todos los valores morales de la sociedad, se ha constituido el único gobierno que puede salvar a la Patria interpretando sus destinos históricos y la necesidad de continuar su propia existencia”, sostiene.

“Quienes se sublevan son los que no se sublevan, piensa este fiscal. Es el mundo al revés, una inversión. Como si estuvieran las llamas de la revolución arrasando todo, marca una visión que estaría en el estado naciente, Acedo asume lo que se ha ido preparando y viene a decir que los que se sublevan son los del Gobierno republicano”, explica.

“Eso es lo que para mí es una manifestación de lo que en general constituye la esencia de la interpretación derechista de la Historia, que es achacar al otro los rasgos más desagradables del comportamiento propio, proyectar en el adversario el comportamiento propio”, señala. Por si aún hay que recordarlo, Viñas repite: “los terroristas fueron quienes se sublevaron”.

Su huella, hoy

El autor de La otra cara del caudillo o El gran error de la República sostiene que esa visión de que la culpa fue del Ejecutivo legítimo fue más allá de la administración de justicia y de Acedo Colunga, se hizo relato asentado en el régimen y ha perdurado en determinados sectores hasta hoy, cuando se sigue pervirtiendo hasta el lenguaje. “Tiene su importancia política que se siga hablando de “gobierno socialcomunista”, por ejemplo, pata definir desde sectores de cierta derecha al que hoy manda en La Moncloa, suma de PSOE y Unidas Podemos.

“Apela al subconsciente y a la tradición franquista porque un PCE hay hoy en España, claro, pero desde luego no propugna la propiedad pública de los medios de producción, el control público de todas las relaciones económicas con el exterior o el partido único, el centralismo socialista. ¿Por qué decirlo, entonces?”, se cuestiona. Y se responde: eso va “calando” en otras agendas, en otros discursos, y acaba asentando aquel relato de Colunga, lo que demuestra “que el legado de su Memoria sigue vivo, de alguna manera”, y no sólo porque hasta hace apenas tres años aún fuera hijo adoptivo de Barcelona.

Es obligado, llegados a este punto, hablar sobre la ultraderecha española. “La aparición de Vox y la deriva del PP hacia la extrema derecha están en la base del desquiciamiento de la vida política española y del resurgimiento de ideas y proyectos que parecían ya limitados a ciertos sectores nostálgicos de la dictadura. Lo primero viene de la convicción, ya antigua, que la derecha tiene de que el poder les pertenece y que solo ellos tienen derecho a gobernar. Lo segundo cabe situarlo en la reacción de la derecha liderada por [José María] Aznar al movimiento en pro de la memoria a fines de los años noventa, que desembocó en una descarada campaña de propaganda con Pío Moa como mascarón de proa. Poco después, desbrozado el camino por los Moas, surgió un neofranquismo académico que ha servido para darle forma y contenido a esa reacción”, se lee en Castigar a los rojos.

Viñas pone el ejemplo de la polémica generada por la nueva Ley de Memoria Democrática, que superó superar el trámite del Congreso el mes pasado. Es, de nuevo, el discurso de “deslegitimar a la II República”, de lanzar “sospechas” sobre la legalidad de la victoria de la izquierda, de “justificar el alzamiento por el vacío legal y el caos creado”, e incluso por igualar la culpa de los dos bandos enfrentados. Un fondo que explica, por ejemplo, la polémica de Pablo Casado, exlíder del PP, cuando en mitad de un debate parlamentario sobre los indultos del procés dijo hace un año que “la Guerra Civil fue el enfrentamiento entre quienes la democracia sin ley y quienes querían ley sin democracia”.

“Esa visión de la que Colunga es tan buen ejemplo ha sido la que ha quedado en España por décadas. Cuando ahora se quieren contar las cosas con precisión, se habla de adoctrinar. ¡Si desde el año 39 todos los niños españoles han sido adoctrinados! La educación y los medios son esenciales para la labor pedagógica que queda por delante, que es mucha”, concluye.

Grandes, “maltratada por la derecha, miserablemente”

Hay no pocos lectores que han descubierto a Ángel Viñas gracias a Almudena Grandes. Sus Episodios de una guerra interminable, que se quedaron sin final por su fallecimiento, tienen siempre un capítulo de agradecimientos y referencias en los que el economista trocado en historiador es un fijo. La escritora que posiblemente más ha hecho en España para explicar al gran público la Guerra Civil y el Franquismo ha sido objeto de emocionantes homenajes de sus admiradores y, también, de gestos menos amables. Viñas lo tiene claro: “Ha sido maltratada por la derecha, miserablemente”. Defiende que ha hecho “una gran labor muy importante” al describir “lo que nunca he visto antes en los libros de Historia”. “A eso no llegamos los historiadores”, reconoce. De entre todas las entregas se queda con Los pacientes del doctor García, “soberbia”. “Ya podemos escribir los historiadores lo que queramos sobre los nazis en España después del 45, que no tiene la menor importancia. No cala. Con ella sí. Siempre”. A Grandes dedicará Viñas su próximo libro.

https://www.huffingtonpost.es/entry/angel-vinas-la-represion-de-franco-se-inspiro-en-la-inquisicion-y-en-los-nazis_es_62ff4720e4b0c8c57f5ad249


Joaquín Penina, un hijo del pueblo. Carlos A. Solero

09/09/2022

Dice en uno de sus poemas Miguel Hernández: “Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras, una esparcida frente de mundiales cabellos, cubierta de horizontes, barcos y cordilleras, con arena y con nieve, tú eres uno de aquellos. Uno de aquellos, uno de aquellos, si hay hombres que contienen un alma sin fronteras, tú eres uno de aquellos”. “Universal fielmente”, se refería a los luchadores sociales de la revolución libertaria española, a los internacionalistas, la mayoría de ellos de ideología anarquista, para los cuales las fronteras son una creación artificial de quienes buscan dominar y gozar de privilegios. Joaquín Penina fue joven anarquista catalán fusilado en setiembre de 1930 en las barrancas del arroyo Saladillo. En efecto, luego del golpe de septiembre de 1930, habiéndose implantado por decreto del presidente de de facto José Félix Uriburu la “ley marcial”, comenzó una persecución implacable contra los militantes sociales, principalmente los de ideología ácrata. Joaquín Penina, fue secuestrado de su humilde pieza de pensión ubicada en calle Salta al 1600, conducido a la Jefatura de policía y trasladado en las tinieblas de la noche invernal hacia el barrio Saladillo. En las barrancas de La Quebrada fue abatido por la metralla acusado de escribir y distribuir un volante contra la violencia militarista. Se inauguraba así una fatídica etapa de persecuciones a los militantes sociales y proletarios, principalmente contra los de Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.) J. Penina era obrero mosaísta y pertenecía a la Federación Obrera Local adherida a la F.O.R.A del V Congreso. Además distribuía libros y folletos de los ideólogos anarquistas: Pierre Joseph Proudhon, Mijail Bakunin, Piotr Kropotkin y Errico Malatesta, también material sobre naturismo y vegetarianismo. La oleada represiva continuó durante toda la “década infame”. En 1931 se perpetraron en Buenos Aires los fusilamientos de los militantes anarquistas Severino Di Giovanni y Paulino Scarfó. Con el proceso de Bragado se encarceló por más de una década a tres militantes de la FORA V Congreso: Pascual Vuotto, Santiago Mainini y Reclús de Diago. Los perseguidos y estigmatizados desde los alto eran en todos los casos trabajadores de ideología y prácticas solidarias, hombres de ideas avanzadas, insumisos al poder plutocrático, eclesial y militar. Mientras tanto, los políticos de entonces maniobraban en sus conciliábulos y maquinaban sus contubernios. Firmaban pactos como el Roca-Runciman, entronizaban al Gral. Agustín P. Justo, a Roberto M. Ortiz y Ramón S. Castillo. Agregaban eslabones a las cadenas que amordazan a los pueblos, agregando a la corona británica “el sexto dominio”. Joaquín Penina, un hijo del pueblo, cuya sangre fue derramada por los chacales cancerberos de privilegios, precursores del Terrorismo de Estado en el pasado siglo XX.

Carlos A. Solero

Septiembre de 2022

https://kaosenlared.net/joaquin-penina-un-hijo-del-pueblo/


BREVE MEMORIA DE LA GUERRILLA ANTIFRANQUISTA. EL EJERCITO GUERRILLERO DEL CENTRO

08/09/2022

En 1944, entre las Organizaciones Guerrilleras adquirió relevancia el Ejército Guerrillero de la Zona Centro integrado por cinco Agrupaciones: 1ª Agrupación (Cáceres-Toledo), 2ª Agrupación (Ciudad Real), 3ª Agrupación (Córdoba), 4ª Agrupación (Ávila-Madrid) 5ª Agrupación (Albacete).

Además de los sabotajes, fue dinamitada la sociedad Fosfatos de Logrosán y la Electro-Marinera de Miajadas, ocupaciones de pueblos, Retamosa y Roturas (Cáceres), Valdemanco (Ciudad Real), Alameda del Valle (Madrid), etc., y represalias contra los franquistas, ejecución Jefe de Falange del pueblo pacense de Fuenlabrada de los Montes, Emeterio Rivas Alonso, en 1941, un factor importante en la vida cotidiana del Maquis lo constituía la financiación de las actividades y la supervivencia. Según Secundino Serrano, en septiembre de 1946 atracaron un banco en Puertollano (Ciudad Real) en el que los guerrilleros ciudadrealeños lograron un botín de 250.000 pts. asimismo, asaltaron el tren Madrid-Badajoz (murieron dos guardias civiles) llevándose la recaudación; el 7 de octubre de 1946 atracaron a los pagadores del ferrocarril Baza (Granada) -Utiel (Valencia) logrando 64.000 pts.; el 3 de marzo de 1947 atacaron el pueblo de Cotillas (Albacete) y consiguieron 35.000 pts. La guerrilla cordobesa, una de las más poderosas, secuestró al hijo del Presidente de la Cámara Agrícola, logrando 75.000 pesetas por el rescate. En esta zona, los enfrentamientos entre las fuerzas represivas y los guerrilleros fueron constantes. Por ejemplo, en 1946 perecieron 23 guerrilleros y 16 personas afines al Régimen, asimismo en la guerrilla cordobesa en 1947, fueron ejecutadas 13 personas y 17 más en 1948 por confidentes y delatores. 

El Ejército del Centro tuvo una vida efímera. Permaneció activo desde 1939 (huidos) hasta finales de 1949. Entre sus acciones más importantes se encuentra la muerte del Comandante de la Guardia Civil, Isaac Gabaldón (Talavera, 29 de julio de 1939) y el sabotaje al polvorín de Cerro Zulema en Alcalá de Henares (6 de septiembre de 1947, 26 muertos) este último suceso nunca fue suficientemente aclarado.    

Federico Rubio Herrero


Breve Memoria de la Guerrilla Antifranquista (Levante-Aragón). Federico Rubio Herrero

02/09/2022

En tierras levantinas y aragonesas se constituyó, con el apoyo más entusiasta del PCE, la agrupación más destacada del Maquis (1945-1952) que además, estaba compuesta por hombres curtidos en la resistencia francesa.

El Órgano de expresión y propaganda, «El Guerrillero», que se editó entre 1946-1949, llegó a tirar 5.000 ejemplares. Fue la única agrupación que contó con una escuela de guerrilleros, situada primero en Aguaviva y desde agosto de 1948 en los Montes Universales. Lo más destacado fue la división del territorio en tres sectores, 5º, 11º y 17º.

Según Secundino Serrano, historiador del Maquis, el sector 5º comprendía el Norte de Cuenca y partes de las provincias de Guadalajara y Valencia; el sector 11º ocupaba un segmento de la provincia de Valencia, parte de la provincia de Teruel (Sierra de Albarracín hasta Mora de Rubielos), y de la de Castellón (desde el límite de Teruel hasta Segorbe) y el sector 17º comprendía el resto de la provincia de Teruel y de Castellón y se internaba en los límites de Tarragona. A partir de 1947, dividieron el sector 17º y surgió otro nuevo, el 23º, y la AGL pasó a conocerse como AGLA (Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón).

Proliferaron los sabotajes en líneas férreas estratégicas (Valencia-Barcelona y Valencia-Madrid), Cuenca-Aranjuez y Caspe-Nonaspe, destruyendo el puente de ferrocarril Valencia-Barcelona a la altura de Oropesa. Asimismo, destruyeron la red de conducción eléctrica Vistabella-Castellón, depósitos de locomotoras, arsenales militares (Godella, Valencia) puestos de la Guardia Civil (Carolinas-Alicante o Puerto Escandón-Teruel), ocupaciones de pueblos: Los Olmos, Las Parras de Castellote, Sarrión, Palomar de Arroyos, Ladruñán, Cirugeda, Moteagudo del Castillo y Foz de Calanda (Teruel), Losa del Obispo, Loriguilla, San Benito-Ayora (Valencia), Torás y Canet Lo Roig (Castellón) o Algarra (Cuenca).

El día 7 de julio de 1946, un grupo de guerrilleros asaltó el tren pagador cuando estaba detenido en la estación de Caudé (Teruel), apoderándose de 750.000 pts una fortuna entonces. También prosiguieron las ejecuciones de falangistas, autoridades franquistas y confidentes. El 2 de julio de 1949, fue muerto el Alcalde de Santa Cruz de Moya (Cuenca). El 13 de febrero de 1948, fue ejecutado el Alcalde de El Cuervo (Teruel). El 17 de julio de 1947, fue pasado por las armas el Jefe de Falange de Albentosa y el Secretario Municipal, y días después corrió la misma suerte, Ricardo Villanueva, Alcalde de Alcalá de la Selva (Teruel).

Entre sus víctimas figuraron los Comandantes de la Guardia Civil, Hernández de los Ríos y Francisco Calleja Buigues.

En 1952, la evacuación de lo que quedaba de la guerrilla fue, absolutamente, caótica, consiguiendo llegar 27 combatientes a Francia después de innumerables penalidades.     


La fotógrafa Eva Mañez reivindica a las víctimas del franquismo desde Cuba

22/08/2022

Desde la Fototeca de Cuba, en esta capital, la creadora propone una aproximación a la historia a través de la muestra titulada Paterna, el Paredón de España. Las mujeres herederas de la memoria de los fusilados por el franquismo, la cual tiene su origen en las exhumaciones en las fosas comunes de esa localidad.

Las acciones de identificación de los fallecidos contó con el acompañamiento de Máñez desde 2016, en aras de graficar cada momento y dar testimonio de los sucesos, detalla el perfil oficial del Consejo Nacional de Artes Plásticas en la red social Facebook.

Comisariada por la profesora Maribel Acosta, la exhibición evoca los hechos tras la caída de la República Española en 1939, cuando Paterna conocida como el Paredón de España fue escenario del asesinato de más de dos mil 200 personas de 1939 a 1956, justamente en el sitio denomionmado El Terrer.

Según detalla el texto, el proyecto fotográfico-investigativo presenta los hechos del holocausto, al tiempo que vindica tanto la historia como los lazos familiares, pues involucra a familiares de las víctimas, que fueron represaliadas por el franquismo.

“Me interesa mucho el potencial del álbum familiar y la memoria vicaria. Hay tres generaciones, la que vivió la represión, la que vivió con los dientes apretados y tuvo que callar y una actual que ha decidido que, para avanzar, necesitan romper con ese silencio”, reseñó la fotógrafa y periodista sobre el proceso.


90 años del voto femenino

01/10/2021
Voto femenino

«La historia del sufragismo español es muy desconocida, hay una cuenta pendiente enorme con ella y sus protagonistas», asegura la autora Alicia Palmer. Con esa premisa decidió profundizar en un movimiento cuyo gran logro cumple ahora 90 años: la aprobación del voto femenino en las Cortes el jueves 1 de octubre de 1931. Palmer y la ilustradora Montse Mazorriaga han creado juntas Una mujer, un voto (Garbuix Books), una novela gráfica que repasa cómo la sociedad española llegó hasta ahí, junto a los debates que hubo alrededor del asunto, y reivindica a las figuras esenciales en la consecución de este derecho.

«Reinas, pero no electoras»

Una de las paradojas que analizan es la de que las mujeres pudieran estar representadas en el Congreso –las abogadas Clara Campoamor y Victoria Kent fueron las diputadas que protagonizaron el debate que acabó en la aprobación del voto femenino hace 90 años– pero no pudieran ser electoras. «Hemos intentado mirar atrás, buscar los otros intentos, muy limitados, que hubo de incorporar el voto femenino, como cuando se propuso que solo las viudas cabeza de familia pudieran votar [en 1877, cuando siete diputados conservadores pidieron esto para ese reducido grupo de mujeres]», explica Palmer. También hablan del precedente a favor del voto femenino de Emilio Alcalá Galiano, conde y diplomático, resumido en su frase de 1908: «Las mujeres en España pueden ser reinas pero no electoras».

Porque ese hecho, el de poder ejercer el poder pero no decidir quién lo ostentaba, fue objeto de muchos enfrentamientos dialécticos y titulares de prensa. Clara Campoamor fue la gran defensora de la aprobación del sufragio femenino ese 1 de octubre de 1931, con una intervención que estos días se recuerda en el Congreso de los Diputados con distintos homenajes. «Al preparar el cómic he descubierto la dureza del proceso para ella, que se encontró muchísimas voces en contra, y el carácter que mostró, su valentía al enfrentarse a un Congreso prácticamente en contra», subraya Mazorriaga.

«No es, pues, desde el punto de vista de la ignorancia desde el que se puede negar a la mujer la obtención de este derecho. Solo es en virtud de un derecho que habéis detentado, porque os disteis a vosotros mismos las leyes, pero no porque tengáis un derecho natural para poner al margen a la mujer», dijo Campoamor en su famoso discurso de ese 1 de octubre. Porque muchos otros políticos pedían retrasar la aprobación del voto femenino. «Los partidos republicanos, sobre todo, tenían miedo al voto de las mujeres porque pensaban que estaban muy unidas a la iglesia y que si votaban iba a arrollar la derecha. Por eso figuras como Victoria Kent querían posponer el voto», precisa Palmer.

Con nombres propios

Campoamor y Kent son dos de las figuras históricas principales de las que hablan Palmer y Mazorriaga, que hacen desfilar por sus páginas a muchas otras pioneras. «Es el momento de hablar de ello, ahora hay interés en saber qué ha pasado, la genealogía feminista de todas las mujeres que no están en los libros de texto», indica la escritora. «Hay gente a la que hablas de Clara Campoamor o Victoria Kent y les suenan los nombres», añade la ilustradora, «pero Benita Asas, que tiene mucho protagonismo en la lucha por el voto, sigue siendo una gran desconocida, muchos críos la primera vez que oyen hablar de las sufragistas es con la película de Mary Poppins, pero no tienen ni idea de la lucha sufragista española».

Asas, maestra que fundó el periódico El pensamiento femenino, es recordada en el cómic en una charla que impartió en 1930 en el Ateneo de Madrid con María Lejárraga, una de las creadoras de la Unión de Mujeres de España. «También mencionamos a la doctora Elisa Soriano, una de las primeras en estudiar en la Universidad Central de Madrid», señala Mazorriaga, y rescatan la labor de figuras como Carmen de Burgos, que en 1921 organizó la primera manifestación callejera sufragista en España, o María Cambrils, que en 1925 publicó el libro Feminismo socialista.

Las cigarreras

La lucha en la esfera pública de todos estos personajes históricos se entremezcla en el cómic con la vida de Maril Luz, una joven cigarrera que trabaja en la Real Fábrica de Tabacos de la glorieta de Embajadores. Palmer ha querido hablar así de las historias anónimas detrás del movimiento sufragista y además reivindicar a la figura de las trabajadoras de la época.

«Siempre he vivido en esa zona de Madrid y desde hace unos años hay un movimiento vecinal que quiere recuperar la figura de la cigarrera, y yo lo imaginé esta historia en paralelo, para poder hablar del tema del voto y de la lucha de estas obreras, y no solo en el tema laboral, sino explicar que las mujeres eran ciudadanas de segunda y estaban reclamando derechos civiles», concluye Palmer. Para ella, que en octubre publicará otra novela gráfica, esta vez reivindicando la figura de Emilia Pardo Bazán (con Cascaborra Ediciones), «no hay que darlo todo por hecho, hay mucha gente que se cree que los derechos conquistados los ha traído el tiempo, que no les da ninguna importancia, pero hay que poner en valor a todas las personas que se han dejado la vida en eso, en conseguir los derechos que disfrutamos ahora».


HOMENAJE A LOS ÚLTIMOS FUSILADOS DEL FRANQUISMO

27/09/2021


El domingo 26 de septiembre tuvo lugar en el cementerio Civil de Madrid un homenaje a los últimos fusilados y a todas las víctimas del franquismo.


Nuestra memoria: Prisión Central de Cuéllar

22/09/2021

Poca gente sabrá que en el castillo de Cuéllar estuvo ubicada desde 1938 hasta el 30 de julio de 1966, una prisión destinada a retener a los presos republicanos que la dictadura franquista iba deteniendo a partir del golpe de Estado y también una vez que concluyo la Guerra Civil. Como la fortaleza se encontraba en un estado lamentable de abandono, fueron los propios  presos que llegaron los encargados de realizar las obras para su adaptación como prisión. A su cargo quedaron trabajos como la colocación de rejas, la modificación de salas y la construcción de otras nuevas, con lo que el monumento más emblemático de la villa se convirtió en un castillo-prisión, en el que intentaron sobrevivir cientos de reclusos.


En memoria de Manuel Fernández Márquez

14/09/2021

A petición de la Coordinadora 14 d’abril el Ayuntamiento de Sant Adrià del Besos ha inaugurado, el pasado sábado 4 de septiembre, una placa de memoria en el lugar que fue asesinado. Memoria histórica de lucha a pie de calle, reivindicación a vida o a muerte, no en despacho o en salón.

Manuel Fernández Márquez 27 años, Manuel García Caparros 19 años, Yolanda González Martín 19 años, Cipriano Martos Jiménez 31 años, Pedro Patiño Toledo 33 años, Enrique Ruano Casanova 22 años, Francisco Sauquillo Pérez del Arco 30 años, Javier Verdejo Lucas 19 años y tantos y tantos otros, cada uno con su nombre y apellidos. Centenares de trabajadores, sindicalistas y estudiantes asesinados durante el franquismo y la modélica transición. Héroes anónimos la mayoría olvidados, pertenecientes a sindicatos y formaciones políticas combativas, dispuestos a luchar por la justicia y la libertad.

          “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños,

          haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.

          Eduardo Galeano

Miraba una fotografía de Manuel, es en blanco y negro de los años 70, con las esquinas recortadas. Un hombre mirando con una sonrisa franca al fotógrafo. Un rostro feliz de un joven corriente vestido con americana oscura y corbata. Tiene el pelo rizado y lleva un clavel en la solapa, quizás del día de su boda. Un hombre que no pudo terminar su jornada laboral, que no pudo besar a su mujer y a su hijo pequeño. Un hombre que no sintió como aquella dictadura se terminaba en blanco y negro en una cama de hospital en Madrid. Un hombre que no vio la sangre derramada para dejar atrás el franquismo y conseguir una transición con una democracia tutelada.

Algunos acontecimientos del año 1973 marcaran el final del siglo XX. Están relacionados entre si y son de plena actualidad en estas fechas. El 29 de mayo Estados Unidos se retiró de Vietnam del Sur, hace una semana abandonaba Afganistán después de 20 años. El 17 de octubre se produce una crisis energética a escala mundial, estos días el precio de la electricidad se ha doblado. El 20 de diciembre murió en atentado el Presidente del Gobierno el almirante Luis Carrero Blanco, aun hay nombres franquistas en las calles de Madrid después de 46 años.

Hay un hilo conductor entre ellos. Manuel trabajaba para un prestamista de Construcciones Pirenaicas. En la obra de las tres chimeneas, para la central térmica del Besos de la empresa Fuerzas Eléctricas de Catalunya. Hoy las chimeneas son testigos mudos de lo que sucedió aquellos días, esculturas de hormigón que vigilan desde la playa la línea del horizonte.

Siguiendo el hilo, COPISA era una filial de FECSA empresa fundada, en 1952, por el banquero franquista Juan March, por la compra fraudulenta y especulativa de la Canadenca. Las reivindicaciones obreras venían de lejos, en febrero de 1919 la huelga de la Canadenca paralizó la actividad industrial en Catalunya, consiguieron la jornada laboral de 8 horas, el seguro medico, readmitir a los despedidos y otras reivindicaciones laborales. Desde los años sesenta se había incrementado las protestas en la calle. En 1973 la carestía de la vida movía las reivindicaciones de la lucha obrera que pedían: un aumento salarial, una jornada laboral de 40 horas, cobrar el salario íntegro en caso de enfermedad y tener derecho a reunirse en la empresa. La huelga no estaba permitida y la represión era muy dura. A principios del mes de abril las calles y las plazas olían a primavera. La muerte vino temprano entre las olas que bañaban la arena y las traviesas de madera de las vías. El martes 3 de abril, Manuel cayo por un disparo frente a los railes del tren en Sant Adrià. Al conocerse la noticia la protesta se extendió con rapidez por toda la zona, paralizando toda la actividad laboral y comercial.

“Morir en el mar,

          donde las olas rugen en tu cabeza

          y el agua balancea tu cuerpo

          como un barco perforado”.

          Abdel Wahab Yousif

joven poeta sudanés que, agosto de 2020, murió ahogado en el Mediterráneo frente a la costa Libia.

Posteriormente otro mes de abril, pero de 1979, el  nuevo ayuntamiento de Sant Adrià recién elegido en las urnas, decidió cambiar los nombres de las calles franquistas. La avenida del Capitán General de la armada Carrero Blanco, en la Mina, se llamará desde entonces calle de Manuel Fernández Márquez.

Hoy nuestras banderas rotas en las luchas ondean al viento. El tiempo derrota a los hombres y los nombres de las calles son olvidados. Por eso estamos aquí año tras año, quizás somos pocos, quizás estamos divididos no lo se. Pero no olvidamos la memoria de todos los que lucharon y dieron su vida por la libertad. Seamos serenos y alegres, valientes y osados, como dice la letra del himno de Riego y probablemente el futuro será nuestro.       

Salud y República a todos

Joaquín Soler, arquitecto

Vocal de la Junta Federal de Unidad Cívica por la República UCR.