Un juez ordena la detención de Willy Toledo por insultar a Dios

05/09/2018

Un Juzgado de Madrid ha emitido una orden de detención contra el actor de izquierda Willy Toledo por no acudir a declarar en dos ocasiones tras la denuncia de la Asociación Española de Abogados Cristianos por supuesta vejación de los sentimientos religiosos, según informa esta organización.

“Yo me cago en dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María. Este país es una vergüenza insoportable. Me puede el asco. Iros a la mierda. Viva el coño insumiso”. Es la frase que indignó a su señoría.

La Asociación Española de Abogados Cristianos denunció ante la Fiscalía unos comentarios de Willy Toledo a través de Facebook en julio de 2017, que a juicio de esta organización vejaban los sentimientos religiosos.

Tras eludir el actor dos citaciones el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid ha ordenado su detención y puesta a disposición, de la justicia para el próximo día 13, concreta la organización denunciante en un comunicado.

Además, Abogados Cristianos anuncia que pedirá al juez que valore la existencia de un delito de odio.

Recuerda que «son palabras que dijo en directo durante un cara a cara con la presidenta de la asociación en el programa ‘Al Rojo Vivo’ de La Sexta».

En el comunicado la presidenta de la Asociación Española de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, defiende que «todos somos iguales ante la Ley» y que, por tanto, Willy Toledo «tiene la obligación de acudir al Juzgado si le cita un juez, aunque él crea que tiene privilegios especiales por su posición social».

http://insurgente.org/un-juez-ordena-la-detencion-de-willy-toledo-por-insultar-a-dios/

Anuncios

POR UN AYUNTAMIENTO LAICO SIN SUMISIÓN A NINGUNA CONFESIÓN

18/08/2018

01kama-san-millan-voto-san-roque-clara-luquero-kam2447

Foto Adelantado de Segovia.

 

No es de recibo que un año más la alcaldesa de Segovia acuda a renovar el voto a San Roque en la Iglesia de San Millán, no se entiende este sometimiento humillante en pleno siglo XXI de los poderes públicos a la Iglesia Católica. La alcaldesa de Segovia, ha sido elegida por l@s segovian@s con independencia de sus creencias personales. De igual forma no se puede entender que se pida a una imagen que nos proteja de la peste, máxime cuando está misión está garantizada por medio de las autoridades sanitarias, por los profesionales de la salud y por la ciencia, encargados de velar por salud y bienestar de tod@s nosotr@s y en la misma nada tiene que ver este tipo de supersticiones. Es necesario romper con este círculo vicioso y que de una vez por todas el Ayuntamiento se convierta en una institución laica, sin vinculación con ninguna confesión religiosa.

Colectivo Republicano Antonio Machado.


Carmena y la Virgen de la Paloma. Antonio Gómez Movellán Juanjo Picó

16/08/2018

20180815144231_097A9833-01-1383x1000

A Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, le encantan los boatos y celebraciones que organizan las confesiones religiosas, en particular la iglesia católica. Se vuelca en ello y participa de forma activa, en ocasiones acompañada por su admirado arzobispo de Madrid Carlos Osoro, en todos los ritos y liturgias religiosas que proliferan en nuestro calendario festivo: ya sea en los actos de la Virgen de la Almudena, en los de San Isidro, en los de la Virgen de la Paloma, y en otros similares. También, desde que llegó a la alcaldía, está persiguiendo un posado de fotos con el papa Francisco y con el más devaluado Dalai Lama; en Navidad organiza cenas para pobres, al estilo de las películas de Berlanga, con el líder indiscutible del marketing caritativo español, el transversal Padre Ángel, quien ha ido desde oficiar misas a Franco hasta participar en charlas con líderes de la izquierda.

Pero no solamente es la alcaldesa de Madrid la que participa en las liturgias católicas; este país está repleto de cargos públicos, de todo color político y a todos los niveles, sea en alcaldías, concejalías, diputados/as autonómicos, representación de instituciones y un largo etcétera que durante todo el año, y especialmente en el periodo estival, participan en centenas de procesiones, rogativas, imposición de medallas a vírgenes, otorgamientos de varas de mando y nombramientos de alcaldesas perpetuas, misas y otros ritos religiosos, muchos de ellos acompañados por funcionarios de cuerpos diversos de la administraciones, bomberos, policías, bandas municipales, incluso del estamento militar y otros, como en Madrid, el 15 de agosto, con el curiosísimo y estrafalario descenso del lienzo de la Virgen de la Paloma.

En otros lugares, como en Cantabria, se ha llegado al ridículo de fomentar peregrinaciones que estaban totalmente en decadencia, como el llamado Año Santo Lebaniego, donde incluso se han creado sociedades públicas para gestionar estos eventos ya que, todo este boato católico, tiene su derivada en los costes que suponen su celebración al erario público. El ridículo mayor lo hizo Miguel Ángel Revilla, que llevó a Santander, el año pasado, para promocionar el Año Santo Lebaniego, a Enrique Iglesias y todavía los santanderinos están esperando saber cuánto costó esta patochada.

Ante esta situación, cuando los representantes públicos participan, sin el menor rubor, en estas liturgias, seguir afirmando que estamos en un Estado aconfesional es, por lo menos, contradictorio.

Muchos de estos cargos públicos, para justificar lo injustificable, disfrazan su participación y la de la institución que representan como una obligación de presencia en una tradición popular o por considerar que tales eventos tienen un carácter cultural y no religioso. En general, si se estudian estas liturgias y celebraciones religioso-festivas veremos que la mayoría no tienen más allá de dos siglos y generalmente están unidas a la creación de un imaginario social ultrareaccionario frente al avance del liberalismo y la modernidad. Es el caso de la Virgen de la Paloma, una imagen de devoción popular y siempre muy protegida por la monarquía católica española, que en sus orígenes es escondida por miedo, primero, al liberalismo y la Ilustración, después a Napoleón y finalmente a los republicanos. Por eso, la escenificación de colgar y descolgar el lienzo de la Virgen conlleva un significado de protección. Se descuelga el lienzo y se esconde entre el pueblo, como medida de precaución cuando llegan las olas de progresismo, liberalismo o republicanismo para, después, cuando se producen las restauraciones monárquicas, tradicionalistas y católicas, volver a colocarlo en la basílica.

La asistencia y participación activa por parte de Manuela Carmena y otros cargos públicos en estas liturgias católicas tiene mucho de populismo buscando réditos electorales.

En contraposición a estas actitudes, hay un número significativo de nuevos alcaldes y alcaldesas que intentan impulsar el laicismo en las instituciones públicas. Es el caso del alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega, del grupo político En Marea, que nunca ha asistido a la fiesta patronal del apóstol patrón de España, manteniéndose en su postura pese a las presiones. O en otros muchos Ayuntamientos como los de Valencia, Gijón, Rivas-Vaciamadrid, que han suscrito acuerdos para adherirse a la Red de Municipios por un Estado Laico. O muchísimos otros cargos públicos que, en coherencia con los idearios de sus partidos políticos, promueven el laicismo institucional y la libertad de conciencia. No está siendo este el caso del Ayuntamiento de Madrid, ni por parte del equipo de gobierno de Ahora Madrid ni por su alcaldesa Manuela Carmela, que siguen participando en un sinfín de actos confesionales en nombre de todos los madrileños en clara contradicción con su propio compromiso electoral cuando de forma explícita la alcaldesa afirmó, en la campaña electoral, que no asistiría a ningún acto confesional.

Algunos pensaran que todo esto es sólo algo simbólico, que no tiene tanta importancia, pero la adopción institucional de una simbología religiosa, principalmente católica, suele ir también unida a la defensa y no cuestionamiento del statu quo dominante en la ciudad en ámbitos como la economía, el urbanismo o los servicios públicos.

__________________

Antonio Gómez Movellán y Juanjo Picó son miembros de la Junta Directiva de Europa Laica

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2018/08/15/carmena_virgen_paloma_85818_2003.html

El Reino de este Mundo por: José Antonio Naz Valverde

24/05/2018

 

iglesia-IBI-vineta

“Mi Reino no es de este mundo”, decía Jesús de Nazaret, reconocido como Dios hijo en la Religión Cristiana. Sus sermones instaban a no apegarse a las riquezas de este mundo, ya que el verdadero Reino está en el cielo, al que por cierto tienen mucha dificultad para entrar los ricos: “es más fácil que un camello entre en el ojo de una aguja”.

Luego Constantino creó la Iglesia Católica  como Religión del Imperio y desde entonces los jefes de esa Iglesia han creado y mantenido un Reino de este mundo, casi siempre cercano a los poderes económicos y políticos.

El caso De la Iglesia Católica de España es un claro ejemplo. Durante siglos ha reinado en España, junto a los reyes cristianos de la reconquista y de todos los gobiernos de la historia, con muy breves excepciones, siendo un bastión de las contrarreformas dentro de los reinos cristianos. La última se produjo en pleno siglo XX contra la República, colaborando en el sangriento golpe de Estado y el genocidio y la represión de los años de la dictadura. En el Estado nacionalcatólico su influencia era total sobre todos los poderes, dictando las leyes de las Cortes, marcando el código penal y las decisiones del gobierno; y teniendo a su cargo la educación y los servicios sociales y de salud de la mayoría de la población.

En cuanto a los privilegios económicos, han sido una constante en la historia, desde los “diezmos” medievales hasta el mantenimiento continuado del clero, pasando por exenciones de impuestos. Y en la actualidad, tras 40 años de una Constitución que declara el Estado aconfesional, aunque continúan los acuerdos con la Santa Sede (firmados a los pocos días del referéndum constitucional), y una ley de mecenazgo y otra de libertad religiosa, la financiación anual de la Iglesia Católica asciende en 2016 a 11.560M€, en partidas como:

  1. más de 5000M€ para educación: conciertos con centros privados de ideario Católico, 600M€ para catequistas que imparten religión en los centros educativos, y hasta 10 M€ para convenios de seminarios.
  2. 2000M€ para obra social y asistencial.
  3. Subvenciones a complejos hospitalarios de 900M€
  4. 600M€ para conservación del patrimonio que está registrado como propiedad de la Iglesia
  5. 300M€ en subvenciones de eventos.
  6. 40M€ en funcionarios capellanes y hasta 10 M€ de participación del gobierno en entidades católicas, como las obras pías.
  7. Exenciones de impuestos, por valor de 2000M€, de IBI, patrimonio, sociedades…

No se cuantifica el inmenso valor de los bienes patrimoniales y financieros, de las donaciones de suelo público y de las decenas de miles de propiedades inmatriculadas a su nombre, según el secretario de la Conferencia Episcopal 40.000.

Y por si no es bastante se permite detraer el 0,7% o el 1,40% del IRPF por el procedimiento de las casillas, lo que en 2015 supuso a la Iglesia Católica otros ingresos de 249M€ por su casilla y 100M€ por la de ONGs. Dinero que, en contra de la propaganda del Xtantos, se dedica mayoritariamente a gastos del clero o a mantener la TV13 y tan sólo un 2,5% a Cáritas.

Todo esto en momentos en que los recortes en sanidad en los últimos años asciende a 12.000M€ y los de educación a 9.000. Parece que datos tan abrumadores están empezando a ser conocidos por la ciudadanía y cada vez más personas conscientes reclaman la igualdad en los deberes económicos con el Estado. Hay católicos que defienden la libertad de la Iglesia y en consecuencia la no financiación por el Estado, basándose en las palabras del propio papa “el Estado debe ser Laico”. En las instituciones se empieza a proponer medidas de justicia en los impuestos: ayuntamientos, asfixiados por las limitaciones presupuestarias, que intentan cobrar el IBI a inmuebles que nada tienen que ver con el culto y que en muchos casos se dedican a actividades lucrativas; o el cobro del ICIO a todas las obras que no tienen función de culto, actuación refrendada por tribunales españoles y de la Unión Europea.

En nuestra ciudad, algunos grupos políticos presentan una moción en el pleno de Mayo tratando de restringir los privilegios y aumentar la recaudación para poder implementar medidas que ayuden a la población más necesitada.

Pero aún falta mucho para que una ciudadanía informad tome conciencia de que la igualdad y la justicia son derechos comunes y las ideologías o creencias son cuestiones privadas, que no deben en ningún caso ser financiadas con fondos públicos, por respeto a todas ls creencias en total libertad.

José Antonio Naz Valverde

https://laicismo.org/2018/05/el-reino-de-este-mundo/


EDUCA A TUS HIJOS EN VALORES. ELIGE EN LA MATRÍCULA “VALORES SOCIALES Y CÍVICOS”

22/05/2018

Matricular-en-valores (1)

Ante el próximo inicio de la matriculación escolar, en la que con la ley actual debe elegirse entre clase de religión o Valores Sociales y Cívicos (Primaria), o Valores Éticos (Secundaria), se llama a elegir esta segunda opción.

laicismo.org

 


Cinco motivos para no marcar la casilla de la Iglesia ni la de fines sociales y seguir siendo solidario

24/04/2018

Ninguna de las dos opciones de la declaración anual de la Renta ofrece un sistema real, voluntario y verdaderamente laico para la aportación a fines sociales de interés general. Te damos 5 razones para que no las marques sin dejar de contribuir a las causas solidarias.

La falacia del gasto

Si marcas cualquiera de las dos casillas no pagas más, simplemente el 0,7 de tu cuota íntegra (antes de deducciones) se destina a la Iglesia o a fines sociales o a los dos (1,4). Por lo tanto, si no señalas ninguna de las casillas tampoco pagas menos, simplemente el Estado se encarga de distribuir ese 0,7 por ciento directamente desde los Presupuestos Generales.

Según el manual de la renta para este año los que no señalan ninguna de las dos casillas destinan también su 0,7% a “fines generales” sin asignación concreta. La matización es que no se conoce la lista de proyectos, acciones u organizaciones beneficiarias. Ese 0,7 por ciento se puede destinar a carreteras, Sanidad o Educación. Si no marcas ninguna de las casillas participas también del funcionamiento y la construcción solidaria del Estado.

La iglesia, la gran beneficiada

Por este mismo motivo, si marcas la casilla de la Iglesia, ese 0,7% se arranca de la hucha común de todos los contribuyentes, no solo de los que ponen la cruz. No hay más dinero, se usa el que hay para todos. Y fueron 250 millones de euros en 2016.

Es decir, se produce un redistribución del gasto que podría ser de interés común y mejorar la inversión pública (Sanidad, Educación, carreteras) hacia la Iglesia, priorizando el interés de unos pocos sobre el general y restando financiación a otras necesidades prioritarias.

La financiación eclesiástica debería ser exclusiva de sus acólitos, aumentando la cuota en su IRPF y no restando de la hucha común de los presupuestos generales. Más en un Estado laico. Si el compromiso es realmente cristiano no habrá ninguna distinción de la partida actual porque todos los que apoyan a la iglesia pagarían gustosamente la cuota aumentada en su IRPF. ¿Verdad?

Pero el problema no es solo este, si marcas solo la casilla de ‘fines de interés social‘ para evitar la financiación de la Iglesia en un Estado laico, también participarás en la subvención de entidades religiosas adscritas a la lista de organizaciones beneficiadas por ese ‘interés social’. Concretamente 100 millones de los 280 recaudados para fines sociales irían a organizaciones afines a la Iglesia, según Europa Laica.

Organizaciones que hacen una labor solidaria pero siempre vestida de un proselitismo religioso y una cultura de la caridad vertical que no es del gusto de todos. El mismo derecho tiene el ciudadano a poder ayudarlas como a no querer hacerlo. Con el sistema distributivo actual el segundo caso es imposible.

¿De verdad es una opción no ser solidario?

La mera existencia de la casilla de fines sociales es ponzoñosa. El mensaje que se transmite a los contribuyentes es que existe una posibilidad para no participar en causas de interés social. Si no quieres ayudar, no marques la casilla. Bonita forma de promocionar la cultura de la fraternidad colectiva y que parece más bien una excusa para justificar (y dar otra opción) a la casilla de la Iglesia.

El epígrafe del manual de la renta de este año para la casilla de fines sociales dice textualmente: “…considerados de interés social los fines de atención a las personas con necesidades socio-sanitarias, educativas o de inserción laboral. La prevención de la delincuencia, protección del medio ambiente y la cooperación al desarrollo.

Negarse a participar en alguno de esos puntos teniendo recursos para ello no debería ser una opción, sino un delito.

La cultura del mínimo esfuerzo: dona tu tiempo, no tu dinero

Las casillas solidarias son un atajo para limpiar muchas conciencias. La verdadera acción social se practica de manera pro activa, no delegando. El orgullo por sentirse Vicente Ferrer por cruzar solo dos rayas de cinco milímetros al año es ponzoñoso para la conciencia colectiva.

La labor solidaria debe ser personal y de implicación diaria, leyendo la actualidad, siguiendo a tus ONGs de cabecera, aportando según necesidades, participando y apadrinando personalmente acciones,… no delegando una responsabilidad inherente en el ser humano a otros. En definitiva, donando algo más preciado que un 0,7 de tus impuestos: tu tiempo.

No hay ONGs pequeñas que no recibirían nunca ayuda sin el sistema actual de renta, sino irresponsables con orejeras que no se ocupan de conocerlas e implicarse personalmente en su causa. Una ONG que se curra año tras año el patrocinio o la cuota ciudadana será mucho más activa y efectiva en la conciencia social colectiva que una que espera sentada la subvención del Estado.

Está muy bien que el Estado dedique una partida variable a los fines sociales de interés general, pero no debe ser una opción supeditada a la frágil conciencia colectiva que se espanta del compromiso común con la corrupción, la desgobernabilidad o las crisis estacionales; debería ser una acción obligatoria, una política de Estado fija en los Presupuestos Generales y decidida por un Parlamento representativo, independientemente de las mareas de opinión ciudadana.

El compromiso personal aporta más valor a largo plazo

De nada sirve dejar vacías las casillas solidarias sin este compromiso personal de intervención continua. De nada sirve criticar la labor caritativa de la Iglesia si no participas de la construcción de una solidaridad horizontal que rellene su hueco. De nada sirve vocear contra subvenciones desperdiciadas en ONGs exóticas si no trabajas personalmente por construir una causa que consideres realmente justa.

En la era de las redes sociales, donde miles de proyectos cívicos echan sus lazos, es muy fácil implicarse para modelar continuamente esta conciencia solidaria personal, sin la necesidad paternalista de tener que esperar a que haga algo Papá Estado. La labor del Estado debería ser de mero agente educador y de financiación pública para las causas más difíciles y minoritarias, aquellas que carecen del carisma y proyección mediática que estimule nuestro gesto humano.

La motivación de hacer tuyo un proyecto solidario en el que gastas 10€ vale más que mil financiados de manera automática por el Estado, genera un poso mayor para seguir siendo donante y, tampoco lo olvides, puedes desgravarte su importe.

Haced la prueba.

https://laicismo.org/2018/04/cinco-motivos-para-no-marcar-la-casilla-de-la-iglesia-ni-la-de-fines-sociales-y-seguir-siendo-solidario/


Europa Laica presenta su campaña para que en la Declaración de la Renta no se marque ni la casilla de la Iglesia católica, ni la de fines sociales

18/04/2018

IRPF-2018-a

Un año más Europa Laica, coincidiendo con el arranque oficial del periodo de Declaración de la Renta,  pone en marcha su campaña cívica y democrática para que NO SE MARQUE NINGUNA DE LAS DOS CASILLAS DEL IRPF NI LA CASILLA DE LA IGLESIA CATÓLICA NI LA DE FINES SOCIALES.

Cívica porque informamos a la ciudadanía de que no es de recibo detraer los recursos públicos procedentes de los impuestos, que son de todos y para todos,  para financiar fines particulares, como son los religiosos, perjudicando los intereses generales. Más aun cuando la Iglesia católica tiene el compromiso de autofinanciarse, claramente incumplido.  Democrática porque marcar la casilla de fines de interés social supone asignar recursos públicos a organizaciones de todo tipo, sin control alguno, cuando, por el contrario, los derechos sociales básicos, exigibles a los poderes públicos por la Constitución, deben formar parte de una política y decisión de los poderes públicos, Gobierno y Parlamento, no pudiendo depender de la arbitrariedad.

Un año más Europa Laica informará por toda la geografía española de estos temas en mesas informativas, repartiendo folletos y realizando charlas divulgativas.

Denunciamos las informaciones falsas e interesadas sobre que la Iglesia católica,  a través del IRPF, también realiza labores caritativas y de asistencia social puesto que la práctica totalidad de lo que recauda por la casilla de la Iglesia se utiliza para pagar los sueldos y seguros sociales de curas y obispos, universidades eclesiásticas, la propaganda episcopal y los gastos generales de su funcionamiento.

En la Declaración del IRPF del ejercicio pasado, el número de contribuyentes que no marcaron ni la casilla de la Iglesia ni la de fines sociales aumentó en 600.000, descendiendo igualmente el número de declaraciones a favor de la Iglesia en los tramos de renta de menor poder adquisitivo. En todo caso, en un clima de grave deterioro económico y social de la última década, con recortes multimillonarios en educación, sanidad y servicios sociales, no es de recibo que  el conjunto de la Corporación católica, amparada en unos Acuerdos preconstitucionales con el Estado, succione por distintas vías del erario público más de 11.600 millones de euros anuales.

Europa Laica considera necesario e inexcusable la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede y con otras confesiones religiosas.

IRPF-2018-a

https://laicismo.org/2018/04/europa-laica-presenta-su-campana-para-que-en-la-declaracion-de-la-renta-no-se-marque-ni-la-casilla-de-la-iglesia-catolica-ni-la-de-fines-sociales/