Pranan Technologies contraataca: Científicos al servicio de la pseudociencia

23/05/2018

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Hace ya un tiempo (en este post) hablé de Pranan Technologies, una empresa navarra que se dedica a vender unos cacharros que supuestamente protegen contra radiaciones electromagnéticas, como las emitidas por los móviles. Lo que más me llamó la atención en su momento fue la increíble verborrea pseudocientífica que utilizan para explicar el funcionamiento de su productos y que realmente no significa nada. No es que no se entienda, es que la mayoría no son más que un montón de incongruencias sin sentido, montadas alrededor de una supuesta tecnología cuántica. En serio, recomiendo leer aquel post, porque nunca he visto nada parecido.

Parece que los señores de Pranan vuelven al ataque y hace unas semanas organizaron una serie de ponencias con varios científicos, con el objetivo de demostrar que sus productos tienen ciencia detrás.

Estas ponencias están disponibles en Youtube y en su web y pretender reforzar las evidencias que ofrecen – también en su web – mediante estudios. Recomiendo ver los vídeos para poder presenciar un espectáculo que, como amante de la ciencia, me ha generado un considerable bochorno.

Y como en aquel antiguo post hablé de uno de los estudios (accesible en este enlace), realizado por la doctora Germaine Escames, en el que se afirmaba con mucha seguridad la eficacia de estos productos, voy a centrarme en su ponencia (puede verse en estos vídeos 5, 6 y 7).

Durante los tres cuartos de hora que dura su charla, la fisióloga dedica gran parte de la misma a explicar complejos procesos bioquímicos relacionados con el estrés oxidativo y otros temas, de los que sin duda es una gran experta. Tengo que reconocer que soy incapaz de valorar estos contenidos por su enorme y especializado contenido técnico y doy por supuesto que son correctos y precisos. Pero sí me voy a permitir hablar del estudio epidemiológico que presenta al final y que dirigió ella misma, en el que (supuestamente) se demuestra la eficacia de los dispositivos de Pranan.

Este estudio se basa en hacer llevar a 20 personas diferentes los dichosos dispositivos durante 30 días y medir diferentes indicadores, principalmente relacionados con el estrés oxidativo, antes y tras 30 días de su uso. Al final, como bastantes resultados indican un menor estrés oxidativo, Escames deduce con mucha seguridad (en el estudio utiliza el término fehacientemente) que los dispositivos son eficaces y durante la charla repite una y otra vez que, sin duda, todas las variaciones identificadas en los indicadores son a causa de los dispositivos.

¿Es eso cierto? Analicemos el estudio en cuestión y la información que contiene.

Para empezar, el estudio parte de varias premisas que son falacias. La primera es que las radiaciones electromagnéticas de la naturaleza comentada (móviles y similares) son dañinas para la salud. Sin embargo no hay ningún estudio que demuestre eso, como explica muy bien Luis Alfonso Gámez en su blog Magonia, por lo que yo no me voy a parar en detallarlo. En este sentido, la gente de Pranan también llevo a la sesión (estos son los vídeos 1, 2, 3 y 4) al fisiólogo Darío Acuña Castroviejo (habitual en la web de pseudomedicina Discovery Salud), polémico defensor de que estas ondas afectan a la salud. Durante su ponencia, a pesar de hablar durante una hora y plantear una gran cantidad de hipótesis, estudios dudosos, predicciones catastrofistas y teorías, no aportó ni una sola prueba sólida de ello. Y mezcló continuamente correlación con causalidad, adornando su discurso con perlas como esta: “Cada vez vemos con más claridad, aunque no demostrado científicamente, la incidencia de enfermedades neurodegenerativas y exposición a campos electromagnéticos” (vídeo 2, minuto 9).

La segunda premisa trampa es que se da por hecho que los dispositivos de Pranan absorben radiaciones electromagnéticas. Un bloqueador de campos electromagnéticos es algo muy complejo y costoso y, con seguridad, no tiene nada que ver con los cacharritos que vende Pranan. Cacharritos cuyo mecanismo de funcionamiento, según explican en su web, no es más que un montón de palabrería sin significado alguno.  Este es un ejemplo: ” El dispositivo contiene una tecnología que interactúa con fuentes de radiación no ionizantes sin modificarla, induciendo de forma secundaria la reemisión de ondas electromagnéticas super débiles, que transforman la influencia de las radiaciones no ionizantes neutralizando los efectos nocivos que producen, facilitando el retorno de las células a su posición de equilibrio energético“. Hasta que no me demuestren con un estudio objetivo que son capaces de bloquear las radiaciones (independientemente de que haya personas o no), no puedo creerme nada.

Y ahora, veamos en concreto cuáles son los principales defectos del estudio de Escames, basándonos en la documentación y en la propia charla.

  1. Se realizó sobre solo 20 sujetos. Escames no explica cómo se realizó esa selección, ni sus criterios, sólo dice que eran sanos y personal de hospital.
  2. El estudio no tenía grupo de control, es decir, que no se compararon los resultados con un grupo de sujetos que no tuviera los dispositivos o, mejor todavía,  tuviera dispositivos “falsos”.
  3. No se hizo de forma que se evitara un posible efecto placebo (se hubiese logrado mediante un grupo de control con dispositivos falsos, sin que ellos lo supieran).
  4. Tampoco se previno el posible sesgo del experimentador, haciéndolo con “doble ciego” (sin que el experimentador supiera quién tenía los verdaderos o los falsos dispositivos).

En definitiva, desde el punto de vista de la epidemiología y el rigor científico, este estudio no sirve para demostrar nada. Al no haber grupo de control, los cambios de los indicadores podrían estar debidos a cualquier otra razón: Que el primer análisis se hiciera un viernes y el segundo un lunes, o que el primero hiciera sol y el segundo lloviese, que los equipos estuvieran descalibrados, que los sujetos cambiaran sus comportamientos al saberse observados (por ejemplo, hablando menos por teléfono, durmiendo más, comiendo mejor, estando más o menos estresados…), que la mano del analista estuviera poco fina… Por cierto, me hubiese gustado ver todos los datos, no solo los gráficos medios finales, para ver la dispersión. Es algo muy importante cuando hay tan pocos sujetos.

No sé si el diseño del estudio fue de Escames o de la gente de Pranan, pero tengo que decir que no pasaría ni el primer filtro de cualquier publicación científica. Espero sinceramente que no fuera de la doctora.

Por otro lado, en esa jornada tan pseudocientífica también estuvo un tercer científico, el psiquiatra Tomás Ortiz Alonso, explicando otro estudio del que es autor, también disponible en la web en este enlace. En el mismo se supone que se demuestra que los dispositivos bloquean de forma efectiva la influencia negativa de los teléfonos móviles en la actividad cerebral. Un estudio con lenguaje inaccesible, técnico y muy complejo, que parece muy científico, excepto por un pequeño detalle: Que tiene los mismas carencias de rigor en su sistemática que el de Escames: Solo 20 sujetos, sin grupo de control, sin análisis del efecto placebo, sin control del sesgo…

Hay que reconocer que desde Pranan se ha desarrollado una potente labor de marketing, rebuscando entre los pocos científicos españoles que probablemente estén dispuestos a seguirles el rollo. Y me pregunto si todo esto será consecuencia de una profunda ignorancia o se trata de una estrategia detalladamente planificada. Ambas opciones me parecen terribles.

http://elcentinel.blogspot.com.es/2012/10/pranan-technologies-contraataca.html

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Las promesas de transparencia y renovación de Felipe VI caen en saco roto

18/04/2018

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Los últimos momentos de Juan Carlos como monarca dejaron en evidencia el pacto de silencio existente entre los medios y la Casa Real para tapar los aquelarres del rey emérito, que se hizo insostenible ante las informaciones de la cacería en Botsuana, su relación con la empresaria alemana Corinna o la imputación de Urdangarin y la infanta Cristina en el caso Nóos.

Tras la abdicación obligada del rey Juan Carlos I en favor de su hijo Felipe en 2014, el actual monarca se marcó como principal objetivo recuperar la credibilidad y la imagen perdida con una monarquía “honesta, integra y transparente”. Como primer gesto, desde la Zarzuela se anunció que se auditarían sus cuentas anualmente y se prohibiría a la familia real trabajar en el sector privado, en un claro guiño a la situación de la infanta Cristina y su marido. Así, conocíamos que el convite de la coronación de Felipe VI tuvo un coste aproximado de 66.000 euros.

Sin embargo, a punto de cumplir los cuatro años de reinado los avances en materia de transparencia han sido mínimos, teniendo en cuenta que en el último tramo de Juan Carlos I la Casa Real ya aceptó hacer públicas sus atribuciones. La ley presentada en 2013 por el Ejecutivo de Rajoy no obligaba a la monarquía a la transparencia estando enfocada solamente a “las administraciones públicas”. Con la intención de esclarecer los gastos que genera en su actividad diaria la monarquía a los españoles, el diputado de Izquierda Unida Miguel Ángel Bustamante presentaba la semana pasada una batería de preguntas al Gobierno coincidiendo con la conmemoración del aniversario de la II República.

“Hemos presentado una pregunta para que publiquen su patrimonio, como nos obligan a los diputados, dado que la familia real española es una de las más opacas de Europa. La fortuna de Juan Carlos se estima que está en 1.800 millones de euros, cuando la asignación por parte de los Presupuestos Generales del Estado durante su reinado suma 320 millones de euros. Tampoco sabemos las partidas indirectas que van a parar a la Casa Real, como las que tienen que ver con la seguridad, el patrimonio, los viajes oficiales. “No hay transparencia real sobre los gastos que nos supone mantener a la monarquía”, concluye el diputado de IU por Sevilla.

“Es la segunda vez que presentamos las preguntas relacionadas con la Casa Real. El año pasado el Gobierno solo nos contestó —negativamente— a la cuestión de si tenían pensado convocar un referéndum entre monarquía o república”, puntualiza a este diario. Cuestiones como la visita del heredero saudí a España, con la consiguiente venta de corbetas por parte de Navantia que serán utilizadas en la guerra de Yemen, también han sido incluidas en el registro del Congreso de los Diputados. Para Bustamante, Felipe VI demuestra su ratificación al apoyo y amistad que tenía el rey emérito con Arabia Saudí, “un país que tiene una visión del islam extremista que nutre a los grupos yihadistas que cometen atentados como el de las Ramblas”.

A principios de abril conocíamos gracias al proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018 que la Casa Real contará con 8 millones de euros para el presente ejercicio, segundo año consecutivo en el que sube su asignación. En las cuentas que publica anualmente la monarquía se desglosan en grandes bloques el destino de lo presupuestado, en 2017 cerca de la mitad de los costes fueron a parar a gastos de personal, un 36% en gastos corrientes de bienes y servicios o un 8’56% a las asignaciones de los miembros de la familia real.

“La Casa Real no ofrece información más allá de la reflejada en la ley, este afán divulgativo y de transparencia que nos vendieron acaba donde estipula la ley y no dan más información. La Ley de Transparencia es ambigua, con poca profundidad de miras y no especifica cómo se deben redactar las cuentas de la Casa Real ni permite la reutilización posterior de los datos como marca la ley. Desde la Zarzuela separan sus gastos en grandes bloques, como mobiliario o familia real, y no detalla el destino final de ese dinero. Esto contrasta con la transparencia de otras monarquías que específican hasta el gasto que realizan en whisky”, detalla Manuel Álvarez, responsable del área de comunicación de Prnoticias.

De acuerdo a las informaciones de La Sexta o La Marea, el coste para los españoles de la monarquía asciende a 50 millones de euros si sumamos las cantidades aportadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores para los viajes de los reyes, las recepciones oficiales o la conservación del Patrimonio Nacional a cargo del presupuesto del Ministerio de la Presidencia (La Casa Real no ha contestado a las reiteradas peticiones de este diario acerca de la transparencia).

“Hubo un esfuerzo casi obligado por las circunstancias de dotar de mayor transparencia a la Casa con la publicación del presupuesto, los cambios en la web y el estilo de comunicación. Todo aquel esfuerzo inicial ha decaído y se aprecia en que no sepamos dónde van los reyes de vacaciones, pero a la vez hacen esfuerzos que la gente se toma a broma como entrar en la vida diaria de los reyes viéndoles tomar una sopa”, destaca Luis Arroyo -especialista en comunicación corporativa, política e institucional-.

La dificultad de Felipe VI por establecer un relato

En un reinado caracterizado por la baja intensidad de las apariciones de los reyes, desde la dirección de comunicación de la Zarzuela optaron por la idea de una familia idílica alejada de los escándalos y rupturas dentro de la dinastía. De esta forma, Felipe VI decidió retirar de los actos institucionales a las infantas Elena y Cristina marcando una ruptura clara con la etapa de su padre como monarca. A partir de entonces, las apariciones en la prensa rondarían en torno a los reyes y sus hijas Leonor y Sofía. También se reducirían a mínimos la presencia de los reyes eméritos, como consecuencia de sus desplantes y confrontaciones públicas.

Sin embargo, en uno de los pocos actos que compartían protagonismo los reyes eméritos con los actuales han tirado por la borda el esfuerzo por parecer una familia modélica. “El conflicto en público entre la reina Letizia y Doña Sofía ha dinamitado la estrategia de comunicación de la Casa Real y evidencia cómo las imágenes de febrero de una familia unida no son más que pura propaganda. Es una crisis de comunicación porque había actos programados por el 80 aniversario del rey y la reina emérita dónde se nos iba a mostrar la unidad de la familia, pero esa intención de que aparecieran juntos de cara a la sociedad ha provocado el conflicto de nuevo. Además, se produce en un momento en el que Felipe VI ha tratado de obtener legitimidad ante la sociedad posicionándose en el conflicto catalán”, apunta Manuel Álvarez.

El discurso en octubre de 2017 del rey Felipe VI en el punto álgido de la crisis entre el Estado y Catalunya fue alabado y criticado a partes iguales. En opinión de Javier del Rey, profesor de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y experto en comunicación política, ese posicionamiento responde a un intento claro de encontrar un relato similar al que tenía Juan Carlos I en torno al 23-F: “La Casa Real está falta de ideas para establecer un marco y un mito que sí tenía su padre. La narrativa bien podría ser la persona que asegure el encaje razonable de Cataluña en España, de ahí la reunión con empresarios catalanes intentando mediar y arbitrar en el conflicto. Puede explorar esa vía poniéndose de lado de la gente y de las demandas razonables de los catalanes y no de un determinado gobierno”.

Para otros expertos, en cambio, el posicionamiento ha ido más allá de lo que se presupone a la figura del rey. “La reina de Inglaterra no ha dicho una palabra sobre el brexit y en el tema catalán Felipe VI ha tenido una función que correspondía al Gobierno y que no estaba haciendo, que era arbitrar. Las circunstancias en las que arbitre tienen que ser muy muy excepcionales, como el golpe de Estado del 23-F”, defiende Luis Arroyo, quien considera que el esfuerzo por reflotar la figura del rey y la monarquía sigue siendo una asignatura pendiente.

“En realidad, la intervención del rey solo ha reforzado a los monárquicos convencidos que sentían el independentismo como una afrenta personal, provocando mayor rechazo entre quienes no comulgan con la monarquía”, concluye Manuel Álvarez.

http://www.publico.es/politica/monarquia-promesas-transparencia-renovacion-felipe-vi-caen-saco-roto.html


Lo dice The Economist Inteligence Unit, España está a un paso de ser una “democracia defectuosa”

07/02/2018

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Realmente creemos que “democracia defectuosa” lo ha sido desde siempre, no sólo durante el franquismo con Franco sino también desde el inicio de la mal llamada Transición a esta parte, es decir, durante el franquismo sin Franco.

Pero creemos interesante, también —por eso lo anunciamos—, que el informe anual de un medio tan poco sospechoso de abrazar la idea comunista diga lo que dijo ayer miércoles. El The Economist Inteligence Unit incluye su índice democrático y España ha sufrido una caída considerable, hasta el punto de que está en riesgo su calificación de democracia plena y se sitúa a 8 centésimas de ser considerada una “democracia defectuosa”. La razón se encuentra en “el trato represivo” que el Gobierno ha dado al referéndum del 1-O y el encarcelamiento de los líderes independentistas.

El citado informe destaca que España es la segunda caída más alta registrada en Europa Occidental, sólo superada por Malta, después del asesinato sin resolver de Daphne Caruana, una bloguera que investigaba la corrupción en el país. Nuestro país cae 0,22 puntos y “su puntuación se sitúa por poco por encima del límite de las democracias completas”.

Dice el The Economist Inteligence Unit: “El intento del Gobierno español de detener por la fuerza el referéndum ilegal de independencia de Cataluña el 1 de Octubre y el trato represivo dado a los políticos pro-independencia amenazan con convertir a España en una ‘democracia defectuosa”.

Y continúa el informe: “Tras la declaración unilateral de independencia del Parlamento regional, el Gobierno de España suspendió temporalmente la autonomía de Cataluña. Varios líderes pro-independencia fueron encarcelados y acusados de cargos criminales graves y afrontan penas de 30 años de prisión si son declarados culpables”.

Seguro que el informe de The Economist Inteligence no le hace ni un ápice de gracia al Gobierno español; sólo le provoca una sonrisa o una carcajada cuando  el citado medio le pone bien.

Cabe reseñar que el rey e ilegítimo jefe del Estado utilizó el informe del año pasado en su reciente intervención en el Foro Económico Mundial de Davos. Felipe VI, que acudió al evento para convencer a los inversores de que el procés no afectaría a nuestra economía, sacó pecho de que España es “una democracia madura, sólida y fuerte” citando el informe de The Economist que nos situaba como una de las 19 “democracias plenas”.

El informe, que usa parámetros como el pluralismo electoral, el funcionamiento del Gobierno o las libertades civiles sitúa a España en la última posición de las 19 “democracias plenas”. En los dos últimos años, la nota se había recuperado hasta el 8,30 y en los tres primeros años del Gobierno de Mariano Rajoy había caído hasta el 8,02, en años marcados por las protestas en las calles. La máxima nota registrada tuvo lugar en 2008, con un 8,45.

Lo dicho, en el Estado español la democracia es un simulacro o inexistente. Pero queríamos que conocieran la opinión de un medio que el Gobierno español y el jefe del Estado han utilizado como referente cuando les ha interesado.

http://insurgente.org/lo-dice-the-economist-inteligence-unit-espana-esta-a-un-paso-de-ser-una-democracia-defectuosa/


Foro mundial (y nacional) de la hipocresía. Jesús Maraña

25/01/2018

4. 1. El chicotriste

El pasado miércoles 24 de enero intervino por primera vez ante el Foro Económico Mundial un jefe de Estado español. Felipe VI acude a la montaña mágica de Davos (Suiza), donde se reúne desde hace 48 años el 1% que representa a las élites económicas, financieras y políticas para debatir sobre lo que le conviene o no al 99% restante. El contenido del cónclave, la composición de la comitiva española y los informes técnicos conocidos al calor de esta exclusiva y excluyente cita la convierten en un gigantesco ejercicio de hipocresía. Año tras año los flamantes invitados lanzan preguntas cuyas respuestas conocen perfectamente, tanto ellos como los escuchantes, pero cuya ejecución no les interesa ni a unos ni a otros, porque limitaría de forma considerable sus poderes y sus fortunas.
Me explico:

  • El Gobierno habrá escrito para el rey un discurso en el que este ejerza de “embajador de la Marca España”, portavoz de la buena nueva de la “recuperación económica y del empleo” y del “éxito de la internacionalización de la economía española, con un crecimiento sostenido de sus exportaciones”. No faltará la defensa del “importante papel de España en Europa” ni alguna alusión a la necesidad de combatir las desigualdades, una obviedad siempre muy aplaudida en un foro caracterizado por el ejercicio del filantrocapitalismo, como lo bautizaba Andy Robinson en un ensayo imprescindible: Un reportero en la montaña mágica. Cómo la élite económica de Davos hundió el mundo (Ariel, 2013).

 

  • Si el jefe del Estado se inspirase más allá de los papeles enviados por Moncloa o Exteriores, podría hojear el riguroso informe de Oxfam Intermón conocido este lunes, y en el que se concluye que “la recuperación ha favorecido cuatro veces más a los más ricos que a los más pobres”; o que España alcanzó en 2016 (segundo año consecutivo de crecimiento económico) el récord de personas en situación de pobreza; o que nuestro país encabeza el ránking de la UE en crecimiento de la desigualdad desde 2007. Le dirán que eso se debe a las altísimas cotas alcanzadas por el paro. Sin embargo, ese mismo informe, como ya habían denunciado los técnicos de Hacienda, denuncia que el 47% de los asalariados españoles cobra menos de mil euros al mes, de modo que más de ocho millones de trabajadores (no parados) se encuentran en la pobreza. Pinche aquí y comprobará que las mujeres y los jóvenes se llevan la peor parte de ese sistema de precariedad absoluta provocado por las reformas laborales y las políticas austericidas que están desmantelando además ese Estado del bienestar que distinguía al capitalismo europeo del norteamericano y que en España se venía implantando de forma (todavía) incipiente.

 

  • Por si algún asesor real o gubernamental desprecia el rigor del informe de Oxfam por provenir de una ONG (aun siendo realizado por técnicos de prestigio y citando fuentes oficiales contrastables), también podría Felipe VI consultar el documento publicado este mismo lunes por el propio Foro Económico Mundial en Davos, que sitúa a España en la cola en inclusión social. Según el Informe sobre Crecimiento y Desarrollo Inclusivo, nuestro país ocupa la posición 26 entre 29 economías avanzadas a la hora de traducir sus políticas económicas en reducción de la desigualdad. España es la única gran economía que en los últimos cinco años retrocede en lugar de avanzar en cohesión social. Dicho de otra forma, aumenta la distancia entre ricos y pobres cada vez más.

 

  • El enunciado sobre el que versan este año los debates de Davos reza: “Crear un futuro compartido en un mundo fracturado”. Tan candoroso lema sobrevuela otras Mesas más concretas sobre sostenibilidad, competitividad, cooperación internacional, medio ambiente o sistemas fiscales. No hace falta tener un master en Harvard para intuir que “un futuro compartido” solo puede lograrse reduciendo la desigualdad en lugar de incentivarla, o que “un mundo fracturado” solo puede “coserse” desde la solidaridad internacional, intergeneracional e interclasista. Por quedarnos más cerca, si el crecimiento se basa en el precariado, en la multiplicación de los trabajadores pobres, en la negación de horizontes de progreso a los más jóvenes… ¿cómo pueden tener las élites de Davos la desfachatez de advertir sobre el riesgo que supone la aparición de “los populismos” en Occidente?

 

  • Como ocurre cada año desde hace 48, los ilustres ponentes y privilegiados oyentes debatirán sobre fiscalidad. Y cabe preguntarse, sin ser jefe del Estado sino como simple contribuyente mínimamente informado: ¿Qué tal si empezaran por cumplir sus obligaciones en lugar de proteger sus privilegios? ¿Les suena esto a demagogia? Pinchen aquí y comprueben los datos que mi compañera Begoña P. Ramírez acaba de publicar en infoLibre: las transferencias desde España a paraísos fiscales se han disparado un 34% desde 2012. Y ello pese a ir estrechándose paulatinamente la lista de paraísos fiscales. La Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales abrió en 2016 sólo 14 expedientes sancionadores, de los que ocho corresponden a entidades financieras.

 

La tentación de las élites podría ser la de dedicar otros 48 años a mirarse el ombligo y a celebrar lo solidarias que son (a cambio, por ejemplo, de estimulantes desgravaciones fiscales, como explica Robinson en el citado ensayo cargado de datos). Pero es muy dudoso que tengan ese margen (en el caso de que en medio siglo no se haya derretido parte de la montaña mágica por culpa del cambio climático).

Las respuestas razonables a la desigualdad, a la incertidumbre política o a la inestabilidad global que tanto parece preocuparles figuran en cualquier informe no contaminado por los intereses del más rancio neoliberalismo o por la voracidad de un capitalismo puramente especulativo. Pasan por garantizar un trabajo y unos salarios dignos, que permitan a su vez aportaciones suficientes para el sostenimiento de las pensiones futuras. Pasan por un sistema fiscal justo y progresivo, que ponga fin a esa ingeniería legal utilizada por las grandes corporaciones para eludir al máximo el pago de impuestos y que reduzca esa extendida picaresca que sitúa el fraude en España en el doble de la media europea. Pasan por dar la vuelta a esa curva que sigue cargando el mayor peso de la fiscalidad sobre los asalariados y no sobre el capital. Pasan por una transparencia real en las prácticas empresariales y en la gestión del primero al último euro de recursos públicos…

El 82% de la riqueza generada en todo el mundo en 2017 fue a parar a manos del 1% más rico, mientras el 50% de la población mundial obtuvo el 0% de esa riqueza. Cualquier solución de “futuro compartido” pasa por que las élites que hoy se sientan en Davos asuman que tal nivel de desigualdad es insostenible.

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2018/01/24/foro_mundial_nacional_hipocresia_74428_1023.html

La izquierda española vive en una burbuja (sus mejores pensadores ya no lo niegan)

23/01/2018

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Es solo un ‘sketch’ humorístico, pero con más enjundia política que muchos ensayos de cuatrocientas páginas. Se titula ‘La burbuja’ y fue emitido en el mítico programa de televisión Saturday Night Live en noviembre de 2016. Trata de cómo la izquierda estadounidense fue incapaz de encajar la victoria de Donald Trump. En vez de pedir perdón o hacer autocrítica, se encerraron en los barrios ‘cool’ de las grandes ciudades, por ejemplo, en Brooklyn, Nueva York. Esta joya del sarcasmo imagina calles libres de republicanos, donde reina la armonía racial, solo se lee prensa ‘progre’ y los billetes de un dólar llevan impresa la cara de Bernie Sanders. ¿El único problema? No han conseguido encontrar policía ni bomberos dispuestos a trabajar allí, quizá porque saben que la izquierda detesta a las fuerzas del orden o porque la gentrificación ha disparado los precios hasta el punto de que una casa de un solo dormitorio cuesta más de un millón de dólares. Divertido, ¿verdad?

Algo muy similar ocurre en nuestro país, como explicó el periodista Esteban Hernández en un brillante artículo, titulado ‘¿Qué hacemos con los nuestros? El gran dilema de la izquierda’. Allí hablaba de la “burbuja de Arganzuela”, feudo madrileño de Podemos y Ahora Madrid, donde viven muchos de sus altos cargos, periodistas y humoristas emblemáticos. “Este barrio de Lavapiés (el distrito de Arganzuela en general) es una buena muestra de lo que ha hecho la izquierda en este tiempo. Se han olvidado de las clases obreras nacionales, se han dedicado a salir en televisión, a hablarnos de hegemonía, de corazones, de reguetón, de los inmigrantes, de las bicicletas por la ciudad, de centros ocupados y de los toros, y los que eran suyos les han abandonado”. Resumiendo: las cuestiones folclóricas se han impuesto a las materiales, desplazando desafíos tan complicados como atajar la crisis del alquiler y conseguir la remunicipalización de los servicios públicos.

‘Poliamor’, ‘posfordismo’ y ‘pollaviejas’

El artículo de Hernández refleja la incapacidad de ‘los partidos del cambio’ para conseguir el apoyo de los votantes más pobres, cuyos intereses teóricamente representan. “En España hoy, casi diez años después del inicio de la crisis económica, casi el 50% de las personas que no tienen ingreso alguno siguen votando al bipartidismo”, revela el demoledor informe que se analiza en el texto. Sin duda, la desconexión cultural con ‘los de abajo’ es un síntoma de la desconexión política. Un habitante de la periferia de Madrid que se desplace a Lavapiés para tomar unas cañas empezará a escuchar palabras tan éxoticas como ‘poliamor’, ‘posfordismo’ y ‘pollavieja’. Esta última alude a los varones blancos de más de cincuenta años que llegaron a posiciones de poder durante la era dorada de la alternancia de PP y PSOE.

l insulto recuerda a los años de la contracultura, cuando los jóvenes estadounidenses de izquierda dividieron simbólicamente a los habitantes de su país entre ‘hips’ (molones) y ‘squares’ (cabezacuadradas). Los primeros oían rock psicodélico, tomaban LSD y practicaban el amor libre. Los segundos tenían familias estables, trabajaban en horario de oficina y disfrutaban la Navidad. Por supuesto, los últimos eran despreciados sin necesidad de explicación, más o menos como ahora que los llamamos “cuñaos” (insulto que ya casi se aplica a cualquiera que no coincida con tus ideas políticas, en este caso las de la burbuja de Arganzuela). Parece que medio siglo no ha sido suficiente para que la izquierda comprenda que no es aceptable mirar por encima del hombro a las clases populares por su supuesta falta de sofisticación intelectual. Además esta actitud, cargada de narcisismo, pasa enorme factura electoral.

El insulto recuerda a los años de la contracultura, cuando los jóvenes estadounidenses de izquierda dividieron simbólicamente a los habitantes de su país entre ‘hips’ (molones) y ‘squares’ (cabezacuadradas). Los primeros oían rock psicodélico, tomaban LSD y practicaban el amor libre. Los segundos tenían familias estables, trabajaban en horario de oficina y disfrutaban la Navidad. Por supuesto, los últimos eran despreciados sin necesidad de explicación, más o menos como ahora que los llamamos “cuñaos” (insulto que ya casi se aplica a cualquiera que no coincida con tus ideas políticas, en este caso las de la burbuja de Arganzuela). Parece que medio siglo no ha sido suficiente para que la izquierda comprenda que no es aceptable mirar por encima del hombro a las clases populares por su supuesta falta de sofisticación intelectual. Además esta actitud, cargada de narcisismo, pasa enorme factura electoral.

El elitismo de Podemos

Intelectuales de referencia en la izquierda como Santiago Alba Rico hace tiempo que vieron claro este problema. Lo expuso en el artículo ‘El lío de Podemos y los tres elitismos’, publicado en 2014. Entre otras cuestiones, Alba Rico denunció el riesgo de ‘elitismo democrático’, una expresión que parece contradictoria, pero que no lo es en absoluto. Denunciaba que el funcionamiento del partido morado “acaba por dejar fuera a esa mayoría social —votante virtual de Podemos— sin la cual no se puede ganar y que ni lee ni revisa los documentos en Plaza Podemos, no asiste a las asambleas de los círculos, trabaja o busca trabajo sin parar, tiene muy poco tiempo para militar y ve además mucha televisión, lo que no le impide tener una noción bastante clara de lo que es la justicia y aspirar a un cambio real en favor de mayor igualdad, transparencia y democracia”. Dicho de otro modo: la supuesta democracia radical de los ‘partidos del cambio’ se traduce muchas veces en protagonismo desmesurado de militantes de clase media procedentes de la universidad. Esto implica la exclusión de quien tiene personas a su cargo o es absorbido por su trabajo en la empresa privada, caso de la mayoría de los españoles.

Por si fuera poco, existe otra inercia kamikaze de nuestra izquierda, relativa a su famosa ‘superioridad moral’. Cuando los activistas no están cómodos con algo —religión, familia tradicional, ejército…— le cuelgan la etiqueta de ‘facha’ en vez de intentar ofrecer una alternativa que sintonice con las necesidades y aspiraciones de ‘los de abajo’ (léase los españoles más vulnerables). El sociólogo César Rendueles, autor de varios ensayos de éxito, denunciaba estos días la distancia entre los ‘partidos del cambio’ y los problemas cotidianos de sus votantes potenciales. “En un estudio del CIS el 86% de los encuestados —mujeres y hombres— decían estar de acuerdo o muy de acuerdo con la afirmación ‘ver crecer a los hijos es el mayor placer de la vida’. Llamadme loco, pero lo mismo no es mala idea incorporar la familia al discurso de izquierdas”, apuntaba. Para la mayoría de activistas de barrio ‘cool’ la familia es una entidad anticuada, asfixiante y tirando a casposa, a pesar de que esta institución fuese el mayor factor de solidaridad interpersonal para hacer frente a la crisis económica. Por ejemplo, según un reportaje de la BBC, el 22,1% de los abuelos tuvieron que ayudar a mantenerse a sus hijos o nietos.

Alergia obrera

¿Qué salidas cabe plantear? La más práctica sobre la mesa es la llamada ‘cuota obrera’, que consiste en fomentar activamente la presencia de miembros de las capas bajas de la sociedad entre los cargos de los ‘partidos del cambio’ (por ejemplo, con listas cremallera similares a las que se usan para garantizar la igualdad de género). La propuesta proviene de la politóloga Arantxa Tirado y el rapero Nega, autores del ensayo ‘La clase obrera no va al paraíso’ (2016). A pesar del éxito del libro, que anda por la quinta edición, la izquierda ‘cool’ se ha negado a entrar en el debate, confirmando las sospechas de elitismo y desconfianza hacia las clases populares.

Romano y Nega analizan la composición social de Podemos (Pablo Bustinduy, Ramón Espinar, Jorge Lago…) y llegan a la siguiente conclusión: “Un partido capitaneado en su mayoría por personas no ya de la clase media liberal, sino de la alta burguesía depredadora y del alto funcionariado estrechamente ligado al ‘establishment’ no resulta idóneo para defender los intereses de la clase trabajadora”, señalan. También aportan una elocuente anécdota cultural: cuando Podemos se decidió a publicar una revista, le pusieron un precio de nueve euros, algo fuera del alcance de la mayoría de los precarios (la idea inicial era ponerla a trece, pero recularon). Hasta que no se sitúen en el centro las cuestiones materiales, tanto las grandes como las pequeñas, la izquierda española seguirá viviendo en una burbuja.

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-01-21/izquierda-espanola-burbuja-pensamiento_1508355/


Banco de Alimentos: la caridad disfrazada

08/01/2018

Voluntatrios-organizan-alimentos-donados

Conscientes de la importancia de la imagen, la presentación de FESBAL —Federación Española de Bancos de Alimentos— no puede ser más benévola: luchar contra el despilfarro a través de la recogida de alimentos para dar de comer a la gente con menos recursos.

La FESBAL, los Bancos de Alimentos con marca registrada, no es más que la caridad religiosa disfrazada de solidaridad para que las nuevas generaciones acepten de mejor manera el mismo fondo que movía a la marquesa franquista de Los Santos Inocentes de Delibes, evitando aquellas formas casposas del pasado. Muchos de los responsables de la degradación de las condiciones de vida que hemos percibido durante los últimos años aparecen detrás de estas organizaciones caritativas y es una obligación social desenmascararlos adoptando formas de solidaridad real.

Simbolizados con el logotipo de los pajaritos comiendo de un cuenco, los Bancos de Alimentos, son organismos constituidos como fundación, normalmente en cada localidad, y agrupados en FESBAL si hablamos de España y la FEBA —Federación Europea de Bancos de Alimentos— si hablamos de Europa. Se dedican a recoger alimentos, dinero y cualquier material o servicio que de alguna forma ayude en su actividad como furgonetas, estanterias…

Esos alimentos y enseres llegan a la gente que lo necesita a través de una red de intermediarios asociados al Banco en cuestión. Y aquí es donde empieza a aparecer otra imagen distinta a la que publicitan.

Un vistazo a las memorias publicadas por la Fundación de Banco de Alimentos de Madrid, similar a las memorias de otros bancos de alimentos, revela que la práctica totalidad de los alimentos está siendo enviado a organizaciones religiosas entre las que encontramos parroquias, conventos, monasterios, organizaciones antiabortistas como Provida o la Fundación Vida, el seminario del Camino Neocatecumenal, residencias de los Legionarios de Cristo o centros relacionados con el Opus Dei. Pertenecer de alguna manera a la red, que la iglesia católica tiene en este país, es prácticamente requisito suficiente para participar de la acumulación organizada por el Banco de Alimentos.

Es algo lógico, ya que desde sus comienzos, a pesar de su retórica “aconfesional”, esta organización ha demostrado una ligazón palpable con los sectores católicos más reaccionarios.

ORIGEN DE LA ORGANIZACIÓN

En su origen está la creación del primer Banco de Alimentos en Barcelona en 1987 con la participación de Josep Miró i Ardèvol, expolítico de Convergencia creador también de e-cristians, del portal conservador “Forum Libertas” y luchador incansable contra el divorcio, el aborto y “la aceptación pública de la homosexualidad” (sic). La aparición de nuevos Bancos en otras localidades llevó a la creación de la Fundación de Bancos de Alimentos de España (FBAE) en 1993 de la mano del sacerdote de la prelatura del Opus Dei, Jose María Sanabria.

A partir de aquí el apoyo de determinadas instituciones y figuras políticas reaccionarias es constante. Significativo el nombramiento como presidenta de honor de la señora Ana Botella, cuya aparición en los medios como presidenta de la Fundación se debió a la decisión tomada entonces de hacer participar a la misma con una donación en una SICAV —Sociedades de Inversión de Capital Variable— llamada Gescartera, pero esa es otra historia y existe la hemeroteca para quien tenga interés.

En 1997, según el Banco de Alimentos de Lugo —la página de FESBAL dice que fue en 1996—, se reunieron los bancos creados y la FBAE para constituir la actual FESBAL. En este punto hay una contradicción en la que incurren diversas informaciones de los medios y la información suministrada por FESBAL, ya que la participación en Gescartera de FBAE, según declaraciones a la propia comisión de investigación del caso se realizó en 1998. De cualquier forma su andadura en el nuevo siglo, bajo el nombre actual, continuó por los mismos derroteros recibiendo. Han ido recibiendo donaciones de bancos y cajas, grandes empresarios y hasta un camión de 9 toneladas procedente de la Fundación Reina Sofía, por poner algún ejemplo.

RELACIÓN CON LA IGLESIA Y EL OPUS DEI…
Su relación con la iglesia, y concretamente con el Opus Dei sigue vigente. Cualquiera que visite su página encontrará varias entrevistas a presidentes del pasado y presente de fundaciones de bancos de alimentos que declaran abiertamente ser socios supernumerarios del Opus. Es el caso de Mariano Posadas y José María Zárate en Valladolid. Es el caso de Manuel Pérez Hernández en Las Palmas de Gran Canaria. Es el caso de José Antonio García García en Albacete. Es el caso de Francisco del Pozo en Santander. Es el caso de Carmen de Aguirre Castellanos en Badajoz (y propietaria de dos colegios asociados a la prelatura). Es el caso de Miguel Sibón en el Campo de Gibraltar. Hay más, como las relaciones explícitas del antiguo presidente de la Federación José Antonio Busto Villa o de Vicente López-Alemany del Banco madrileño, pero no seguiremos porque son indicios suficientes como para concluir que el hecho de que hayan accedido a las presidencias por pura casualidad es del todo improbable.

Este apoyo de los poderes fácticos y esta filiación de la dirección de FESBAL se ha traducido como no podía ser de otra forma en un comportamiento lógico de defensa del statu quo.

MANTENER LA POBREZA FUERA DE LA LUCHA DE CLASES

En 2012, tras sustraer como protesta varios carros de comida de 2 supermercados de las provincias de Cádiz y Sevilla, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) pretendió donarlos a los bancos de alimentos. La reacción de la dirección del sevillano y de la propia FESBAL por voz de su presidente no se hizo esperar, condenando la acción y defendiendo a las grandes empresas como Mercadona, Carrefour, El Corte Inglés o Alcampo, al mismo tiempo que señalaba a todos los ciudadanos como los responsables del despilfarro y por tanto indirectamente de la situación de pobreza incluso alimenticia.

En 2014 FESBAL denuncia al Banco de Alimentos de Tetuán , una iniciativa solidaria vecinal, por “utilización de marca registrada”. En colaboración con el Ayuntamiento y la policía acaban cerrando el medio de sustento de los vecinos en situación precaria por procesos de desahucio. Estas acciones, así como los premios concedidos por FESBAL a la Fundación Reina Sofía (FESBAL, 2013), a la Orden de Malta (Madrid, 2015), a la Diputación y al gerente de Mercagranada (Granada, 2011 y 2013), a la “Fundación Solidaridad Carrefour” (Ciudad Real, 2017), por poner algunos ejemplos, son disparos a la línea de flotación de la residual conciencia de clase que debería señalar inequívocamente a estas empresas e instituciones como responsables de la desigualdad social.

Y como no podía ser de otra forma se protege la imagen de algo tan útil para el poder a pesar de los casos de corrupción que afloraron en dos de sus años de actividad. Citaremos los zumos del Banco de Alimentos de Cádiz servidos a los periodistas en una rueda de prensa del PP en Sanlúcar de Barrameda en diciembre de 2013, o los alimentos del Banco de Madrid que acabaron sirviéndose a una hermandad rociera a través de un sacerdote del obispado de Alcalá de Henares en 2012 y 2013.

Se dieron cuenta porque ese año no contrataron cocineros y les sirvieron directamente los paquetes de comida con el sello del FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria) por el módico precio de 350 euros. A mediados de 2012 también se supo que las franciscanas granadinas que regentaban la Residencia Universitaria Maria Teresa Rodón, y cobraban 600 euros por alojamiento y manutención, llevaban utilizando la comida que les suministraba el Banco de Alimentos desde hacía una década.

Este mismo año supimos por medios vaticanistas que la mitad de los conventos de monjas de la provincia de Salamanca están comiendo de lo que reciben del Banco de Alimentos, algo en línea de lo que se publicó en 2013 sobre los religiosos de “Heraldos del Evangelio” y “SOS Familia” en Madrid que utilizaban para sí mismos la comida de FESBAL para dedicarse a tiempo completo al adoctrinamiento católico. Nada de esto ha hecho que la opinión pública se cuestione, ya no los intereses reales, sino ni siquiera la eficacia de FESBAL en sus supuestas finalidades.

https://www.elsaltodiario.com/pobreza/banco-de-alimentos-la-caridad-disfrazada


Sánchez: cambiar a todos para que nada cambie. Suso del Toro

19/06/2017

Sánchez es el PSOE puro y que nadie espere otra cosa, aunque haya llegado al poder de una forma paradójica liquidando a González, Guerra, Rubalcaba y a su candidata.

Puedes seguir leyendo el resto de la entrada en la dirección que figura más abajo.

PEDROSANCHEZ

http://www.eldiario.es/zonacritica/Sanchez-cambiar-cambie_6_655894428.html