Ansu Fati y el orgullo de ser español. Quique Peinado

16/09/2020

“Fíjate de dónde he salido yo, ¿eh? De Guinea Bisáu. Y pasando por Portugal, por Sevilla, para buscarme la vida. ¿Y ahora estoy en Barcelona y estoy viviendo esto? (…) Yo le digo que disfrute de la vida”. Bori Fati, el padre de Ansu Fati, la estrella emergente del fútbol español, es luminoso en las entrevistas, como en esta en Onda Cero. No se atisba en él un gramo de impostura: es un hombre que vive con pasión que su hijo se vaya a convertir una estrella. Como lo viviríamos cualquiera, claro, pero con una mochila detrás que no tiene casi nadie, al menos en este lado privilegiado del mundo.

Está bien que Ansu sea un símbolo. Saben la historia: hijo de un migrante de Guinea Bisáu a quien Sánchez Gordillo dio una oportunidad en Marinaleda y que resultó ser un genio del fútbol, lo acabó firmando el Barça y ya es el jugador más joven en marcar con la selección española. Es fácil (y lo merece) que su historia se utilice para demostrar que dar oportunidades a la gente que viene de fuera nos enriquece. Es lógico, además, que un tipo de política saque pecho por Fati. Y me parece bien: cada uno que muestre sus aciertos, y permitir a la gente que se deja la vida por llegar aquí tener un futuro mejor es de las mejores cosas que podemos hacer como país. En este caso, lo hizo la izquierda radical, sin más interés que el humano.

El problema, quizá, es que validemos hacer esto por la posibilidad de sacar de la inmigración un jugador que, posiblemente, nos dé muchísimas alegrías a los que somos devotos de la selección y a los que lo son del Barça. No se trata de ayudar porque pueda salir un Ansu. Se trata de hacerlo por justicia, por los derechos humanos, por lo más básico. Y tomarnos cada vida mejorada como un éxito de país, como una monedita en la bolsa de la Marca España. Estar orgullosos de ser españoles por esto.

Colaboro con la Fundación Raíces. Defienden a menores no acompañados de los abusos que sufren en España. Son “los abogados de los menas”, entre otras cosas. Les ayudan, además, a salir adelante. A superar las difíciles condiciones de ser niños y estar solos en un país que no es el suyo, del que salieron porque el futuro en sus casas no existía. A batallar contra un sistema que prefiere criminalizarlos a acompañarlos. Sepan o no jugar al fútbol. Tuvieron peor suerte que Ansu, incluso: sus padres no pudieron venir primero ni encontraron un Sánchez Gordillo que les facilitara una vida digna.

En Raíces cuentan historias de fracasos, claro. De chicos y chicas a los que pierden la pista. Que no acaban bien. Que desaparecen. Pero también éxitos. Muchos. Como el de Mamadou. Huyó de la guerra en Mali. Mataron a sus dos hermanos pequeños. Atravesó África hasta que llegó a España con 15 años. Con la ayuda de Raíces superó todas las increíbles trabas burocráticas y jurídicas que tuvo que sufrir. Hizo cursos de castellano, de taller de mecánico de motos, de ayudante de cocina, de cortador de jamón. Trabaja en un restaurante del programa Cocina Conciencia, que forma a estos chicos para currar en diferentes restaurantes que colaboran con la entidad. Es jefecillo en su trabajo, incluso. Tiene 21 años, vive en un piso de alquiler con otro compañero y posee un futuro.

Su vida me hace profundamente orgulloso de ser español. De pertenecer a un país que tiene a gente que da oportunidades y encauza vidas. No se pueden hacer muchas cosas más grandes.

Iñaki Williams, jugador del Athletic, cuenta que sus padres saltaron la valla de Melilla: “Sería más baja que la de ahora, porque mi madre tiene un culo así y no creo que pudiera”, contó en La Resistencia, riendo. La vida es tan buena a veces que Iñaki puede bromear con una situación tan dura. Me consta, además, que es un chico que se preocupa por los demás. A nadie se le puede pedir, pero ojalá Ansu sea un referente de futuro para los que vivieron su historia y no llegaron a estrellas de nada. Lo haga o no, solo verlo ahí será motivo de orgullo para ellos. Y para mí, claro, como español.

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/09/15/ansu_fati_orgullo_ser_espanol_110982_1023.html


47 años del golpe de Pinochet: el caso del general Lutz. Mario Boero Vargas

11/09/2020

El 11 de septiembre de 1973 se produjo el golpe de Estado en Chile contra el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende. Después de décadas de ocurrido, se han examinado miles de ángulos políticos, sociales y económicos relativos a la caída del gobierno, así como la emergencia y desarrollo de una oposición conformada por la Democracia Cristiana, de Eduardo Frei, en alianzas y pactos con la tradicional derecha chilena.

Uno de los tantos asuntos lacerantes, hostiles y crueles establecido a raíz del golpe militar de Augusto Pinochet ha sido la información, divulgación y puesta en común en foros internacionales de la violación de los Derechos Humanos que se hicieron rutina y cosa común a lo largo de su régimen castrense (1973-1990). En largas listas de detenidos, torturados y desaparecidos, se incluyen no solo chilenos (desde estudiantes hasta sindicalistas o mujeres universitarias) sino también extranjeros, que observaban con interés público la “vía chilena al socialismo”. Entre ellos, como víctimas, podemos mencionar al asesinado sacerdote catalán Joan Alsina, y al desaparecido religioso de Xátiva llamado Antonio Llidó, entre varios otros ciudadanos extranjeros en ese momento del putsch en el país.

Un caso que resultó llamativo, y que se hizo notorio en el concierto internacional, fue el de Charles Horman, llevado al cine gracias a Costa-Gavras con su filme Missing (1982). Se trata de un joven periodista norteamericano cuyo itinerario personal, instalación en Chile y circunstancias biográficas respecto a su inicial desaparición (que se confirma posteriormente como asesinato de las FF.AA. en septiembre de 1973) son examinadas a lo largo de mi texto Chile. La herencia de un testimonio. Pasado histórico y memoria narrativa, (Ediciones Arcos.Madrid.2013).

Es un material que intenta pasar revista de forma crítica a las vicisitudes vividas por Horman a raíz de su detención, interrogatorios y muerte en Santiago de Chile, causando a la larga polémicas y serios conflictos diplomáticos entre la Casa Blanca y La Moneda. Sobre todo por las contradicciones, mentiras y manipulaciones que establecen en un primer momento ambos gobiernos con el fin de ocultar la muerte del ciudadano estadounidense (también es asesinado con él Frank Teruggi) por parte de estamentos militares chilenos. Pero junto a este asesinato de Horman, se produce una cierta concordancia fúnebre respecto a nuestra historia pues también muere (en 1974) el general Augusto Lutz, que es según testimonios históricos el causante de la muerte de Charles Horman.

En el prólogo de mi texto se dice que en septiembre de 1973 el general de brigada Augusto Lutz era el Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejercito de Chile que, como es sabido, desempeñó un papel de importancia en la organización de la represión que se desató en el país por el golpe de Estado. Augusto Lutz fue relevado de su cargo a finales de 1973, y se le ofreció el puesto nada desdeñable de Secretario de la Junta Militar. Es probable que, en los meses siguientes, Lutz incubara un cierto desacuerdo con los métodos de Pinochet y con el rumbo que estaba tomando el régimen militar chileno. Es difícil decidir el alcance de dicho desacuerdo, pero es el que ha permitido poner en duda la versión oficial de su muerte (en Punta Arenas, noviembre de 1974) sobre la cual -según su familia- podría ceñirse la sombra de la policía política del régimen de Pinochet llamada DINA. En ciertos círculos y sitios web, la responsabilidad de su muerte se vincula con la CIA.

Aunque resulte imposible demostrar, la hipótesis de la CIA no resulta arbitraria, ya que el nombre de Lutz ganó una cierta notoriedad internacional a raíz de su implicación en la desaparición y asesinato de Charles Horman, periodista norteamericano residente en Chile, como hemos dejado dicho. La película de Costa-Gavras dio una extraordinaria visibilidad al caso situando a Lutz como uno de sus mayores responsables.

La investigación que había servido de base para el filme (pero con antecedentes documentales en el estudio de Thomas Hauser. The execution of Charles Horman, de 1978) demostraba dos cosas de mayor importancia: que en la muerte de Horman habían estado implicados los servicios de inteligencia norteamericanos y la Embajada de USA en Santiago, y que la razón fundamental de su asesinato era que Horman había descubierto la implicación directa del Gobierno de Estados Unidos en la planificación, organización y ejecución del putschdel 11 de septiembre de 1973.

Con todo, las iniciativas de familiares de Lutz, después de décadas de acaecido el deceso del general, buscan de diversos modos obtener luz y claridad acerca del exacto contexto de la muerte del uniformado. Incluso han solicitado exhumar su cuerpo y analizar fuentes corporales para confirmar cuál fue su real deceso. Además se ha pretendido modificar su estricta figura golpista (sin decir nada respecto de Horman o su viuda) con una novela de una de sus hijas titulada Años de viento sucio.

Frente a ello, han quedado datos evidentes de su completa implicación en la construcción del nuevo régimen erigido por Pinochet; antes de tal proceso ya existe una dinámica conspiradora en Augusto Lutz. El movimiento ultraderechista Patria y Libertad jugó un papel destacado en el derrocamiento de Salvador Allende. El secretario general de dicho movimiento, constituido por auténticos cuadros de futuros agentes de la DINA, afirma que entre Patria y Libertad y el general Lutz se mantienen relaciones “fluidas” antes del golpe.

Finalmente, para claridad y paz de los Horman, las informaciones oficiales del Poder Judicial de Chile concluyen por considerar la evidente implicación de Augusto Lutz en los hechos que ocasionan las muertes de Ch. Horman y F. Teruggi. El 29 de noviembre de 2011 (37 años y un día después del deceso de Lutz) el ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Jorge Zepeda, al dictar procesamiento por homicidios de ambos estadounidenses, estima decisiva la función operativa del general Lutz en el desenlace de los asesinatos.

Después de 47 años del suicidio de Allende y del inicio del régimen de la Doctrina de la Seguridad Nacional, encauzada por las FF.AA.de Chile en ese momento, todavía es posible entrelazar biografías, tragedias y crímenes en la inagotable historia de la sociedad chilena.

Mario Boero Vargas es teólogo y escritor, autor de libros como La herencia de un testimonio: Pasado histórico y memoria narrativa. El caso del general Lutz (Arcos.Madrid.2O13) o Recuerdos pendientes. Teología, sociedad y fe en la memoria chilena. (Arcos. Madrid.2008).

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/09/09/47_anos_del_golpe_pinochet_caso_del_general_lutz_110779_1023.html


Represaliados del Puente Oñez

08/09/2020

#27sVíctimasDelFranquismo

Los respresaliados del Puente Oñez fueron catorce vecinos de la provincia de Segovia ejecutados víctimas de procedimientos sumarísimos por el bando sublevado en la localidad de Anaya, al suroeste de la provincia, a la altura del Puente Oñez, en los días y semanas posteriores al inicio de la Guerra Civil en la zona. De ellos, siete lo fueron el mismo día, entre la noche del 30 de agosto y el 1 de septiembre de 1936, cuando fueron sacados de la prisión provincial para ser trasladados, según consta en el Registro Civil, a la de Valladolid. Seis de los siete eran miembros destacados de Izquierda Republicana y el Partido Socialista Obrero Español y habían sido detenidos semanas antes tras triunfar el golpe de Estado en Segovia. Todos fueron ejecutados en el Puente Oñez, donde paró el camión que los transportaba. Además de un jornalero sin adscripción política, se encontraban un maestro (Ángel García Morales), un médico, el secretario de un ayuntamiento, un teniente retirado de la Guardia Civil y los dirigentes de la Casa del Pueblo de Segovia Antonio Hernanz y Manuel González.


Nuevo curso de pandemia Covid en el Reino de España. Domingo Sanz

01/09/2020

Escribo “Reino…” contra los conversos de ocasión que quieren que pensemos que no son ni monárquicos ni republicanos, porque “más cornadas da el hambre” que se decía, y comienza a quedar de lo más cutre no distanciarse del amante de Corinna gastándose lo que ha estafado al fisco de su Reino para seguir viviendo a cuerpo de rey en unos Emiratos.

Por cierto, ¿cuánto tiempo un huido de Europa va a seguir siendo Capitán General en la Reserva de uno de sus ejércitos? ¿Tampoco eso se puede tocar, señora Robles? ¿Hay alguien, armado por supuesto, vigilando? ¿Para cuándo tomar decisiones dignas en un asunto será compatible con gobernar el día a día de otros que no tienen nada que ver?

Ahora que comienza el nuevo curso Covid podemos hacer como esos alumnos que se reencuentran y recuerdan las mejores risas del curso anterior, aunque mucho más beneficio que nosotros han sacado doña LOR y su marido, FEJUPATOSANBOG*, quienes, gracias a la pandemia, han conseguido no ser ni protagonistas de portadas que hubieran sido tan crueles como inevitables, ni tampoco objetivo del desprecio merecido que, manifestado a gritos y pancartas por miles de contribuyentes ofendidos, hubiera recorrido las calles de las capitales del Reino, en el libre ejercicio de un derecho al pataleo que nunca se sabe cuánto puede terminar deprimiendo al destinatario, y si no que se lo pregunten a su bisabuelo después de unas urnas que “solo” tenían que elegir alcaldes y concejales.

Comencemos riendo, pues, de aquel comunicado de la Casa Real emitido el mismo 15 de marzo del Estado de Alarma, pura coincidencia pero a otro tonto con ese cuento, pretendiendo que nos creyéramos que FEJUPATOSANBOG renunciaba a lo imposible dentro de la ley, como es a la herencia de alguien que aún no ha muerto, cuando lo que realmente le estaba diciendo a su padre es que se gastara todo el dinero que quisiera, y que de él no se preocupara porque mientras fuera rey no le faltaría de nada, pero que si alguien termina sacándolo de La Zarzuela se iba a enterar el vulgo de la trampa al mismo tiempo que de lo que vale un peine, pues él solo renuncia mientras sea rey, que en esa condición firmó el comunicado, pero nada dijo si dejaba de serlo.

Y repitamos, pero carcajada, porque risa es poco para el siguiente recuerdo. Ocurrió el viernes 31 de julio de este verano en San Millán de la Cogolla cuando la pareja de conocidos de antaño, entonces uno solo era el príncipe y el otro solo un diputado, ordenaban disparar la foto trampa que solo Torra se atrevió a esquivar, pero en la que cayeron el resto de presidentes autonómicos, incluido Urkullu, y varios ministros, incluido Iglesias, mientras ellos dos, rey y presidente, ponían a posar una cara mientras la otra, la de verdad, chapoteaba en las cloacas para preparar la fuga que 48 horas después protagonizaría el padre del primero y evasor fiscal de primera.

Y, para terminar con los recuerdos vergonzantes, la burla con la que, como si fueran un coro, nos humillan cada vez que dicen la mentira esa de que el huido ha dejado escrito que sigue a disposición de la Justicia. ¿De qué justicia habláis, embusteros del PP, PSOE, Ciudadanos y otros? ¿De la de su Reino qué jamás se atrevió ni se atreverá a llamarlo a declarar? ¿Os imagináis, en cambio, los jueces en tropel a imputar al escapado si quien lo denunciara en persona fuera su propio hijo, como si el dinero para nuestros hospitales fuera una cuestión de su familia? ¿O habláis de un fiscal de Suiza, esa pregunta a la sabéis de sobra que los Emiratos que lo ocultan no contestarán jamás?

En medio de un Reino cuya Corona se está pudriendo, aterrizó el miedo llamado coronavirus y, a punto de alcanzar el primer semestre, si hubiera que resumir lo vivido en una conclusión, se diría que nos hemos tirado cuatro décadas construyendo el Estado de las Autonomías tras la muerte del DEMAEHE** para terminar creando un MU, el Mando Único, bajo cuya dirección no hemos conseguido abandonar el grupo de países en los que la pandemia está provocando un coste más elevado, tanto en víctimas humanas como en destrucción de la economía.

El cuadro que sigue incluye, junto a los de nuestro Reino, los datos de población, infectados totales e infectados por cada cien mil habitantes de los cuatro países que, por cercanía cultural y geográfica, y/o por importancia, nos vienen más veces a la cabeza cuando pensamos en la Unión Europea.

País (datos a 25 agosto)PoblaciónInfectados totalesInfectados x cien mil
España47.026.208412.553877
Francia67.028.048282.414421
Alemania83.149.300236.952285
Italia60.541.000260.298430
Portugal10.562.17855.912529

Estos números permiten comparar el dato más relevante de la misma pandemia a la que se siguen enfrentando los cinco gobiernos, de distintas tendencias y con diversos grados de centralización política y administrativa.

Dicho entre paréntesis y sin maldad ninguna que se pretenda ocultar, los otros cuatro países no son reinos. Cada uno de ellos, bien por el resultado de la 2ª GM en 1947 o por la Revolución de los Claveles en 1974, limpiaron de criminales autoritarios los aparatos del Estado, expulsándolos para siempre de unas instituciones públicas financiadas con el dinero de los contribuyentes. Hoy, en España, este Gobierno de Coalición Progresista no puede poner la mano en el fuego ni por las fuerzas del orden que están a sus órdenes.

Certificado el fracaso del MU para abordar la parte que le ha tocado al Reino de España de una crisis de salud que es mundial, y teniendo en cuenta que decimos que tenemos “uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo”, y que somos “una de las democracias mejor valoradas del mundo” y que además nos autogestionamos mediante “uno de los estados más descentralizados del mundo”, procede analizar lo ocurrido en las diversas Comunidades Autónomas, cuyas administraciones disponen, desde hace décadas, de las competencias de Sanidad y Educación, entre otras.

Se justificó lo del MU con el argumento, entre otros, de que el virus “no conocía ni de territorios ni de ideologías” y, por tanto, lo lógico era deducir que, con una dirección centralizada, el paso del tiempo conseguiría que los porcentajes de infectados por la pandemia se fueran acercando en las diferentes CC.AA.

El siguiente cuadro incluye los acumulados de infectados por cada 100.000 habitantes en cuatro fechas distintas, distantes entre ellas un mes y medio. La primera es el 10 de abril y la última el 25 de agosto, lo que nos permite ver la evolución de la pandemia en las diferentes CC.AA.

CC.AA./Infectados*10 abril25 mayo10 jul.25 ago.Inc. total**
Andalucía113148159299264,7%
Aragón2904245031.876646,1%
Asturias176233238303172,3%
Illes Balears129177196574443,7%
Canarias86108114243281,2%
Cantabria286393408614215,1%
Castilla y León4637738251.084234,4%
Castilla Mancha6438329021.081168,3%
Cataluña4157478321.340323,1%
Valenciana166221235415249,1%
Extremadura218276291418191,5%
Galicia257336349472183,6%
Madrid6721.0191.0891.655246,3%
Murcia93105116310334,6%
Navarra5737948441.376240,2%
País Vasco4586106311.168255,3%
La Rioja9711.2761.2881.615166,3%
TOTAL ESPAÑA***334501540877262,7%

Fuentes: INE para poblaciones y MU del Ministerio Sanidad para datos COVID 19

*Infectados por cada cien mil habitantes en cada una de las fechas citadas.

**Incrementos entre el 15 de abril y el 25 de agosto.

***Excepto Ceuta y Melilla.

El análisis detallado y comparativo de las columnas primera y cuarta certifica también el fracaso del mismo MU por lo que se refiere al objetivo de derrotar a la pandemia con similar eficacia en todas las CC.AA. desde La Moncloa, pues lo que se ha conseguido es que aumente el número de las que se apartan de la media del Reino entero de España.

Si el 10 de abril buscamos las CC.AA. que se desviaban más del 33% de la media, en menos o en más, comprobaremos que eran once de las 17, cinco por encima de la media y seis por debajo.

Si repetimos la misma comprobación el 25 de agosto, podemos comprobar que pasan a ser seis y ocho respectivamente, es decir, catorce. Tres CC.AA. más en agosto que en abril.

La última columna lo explica, al constatar que incluso hay dos CC.AA. Aragón e Illes Balears, que han incrementado sus infectados a un ritmo superior al 33% por encima de la media.

La cara buena de la noticia es que, en las últimas semanas del primer curso de pandemia que podemos dar por cerrado, la caída radical en la letalidad se mantiene en porcentajes similares a los de los países de nuestro entorno.

El fracaso de la centralización del ordeno y mando contra la pandemia resulta indiscutible, y ha supuesto un desgaste político importante para el Gobierno de Coalición Progresista. Parece que se han dado cuenta, pues es lo que se deduce del cambio de rumbo que significa ofrecer a cada CC.AA. la posibilidad de un Estado de Alarma autonómico, o el tono mantenido en la reunión de responsables territoriales de Educación ante el comienzo del curso escolar.

Mientras tanto, la derecha del Reino de España, los de Casado, Abascal y otras (personas) están de los nervios y atacan al Gobierno sin descanso, tanto si decide negro como si decide blanco.

Lo que en realidad les ocurre a estos políticos, que siempre que hablan parece que amenazan porque siguen añorando a ese DEMAEHE** que tanto orden ponía en esta España que había convertido mitad en cuartel y mitad en cárcel, con un lugar importante reservado para el paredón, y en quien no quieren que pensemos para que su sombra siga aterrorizando nuestro inconsciente individual y colectivo, es que saben que no tienen un disfraz nuevo ante el final, que evoluciona de posible a probable, de lo que no ha sido y es sino una monarquía con urnas y corrupta, mientras la sociedad sobrevive, que hasta por ese instinto de no morir quieren que le paguemos honores a uno que ha salido huyendo para blindarse contra nosotros en unos Emiratos.

*FEJUPATOSANBOG son las iniciales de Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, porque es bueno anunciar tiempos mejores y quizás este hijo de un rey huido tenga que recuperar su nombre completo.

**DEMAEHE son las iniciales del Despreciable Español Mayor Asesino de Españoles de la Historia de España. Utilizar un acrónimo así conviene porque es imprescindible recordar a nuestros peores antepasados por el daño que ocasionaron. Por lo demás, antes o después terminaría fracasando el modelo “café para todos”, ese invento tras la muerte del DEMAEHE al que le puso los límites definitivos el rey huido cuando, en la noche del 23F, y para no tener que concederle el poder ejecutivo al general Armada, le prometió a su cómplice, el golpista y también uniformado Milans del Bosch, que nadie le haría abandonar el Reino y que, de esa forma, quedaba garantizada la unidad más “uniforme” posible de la patria.


España, estercolero de culturas. David Torres

31/08/2020

En su cuenta de twitter Rocío De Meer se proclama orgullosa de todos los que limpian piscinas y votan a Vox, de la España que madruga y la España del pladur, de las manos encallecidas y los corazones limpios. Es pasmosa la facilidad con que la ultraderecha se ha apropiado de los símbolos tradicionales de los trabajadores: desde la ruina generalizada de la conciencia de clase, los señoritos de toda la vida son los únicos que saben lo que son, pero aún así rebañan las migajas de los parias de la tierra y salen a montar caceroladas sin que se les fundan los cables. En esta continua fiesta del travestismo político, no sólo son capaces de hacer pasar la mercromina por sangre o un Swatch por un Rólex, sino también de identificarse con ciertos detalles -los madrugones, el pladur, los callos, las cacerolas- que siempre les han dado un asco universal. Es como si el señorito Iván, después de pegarle dos tiros a la milana de Azarías, se pusiera a cuatro patas a olisquear el terreno y quitarle protagonismo a Paco, el Bajo.

En su entusiasmo por probarse uno por uno todos los disfraces de la tienda (empleada del hogar, limpiadora de piscinas, cajera de supermercado, mártir portátil), Rocío De Meer no suele presumir del que mejor le sienta: el de nazi cinco estrellas. A la buena mujer no le falta de nada para completar el uniforme de las SS, desde convocar a los militares a un golpe de estado a compartir videos de propaganda racista de la ultraderecha polaca, sin olvidar sus aseveraciones de que las feministas no son mujeres o de que la peor discriminación que hay en España son los cien mil niños a los que no les dejan nacer porque miden sólo unos milímetros.

En el mismo mercadillo intelectual donde un feto de varias semanas viene a ser lo mismo que un niño en miniatura, De Meer ha encontrado otro viejo filón ideológico del fascismo: el de los millonarios de izquierdas (antes los llamaban “judíos” o “masones”) que pretenden condenar a la gente humilde a vivir en estercoleros multiculturales. Se trata de un torpe cambalache que intenta camuflar la xenofobia bajo el ropaje de los usos y costumbres, aunque esté más que demostrado que no existe ninguna relación directa entre la inmigración y las estadísticas criminales. Sin embargo, para quienes tanto alardean de españolismo y de identidad cultural, resulta francamente penoso que desconozcan el hecho de que España, como producto histórico, es una suma de culturas, un perro de mil leches que mezcla la sangre íbera con la celta, la griega con la romana, la visigoda con la árabe, la hebrea con la cristiana.

La multiculturalidad que tanto repugna a la limpiadora de piscinas de Vox es precisamente lo que hizo posible el legado inmenso de nuestro Siglo de Oro, el Lazarillo y el Quijote, las jarchas y los cantares de gesta, la Escuela de Traductores de Toledo y la Universidad de Salamanca, la enciclopedia de Averroes y los descubrimientos de Miguel Servet, la Alhambra y la Mezquita de Córdoba. Probablemente Rocío De Meer lo desconozca, pero el estiércol tiene propiedades muy útiles en lo que se refiere al abono de la tierra. Sin el mestizaje, sin el laborioso cóctel de religiones, culturas y razas que abonaron la península ibérica (y muy especialmente los ocho siglos de influencia islámica) serían impensables logros tan netamente hispánicos como el arte mudéjar, la poesía de Lorca o la música flamenca. Pero qué se puede esperar de una gente que ni siquiera sabe que está invocando a Alá cuando grita “Olé” en una corrida de toros.

https://blogs.publico.es/davidtorres/2020/08/31/espana-estercolero-de-culturas/


Felipe VI debe pedir perdón a una niña de quince años. Domingo Sanz

26/08/2020

“¿Qué quieres ser de mayor?”

Esta es, probablemente, una de las frases de cinco palabras más repetidas de todos los tiempos y en todos los países del mundo en los que existe futuro. Y puede que sea, también, una de las preguntas más optimistas de entre las que se le pueden hacer a cualquier niño o niña… aunque también sirve de comodín cuando no se sabe qué decir.

Es muy probable que solo vivan en el silencio duro de no escuchar nunca esa pregunta los menores que no pueden soñar con lo que serán de mayores porque no confían en llegar a serlo.

Como la pregunta es “¿Qué quieres ser de mayor?”, poder “querer” significa, además de futuro, libertad.

Ahora, compare usted “querer ser” con “tener que ser”, siempre desde lo que quiere que sea su vida alguien que ahora es menor de edad.

A mí, lo primero que me viene a la cabeza es la especie de cárcel mental que se va formando en un/a menor de edad sometida a la “ley” de lo que “tiene que ser” en el futuro, y no poder ni intentar ser cualquier otra cosa. Imagine usted a cualquier persona que ya no puede hacerse ilusiones con futuros similares a los de otras personas admirables de las que ha sabido leyendo en los libros, o que ha visto en las pantallas o, simplemente, que ha conocido un poco, y también si no son de su propia familia.

Veamos un ejemplo real.

Según la prensa de Mallorca, también la de papel, el pasado 11 de agosto Felipe VI, sus hijas y la reina consorte Letizia Ortiz Rocasolano, en adelante doña LOR para abreviar y para que no se sienta nominalmente ofendida en ningún momento, cursaron visita a un centro educativo en el barrio de Son Roca, de Palma, acompañados de la Ministra de Educación y las autoridades interinsulares. En un momento de la ronda de preguntas, la niña P.S. (elijo también las iniciales, aunque los medios reproducen el nombre completo) le preguntó a Leonor, la princesa, lo siguiente:

“¿Qué quieres ser de mayor?”

Al instante, y sin dejar que la interpelada contestara, interfirió doña LOR de 47 años, enmendando la pregunta de la niña de 15 con la siguiente frase:

“Lo que tiene que (ser), no lo que quiere (ser)”.

Hasta aquí, la descripción de los hechos. No se informa que hubiera ningún matiz ni ampliación de esas palabras, tan autoritarias y cortantes.

¿Qué clase de adoctrinamiento le han aplicado sus padres a Leonor para que, con catorce años, asuma que no puede “querer ser” por culpa de que “tiene que ser”, y que, además, ella ni siquiera sea capaz de ser un poco rebelde, y espontánea, aunque solo fuera por un error de código en la respuesta, cuando otra niña como ella le pregunta sobre su futuro y su madre le tapa la boca en público y, al mismo tiempo, corrige la pregunta de la otra, insisto, solo una niña, no vaya a ser que se destruya, supongo, el “pacto constitucional” firmado bajo amenaza hace más de cuarenta años, pero que tanto respeta el Gobierno?

¿Qué mentiras le están contando sus padres a Leonor como para que llegue a creerse que las leyes de su país le ordenan lo que ella “tiene que ser” cuando sea mayor?

¿Acaso la Constitución establece que alguien “tenga que ser” algo, aún en contra de su libre voluntad?

¿Qué castigo recibirá Leonor de este país si decide que no quiere reinar, como acaban de hacer los populares Megan y Harry en el Reino Unido? De este país, o de lo que quede de él tras tanto delito de privilegiados sin condena y el abuelo de la niña princesa huido, protegida su seguridad personal con nuestro dinero y con la inviolabilidad para poder gastar todo lo que se ha llevado.

¿Qué castigo podría recibir Leonor, que no sea el de recuperar la vergüenza de ser como todas las personas que le rodean?

¿Como se han atrevido, por muy padres suyos que sean, al riesgo de cultivar en el inconsciente de su hija el odio inducido hacia la misma sociedad que le da de comer, pues es a esa sociedad, y a sus normas, a las que sin duda han hecho, hacen y harán siempre responsable de lo que ella “tiene que ser” en el futuro, como si se tratara de un designio divino cuya contraparte consistirá en soportar el escarnio público que sin duda recibirá?

¿Es que estos reyes, sus padres, no se dan cuenta de que los lavados de cerebro que sustituyen el “querer ser” por el “tener que ser” son el primer escalón para cultivar en sus hijos, los herederos con una carga genética más que conocida, por cierto, los peores instintos contra el mundo que les rodea cuando se terminen convirtiendo en reyes o reinas porque, por ambición o cobardía, ni quisieron ni se atrevieron a renunciar?

Por si alguien piensa que se trata de carga genética particular de doña LOR, diré que me importan un bledo los incidentes que pueda tener con su suegra, como aquel de la Catedral de Mallorca. Esa señora mayor tiene que saber mucho más del dinero raro de su marido eterno, aunque huido, de lo que ha denunciado ante la Justicia, pues nunca lo hizo. Por eso, además de ser posible beneficiaria de dineros sucios en un nivel aún desconocido, si quiere seguir viviendo en un Palacio de la Zarzuela que sería mucho más rentable convertido en museo, allá ella. Lo hace porque le interesa, y su interés perjudica el de decenas de millones de contribuyentes, y más estando en medio de la ruina pandémica.

También me importan poco, aunque sí me dan vergüenza ajena, tantos profesionales que, a pesar del mea culpa entonado hace unos días por Iñaki Gabilondo, siguen sin vigilar los movimientos de Felipe VI, tanto del pasado como en el presente, al igual que hacían la vista gorda con todo lo que veían de su padre, hoy bien protegido en un lugar tan especial como son los Emiratos Árabes Unidos. Muchos de ellos ex compañeros de profesión de doña LOR hasta que abandonó el trabajo para tener hijos con alguien que es rey en segunda generación gracias a la mayor carnicería de españoles de la historia, ejecutada, entre otras desgracias, para restaurar a toda prisa, en 1947 para quien no lo recuerde, esta monarquía gracias a la cual hoy se ríen de España millones de personas en todo el mundo, y aplauden cínicos los que salen ganando de nuestro ridículo institucional, que nos debilita absolutamente.

Pero esta vez estamos hablando de menores, y eso son palabras mayores. Doña LOR es culpable de decirle a la niña P.S., mallorquina de 15 años, que su hija Leonor no puede “querer ser”, sino que “tiene que ser”. Evidentemente, para ella, lo que “tiene que ser” es la protagonista de la tercera generación de la misma monarquía, restaurada mientras se torturaba y asesinaba a quienes “querían ser” distintos a los que la restauraban. La monarquía, en España, además, envenena.

Felipe VI es culpable de no pedir perdón en público y allí mismo, en el acto, a la niña P.S. y a los presentes. En ese caso, que hubiera sido lo correcto, al coincidir en el tiempo con la impertinencia de doña LOR, habría sido igualmente noticia y todo resuelto.

Como no lo hizo, ya van diez días en los que el autoritarismo abusón (con el agravante de infantil), prepotente, barriobajero y Borbón lleva ganando la partida y, con ello, Felipe VI se convierte en culpable por no emitir un comunicado oficial de la Casa Real pidiendo perdón. No se trata de un asunto personal, pues los agredidos por esa afirmación de una miembro relevante de la Familia Real como doña LOR, y por el silencio cómplice del jefe de esa Familia, son muchos y muchas.

Por si las moscas, que no lo resuelvan ordenando a Leonor que escriba una carta a la niña P.S., que no está bien aprovecharse de su condición de menor. Los únicos responsables, como en todo el mundo, son los padres. Ya escribí en enero de 2018 pidiendo protección para la cara de la misma Leonor cuando, con solo doce años, sus padres ya comenzaban a abusar de enseñarla, quizás para así decirles a otros niños lo que ella, tan diferente al resto de niños y niñas del mundo entero, “tiene que ser”.

Y siguiendo con otras versiones de Leonor convendría que alguien, que podría ser cualquier policía de tráfico o el mismo Pedro Sánchez, le dijera a Felipe VI que no está bien sentar a esa niña en el asiento más peligroso del coche, que como todo el mundo sabe es el que está junto al del conductor. Estamos hartos de verla de copiloto cuando están de vacaciones en Mallorca, mientras detrás van su madre y su hermana.

Ya sabemos que lo hacen para que nos vayamos enterando que “tiene que ser” la reina de España, pero ¿acaso sus padres no la prefieren hoy niña con vida y que así mañana pueda ser lo que quiera?

O lo que pueda ser excepto lo que la sociedad no quiera que ni ella ni nadie sean, que también esto sería digno y decente.


¿Un ex Fiscal General apoya a un presunto delincuente? Carlos Jiménez Villarejo

24/08/2020
Justicia Corrupta Española - Posts | Facebook

En la relación de personas que prestan su apoyo y expresan su solidaridad con Juan Carlos I figura un antiguo Fiscal General, cuya presencia causa rubor, pero no produce sorpresa ni vergüenza. Se trata de Eligio Hernández, nombrado para ese cargo por el Gobierno de Felipe González. Ver a Eligio en esa lista es constatar que, pasados muchos años, sigue considerando con benevolencia la delincuencia de los poderosos, cualquiera que sea la calificación de las «acciones penales» que se atribuyan al rey «abdicado». Indicios de dichas acciones que en este caso sobran.

Y, ciertamente, no puede ni debe olvidarse la decisión de Eligio de impedir –¿es lo que se pretende ahora?– la persecución penal del Gobierno de Jordi Pujol. A quienes entonces ejercíamos como fiscales, nos resultó indignante, por injusto, que el ahora solidario del rey abdicado y sospechoso de diversos delitos cerrara la posibilidad de una persecución penal de un Gobierno de Pujol. Fue conocido como el caso CARIC que implicaba a casi todos sus miembros por numerosos delitos de corrupción, que podrían resumirse en el de malversación de caudales públicos.

Ante la querella, más que fundada, que había preparado la Fiscalía, prohibió su presentación ante los tribunales. Eso sí, ante la justeza y la fundamentación de dicha querella, el tal Fiscal General no pudo ocultar la injusticia de su decisión reconociendo que de los hechos descritos se desprendía «un aroma de corrupción«.

Confiamos en que el proceso que ya debía haberse incoado contra Juan Carlos I no se quede en ese «aroma”, sino que pronto se ponga en marcha y se practiquen las diligencias necesarias para acreditar su participación y, si procede, el alcance punitivo de su conducta.

Carlos Jiménez Villarejo fue fiscal Anticorrupción

Fuente:

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2020/08/21/ex_fiscal_general_apoya_presunto_delincuente_110179_2003.html


Oportuno monográfico sobre la represión franquista en Madrid. Cristina Calandre

21/08/2020
Oportuno monográfico sobre la represión franquista en Madrid

La Associaciò per a la Memòria Histórica i Democràtica del Baix Llobregat, publicó el pasado mes de julio su número extra (29) dedicado a la represión franquista en Madrid.

Esta asociación memorialista catalana lleva una importante labor de memoria histórica y lleva dedicando cada año su número extraordinario a una Comunidad; el año 2019 fue a Cataluña y este 2020 a Madrid. Anteriormente fueron Valencia, Andalucía, Castilla la Mancha, Castilla y León, etc. En todos, hacen hincapié en los consejos de guerra ilegales que se aplicaron a miles de represaliados.

Este número dedicado a Madrid está coordinado por la profesora de la Universidad Complutense, Mirta Núñez Díaz Balart, junto a la directora de la Asociación, Agustina Merino.

Conozco a muchos de los historiadores que intervienen en este número, empezando por la coordinadora, especialista en la materia, y me parece muy oportuno que salga dedicado a la represión en Madrid, con motivo de la infame paralización y destrucción del memorial por parte del Ayuntamiento de Madrid, (PP) y que la asociación “Memoria y Libertad”, llevaba años promoviendo, en el Cementerio de la Almudena, en honor de los republicanos asesinados, tras la guerra civil en sus tapias.

Lo explica muy bien Tomas Montero Aparicio, el coordinador de esta iniciativa, en un artículo de esta misma revista.

Yo conocía la brutal represión franquista en Madrid, por haber estudiado los Consejos de Guerra sumarísimos de mi abuelo, el eminente cardiólogo Luis Calandre Ibáñez, y haber intentado su anulación, solicitada en el año 2012 al Tribunal Supremo, que no admitió a trámite el recurso de revisión.

Pero leer la detallada represión, a través de los artículos dedicados a los diferentes pueblos de Madrid, que conozco, como San Sebastián de los Reyes, Móstoles, Robledo de Chávela, Aranjuez, Getafe, San Lorenzo del Escorial, me ha dado una información mucho más detallada y pormenorizada de lo que ocurrió con todos los represaliados republicanos y su magnitud.

Espero que estos magníficos monográficos sirvan como base histórica de una vez por todas para que las condenas franquistas sean declaradas ilegales (nulas) y la nueva Ley de la memoria democrática que pronto presentará el Gobierno al Consejo de Ministros para ser debatida en el Congreso lo contemple.

Los represaliados ya han fallecido casi todos y, por ejemplo, de las victimas republicanas del nazismo en Mauthausen, solo queda un cordobés de 101 años, que vive en Francia y que la vicepresidenta Carmen Calvo, tiene previsto visitar este sábado para entregarle un certificado de reparación, pero claro, al no tener valor jurídico, solo moral, no tiene la importancia solicitada hace años por las víctimas del franquismo.

La Generalitat de Cataluña, en el año 2017 aprobó, a propuesta de la Comisión de la Dignidad, y otras asociaciones, la Ley 11/2017 de 4 de Julio de “Reparación jurídica de las víctimas del franquismo”, con el apoyo de todos los partidos políticos.

Esperemos que ocurra algo parecido con la Ley a nivel nacional y que esto abra las puertas a la llegada de la III República.

Número de la revista Memòria antifranquista del Baix Llobregat

https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/memoria-democratica-oportuno-monografico-represion-franquista-madrid/20200821183651178431.html


5.000 millones o ciento volando: la respuesta está en las urnas. Domingo Sanz

20/08/2020

Otra cosa, muy distinta, es que algún alcalde tenga el valor de querer conocer su veredicto.

(Hola Bob, ¿te contestó el viento? Se lo preguntaste en 1963).

Antes de ayer, 15 de agosto, la portada matutina de “El País” decía lo siguiente:

El Gobierno cierra la puerta a negociar su plan con los alcaldes. La ministra de Hacienda emplaza a los partidos a proponer cambios en el Congreso, pese a la falta de apoyos del Ejecutivo”.

Ese titular certificó que Sánchez, quizás porque la cosa se le estaba torciendo, había decidido romper la baraja que él mismo repartió días antes entre el Gobierno y los Ayuntamientos:

Antes de eso, había “conseguido”, entre otros “éxitos”, que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) estallara por dentro al tener que recurrir su presidente, el socialista y también campeón mundial de alumbrados navideños Abel Caballero, a su voto de calidad para conseguir una victoria pírrica que puede ser el principio de la descomposición del principal bastión intermunicipal del régimen del 78.

Bienvenidos sean los errores que van cometiendo, ellos solos, los últimos restos de un bipartidismo imperfecto, pero corrupto y monárquico que se resiste a su propio fracaso, pero harían mal los ediles de los miles de ayuntamientos concernidos si decidieran quedarse esperando al resultado del siguiente round de los que se vienen librando entre Sánchez y Casado porque, a fin de cuentas, eso es lo que está ocurriendo.

Mientras tanto, los representantes locales de quienes pagarán el espectáculo, siguen ocupando un patio de butacas clavadas al suelo porque no son sino la imaginación que ellos mismos fueron petrificando a lo largo de cuatro décadas de acudir a las urnas cada cuatro años para lo de siempre, y hasta la próxima. ¿O acaso tenemos que buscar en el baúl de los recuerdos las veces que algún ayuntamiento ha convocado a los vecinos a decidir, o simplemente opinar, sobre algo en lugar de sobre alguien? Será fácil, porque son muy pocas. Eso sí, salvo los de esa Comunidad Autónoma rebelde en la que está usted pensando en este momento.

Creo que los ayuntamientos deben gobernar la parte que les toca del tsunami financiero provocado por el seísmo pandémico y fortalecerse implicando al vecindario en una decisión que será trascendental para su futuro, a no ser que se hayan vendido para siempre a los vientos cambiantes del poder central.

Ante el cambio de condiciones provocado por las batallitas para mantenerse en, o reconquistar, La Moncloa que están librando entre PSOE y PP, y cada uno con sus respectivos pero inestables aliados, los ayuntamientos deberían dar un golpe en la mesa y convocar referéndums o consultas populares antes de responder a un gobierno central que cada vez concentra, por la vía de los efectos colaterales, más poder real sobre la periferia.

No parece que los consistorios vayan a ser tan valientes como para aprovechar una ocasión única para defender y fortalecer la autonomía y la democracia municipal, pues este asunto lleva sobre la mesa el tiempo suficiente como para que algún alcalde de los varios miles convocados al juego de los 5.000 millones hubiera sido ya capaz de reaccionar con valentía, superando el miedo a pedir la opinión del pueblo y aprovechando la ocasión para renunciar por una vez al veneno del verticalismo político que termina por dominar a la mayoría de los que consiguen cualquier gramo de poder en esta España tantas décadas tan autoritaria. Que sepamos, nadie presentó en la FEMP la propuesta de colocar urnas en cada pueblo, y así evitar, o al menos aplazar, su crisis interna. Seguro que se habría filtrado a los medios.

Y tampoco hemos escuchado a tertulianos o analistas de toda clase de sensibilidades y categorías inventar la única acción política eficaz contra la apisonadora conducida a dos manos por el Gobierno y la oposición, ese ordeno y mando de arriba abajo que es el pan de cada día en nuestra política.

(Un paréntesis para pedir disculpas por si hay ayuntamientos que ya se están atreviendo o analistas que, en este caso, han defendido la democracia directa).

A la maniobra de Sánchez liquidando la negociación con las instituciones afectadas hay que añadir la actuación de Casado, ese líder joven, ambicioso, amoral y, por tanto, peligroso, ordenando a “sus” ayuntamientos que rechacen en bloque la propuesta con el único objetivo de debilitar al gobierno. ¿Acaso puede ofrecer desde la calle Génova algo a todos y cada uno de los pueblos en los que gobiernan los alcaldes del PP? ¿Acaso los alcaldes del PP han delegado en él la defensa de los intereses de sus vecindarios respectivos?

Mencionaremos ahora algunas de las evidencias que demuestran que los alcaldes deberían convocar consultas populares o referéndums.

·         Es evidente que el 26 de mayo de 2019 se celebraron las últimas elecciones municipales en España y que aquel día nadie podía ni imaginar que en agosto de 2020 estaríamos en la situación que estamos.

·         También lo es que ningún programa electoral de ninguna candidatura incluía propuestas para luchar contra la pandemia del Covid-19, y mucho menos sobre qué hacer con una propuesta de 5.000 millones o ciento volando como la que el Gobierno ha puesto sobre la mesa.

·         Con esos antecedentes, es imposible que los ediles actuales puedan representar la voluntad de sus electores sobre algo que era inimaginable cuando fueron elegidos.

·         Cada municipio es una realidad distinta y debe tomar decisiones sobre su futuro desde esa particularidad, al margen de los intereses que, a nivel estatal, puedan tener el PSOE, el PP o del resto de partidos. Por eso es por lo que se convocan elecciones municipales en lugar de nombrar delegados del gobierno en cada pueblo.

Ante una propuesta de “lentejas, o las tomas o las dejas” en un momento histórico, la mejor respuesta son miles de “fiestas de la democracia”, pero en este caso de la clase denominada “directa” y de ámbito local.

El solo hecho de que algunos ayuntamientos importantes anunciaran estas urnas provocaría tal conmoción en La Moncloa y en Génova 13 que la propuesta de los 5.000 o ciento volando sería automáticamente mejorada. Además, los alcaldes deberían aprovechar la paradoja de que, en este envite, cada uno de ellos se juega mucho menos que Sánchez, Casado y el resto de líderes estatales.

La ocasión es excelente para profundizar en la democracia. Convocadas las urnas, cada Ayuntamiento debería informar del estado de sus cuentas, y de las consecuencias, en su ámbito y únicamente en su ámbito, de votar a favor o en contra de la propuesta del Gobierno, que deberá ser concreta y más comprensible que cualquier recibo de la luz.

Esta movilización democrática tendría, de cara al futuro, un gran valor, sea cual sea el apoyo en el Congreso que consiga la propuesta definitiva de reparto de los 5.000 millones. Ningún gobierno se atreverá a modificar unilateralmente las condiciones ofrecidas a un Ayuntamiento que las haya aprobado en referéndum.

Y tampoco hay tanta prisa. A fin de cuentas, la propuesta solo es posible gracias a la Ley Montoro, que los ayuntamientos vienen padeciendo desde hace ocho años. Y Sánchez tiene los 140.000 millones que se ha traído de Europa. Seguro que puede aguantar.

Y, por si alguien se ha olvidado del teletrabajo que tanto proliferó durante el confinamiento duro, desde el menor hasta el mayor de los ayuntamientos puede organizar las votaciones de manera telemática, con total y absoluta fiabilidad en los resultados y garantizando una distancia infinita de seguridad para evitar contagios.

La reflexión para terminar.

Las leyes no deben impedir aquello que expresamente no prohíben. Ya está bien de interpretar lo que no está escrito en la Constitución como si fuera el Código Penal y que los políticos que mandan desde Madrid se nieguen a actualizarla porque así, si dice siempre lo mismo, es mucho más fácil dominar al pueblo. Si los alcaldes se empecinan, las consultas populares o referéndums tendrán cobertura legal.

Si también en los momentos históricos tan decisivos como el de una pandemia los políticos de kilómetro cero son incapaces de pedir su opinión al pueblo, lo que terminará proliferando serán políticos intrigantes y corruptos que lo único que buscarán es conseguir y consolidar privilegios personales.

¿No es esta ya la realidad política de España tras cuatro décadas de monarquía con urnas?

Terminaremos de verdad en el digital que nos ha servido para abrir la sesión, pero la fecha es de hoy. Entrevistan a Iñaki Gabilondo en “El País” y con esta respuesta resuelve la última pregunta:

Pregunta: “¿Qué hacemos con la Monarquía?”

Respuesta: “El asunto es de extraordinaria gravedad y la erosión colosal. Temo que esto inicie un proceso de deterioro muy agudo y que se aceleren las cosas. Veo a la institución muy tocada. Como en un final de etapa. Encima, todo esto ha abierto un capítulo de vergüenza que ha degradado a mi generación públicamente. Se ha degradado él, ha degradado a la institución y con él nos hemos degradado los que acompañamos el proceso. Hemos sido desnudados y yo me siento avergonzado”.

Sin duda casualmente, la Casa Real ha emitido poco después un comunicado oficial informando que el amante de Corinna y padre de Felipe VI ha comunicado que se encuentra en los Emiratos Árabes.

Ningún momento mejor que el de una crisis institucional, o varias, del máximo nivel, para que la democracia avance con pasos de gigante en los ámbitos más cercanos a la ciudadanía.


Por honradez: no manipulen a los héroes. Rafael Sanmartín

17/08/2020
Armas sin alma

No digan “honestidad”, que no son sinónimos. Que eso viene de la moral pacata impuesta por la Iglesia. Que la honradez es la honradez y lo otro ni es más “fino” ni define más que un asunto de entrepiernas. Para llamar a las cosas por su nombre empecemos con el día de mañana celebrado hoy lunes por costumbre. La madrugada del día 11 de agosto de 1936 (no “la madrugada del 10 al 11”, pues la madrugada empieza a las 0 horas, cuando cambia el día) Blas Infante, un hombre justo, cayó asesinado en el entonces Km. 4 de la carretera de Carmona, en Sevilla, de dos disparos a quemarropa. El primero en el pecho, porque se negó a caer en la trampa de la “ley de fugas”. El segundo en la cabeza, el “tiro de gracia” asestado por el “soldadito”, el “valiente y bizarro” enemigo de la democracia, de la convivencia, de los derechos humanos y de Andalucía. Nunca se armó de valor cuando reía en las charlas del Cristina, seguro de que nadie le respondería. Se armó de balas en cuanto la ocasión le permitió dar salida a su cobardía.

Estos son los hechos que motivaron los actos de hoy, unos celebrados y otros por celebrar a esta hora en toda Andalucía. La cobardía de “el soldadito” ha seguido presente en los enemigos de los derechos de los pueblos; en cuantos sienten la necesidad de minimizar o anular el valor de quien se puso de parte de los débiles, de quien defendió los derechos de los andaluces, de quien investigó y descubrió, desde los Fundamentos de Andalucía y las razones de su estado de postergación, hasta el secreto de la verdadera educación, base y fuente del progreso y del respeto al ser humano.

Blas Infante no es una figura moldeable a la medida de cada cual. Por muchas que puedan ser las interpretaciones a un escrito, lo que está claramente escrito, escrito está. Nada prueba que se convirtiera al islamismo, como hay quienes pretenden para instrumentalizarlo, como instrumentalizarlo persiguen de continuo políticos y politiquillos, creídos que así pueden apoyar sus tesis en su discurso. Pues deberían saber que una de las características personales del Notario de Coria fue hablar y escribir claro. Como enemigo de la dictadura llamó “Dictadura pedagógica” a su libro-alegato en pro de una educación constructora de hombres y mujeres libres, una educación capaz de avivar el pensamiento, de despertar el intelecto, de obtener la verdadera libertad desde la libertad misma. Investigó, analizó, estudió en todos los frentes de la cultura, la historia, el arte, el folklore, la economía. Se adelantó en todo a su tiempo, de ahí la actualidad de su pensamiento. De ahí y de lo poco que hemos avanzado, también es justo decirlo.

Blas Infante se enfrentó al sistema, rechazó la cartera de Agricultura para no hacerse cómplice de los desmanes y abusos del mal gobierno. Empezó en 1914 descubriendo El Ideal. Continuó toda su vida defendiendo la verdad y descubriendo las necesidades de Andalucía y los remedios que debían aplicarse; siempre en la defensa de los trabajadores, de los jornaleros “cuya imagen tenía clavada en su conciencia”, de los niños, adelantado en la defensa de los derechos de la mujer. Y llegó al final de su corta vida con una proclama: “Separémonos de esta España que nos desprecia”. Podía ser soñador, hay que serlo para adelantarse al futuro. Pero no fue ni inocente ni complaciente con quienes habían empobrecido Andalucía, “la tierra más rica de los hombres más pobres”.

Blas Infante no merece el insulto de comentaristas de tres al cuarto. Tampoco la manipulación ni la instrumentalización de políticos y politiquillos. Dejó escrito lo que escrito está. Y, por encima de lo que pueda gustar a esos profesionales o aprendices de la política, propugnó una Federación de pueblos ibéricos, que habría supuesto la recuperación y el respeto de la realidad histórica, por encima del invento centralista de las provincias. Pero siguió evolucionando. Porque la evolución existe, es positiva. Lo que no existe es la conversión automática. La “caída del caballo” fue algo reservado a Saulo, en exclusiva. Su evolución, su comprensión de la realidad histórica que vivía, le llevó, un año antes de ser asesinado a animar a los andaluces a obtener la independencia de Andalucía. Porque no hay ni puede haber soberanía dónde se depende de una “entidad superior”. No hay obligación de seguir su mensaje a rajatabla. Menos aún hay derecho a manipular su pensamiento para encontrar un apoyo que sus palabras y sus escritos no pueden dar a los manipuladores ó manipuladoras.

No puede haber soberanía sin independencia. Y Blas Infante nunca lo negó. Al contrario, fue muy claro en sus planteamientos.

Rafael Sanmartín