Lo dice The Economist Inteligence Unit, España está a un paso de ser una “democracia defectuosa”

07/02/2018

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Realmente creemos que “democracia defectuosa” lo ha sido desde siempre, no sólo durante el franquismo con Franco sino también desde el inicio de la mal llamada Transición a esta parte, es decir, durante el franquismo sin Franco.

Pero creemos interesante, también —por eso lo anunciamos—, que el informe anual de un medio tan poco sospechoso de abrazar la idea comunista diga lo que dijo ayer miércoles. El The Economist Inteligence Unit incluye su índice democrático y España ha sufrido una caída considerable, hasta el punto de que está en riesgo su calificación de democracia plena y se sitúa a 8 centésimas de ser considerada una “democracia defectuosa”. La razón se encuentra en “el trato represivo” que el Gobierno ha dado al referéndum del 1-O y el encarcelamiento de los líderes independentistas.

El citado informe destaca que España es la segunda caída más alta registrada en Europa Occidental, sólo superada por Malta, después del asesinato sin resolver de Daphne Caruana, una bloguera que investigaba la corrupción en el país. Nuestro país cae 0,22 puntos y “su puntuación se sitúa por poco por encima del límite de las democracias completas”.

Dice el The Economist Inteligence Unit: “El intento del Gobierno español de detener por la fuerza el referéndum ilegal de independencia de Cataluña el 1 de Octubre y el trato represivo dado a los políticos pro-independencia amenazan con convertir a España en una ‘democracia defectuosa”.

Y continúa el informe: “Tras la declaración unilateral de independencia del Parlamento regional, el Gobierno de España suspendió temporalmente la autonomía de Cataluña. Varios líderes pro-independencia fueron encarcelados y acusados de cargos criminales graves y afrontan penas de 30 años de prisión si son declarados culpables”.

Seguro que el informe de The Economist Inteligence no le hace ni un ápice de gracia al Gobierno español; sólo le provoca una sonrisa o una carcajada cuando  el citado medio le pone bien.

Cabe reseñar que el rey e ilegítimo jefe del Estado utilizó el informe del año pasado en su reciente intervención en el Foro Económico Mundial de Davos. Felipe VI, que acudió al evento para convencer a los inversores de que el procés no afectaría a nuestra economía, sacó pecho de que España es “una democracia madura, sólida y fuerte” citando el informe de The Economist que nos situaba como una de las 19 “democracias plenas”.

El informe, que usa parámetros como el pluralismo electoral, el funcionamiento del Gobierno o las libertades civiles sitúa a España en la última posición de las 19 “democracias plenas”. En los dos últimos años, la nota se había recuperado hasta el 8,30 y en los tres primeros años del Gobierno de Mariano Rajoy había caído hasta el 8,02, en años marcados por las protestas en las calles. La máxima nota registrada tuvo lugar en 2008, con un 8,45.

Lo dicho, en el Estado español la democracia es un simulacro o inexistente. Pero queríamos que conocieran la opinión de un medio que el Gobierno español y el jefe del Estado han utilizado como referente cuando les ha interesado.

http://insurgente.org/lo-dice-the-economist-inteligence-unit-espana-esta-a-un-paso-de-ser-una-democracia-defectuosa/

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Foro mundial (y nacional) de la hipocresía. Jesús Maraña

25/01/2018

4. 1. El chicotriste

El pasado miércoles 24 de enero intervino por primera vez ante el Foro Económico Mundial un jefe de Estado español. Felipe VI acude a la montaña mágica de Davos (Suiza), donde se reúne desde hace 48 años el 1% que representa a las élites económicas, financieras y políticas para debatir sobre lo que le conviene o no al 99% restante. El contenido del cónclave, la composición de la comitiva española y los informes técnicos conocidos al calor de esta exclusiva y excluyente cita la convierten en un gigantesco ejercicio de hipocresía. Año tras año los flamantes invitados lanzan preguntas cuyas respuestas conocen perfectamente, tanto ellos como los escuchantes, pero cuya ejecución no les interesa ni a unos ni a otros, porque limitaría de forma considerable sus poderes y sus fortunas.
Me explico:

  • El Gobierno habrá escrito para el rey un discurso en el que este ejerza de “embajador de la Marca España”, portavoz de la buena nueva de la “recuperación económica y del empleo” y del “éxito de la internacionalización de la economía española, con un crecimiento sostenido de sus exportaciones”. No faltará la defensa del “importante papel de España en Europa” ni alguna alusión a la necesidad de combatir las desigualdades, una obviedad siempre muy aplaudida en un foro caracterizado por el ejercicio del filantrocapitalismo, como lo bautizaba Andy Robinson en un ensayo imprescindible: Un reportero en la montaña mágica. Cómo la élite económica de Davos hundió el mundo (Ariel, 2013).

 

  • Si el jefe del Estado se inspirase más allá de los papeles enviados por Moncloa o Exteriores, podría hojear el riguroso informe de Oxfam Intermón conocido este lunes, y en el que se concluye que “la recuperación ha favorecido cuatro veces más a los más ricos que a los más pobres”; o que España alcanzó en 2016 (segundo año consecutivo de crecimiento económico) el récord de personas en situación de pobreza; o que nuestro país encabeza el ránking de la UE en crecimiento de la desigualdad desde 2007. Le dirán que eso se debe a las altísimas cotas alcanzadas por el paro. Sin embargo, ese mismo informe, como ya habían denunciado los técnicos de Hacienda, denuncia que el 47% de los asalariados españoles cobra menos de mil euros al mes, de modo que más de ocho millones de trabajadores (no parados) se encuentran en la pobreza. Pinche aquí y comprobará que las mujeres y los jóvenes se llevan la peor parte de ese sistema de precariedad absoluta provocado por las reformas laborales y las políticas austericidas que están desmantelando además ese Estado del bienestar que distinguía al capitalismo europeo del norteamericano y que en España se venía implantando de forma (todavía) incipiente.

 

  • Por si algún asesor real o gubernamental desprecia el rigor del informe de Oxfam por provenir de una ONG (aun siendo realizado por técnicos de prestigio y citando fuentes oficiales contrastables), también podría Felipe VI consultar el documento publicado este mismo lunes por el propio Foro Económico Mundial en Davos, que sitúa a España en la cola en inclusión social. Según el Informe sobre Crecimiento y Desarrollo Inclusivo, nuestro país ocupa la posición 26 entre 29 economías avanzadas a la hora de traducir sus políticas económicas en reducción de la desigualdad. España es la única gran economía que en los últimos cinco años retrocede en lugar de avanzar en cohesión social. Dicho de otra forma, aumenta la distancia entre ricos y pobres cada vez más.

 

  • El enunciado sobre el que versan este año los debates de Davos reza: “Crear un futuro compartido en un mundo fracturado”. Tan candoroso lema sobrevuela otras Mesas más concretas sobre sostenibilidad, competitividad, cooperación internacional, medio ambiente o sistemas fiscales. No hace falta tener un master en Harvard para intuir que “un futuro compartido” solo puede lograrse reduciendo la desigualdad en lugar de incentivarla, o que “un mundo fracturado” solo puede “coserse” desde la solidaridad internacional, intergeneracional e interclasista. Por quedarnos más cerca, si el crecimiento se basa en el precariado, en la multiplicación de los trabajadores pobres, en la negación de horizontes de progreso a los más jóvenes… ¿cómo pueden tener las élites de Davos la desfachatez de advertir sobre el riesgo que supone la aparición de “los populismos” en Occidente?

 

  • Como ocurre cada año desde hace 48, los ilustres ponentes y privilegiados oyentes debatirán sobre fiscalidad. Y cabe preguntarse, sin ser jefe del Estado sino como simple contribuyente mínimamente informado: ¿Qué tal si empezaran por cumplir sus obligaciones en lugar de proteger sus privilegios? ¿Les suena esto a demagogia? Pinchen aquí y comprueben los datos que mi compañera Begoña P. Ramírez acaba de publicar en infoLibre: las transferencias desde España a paraísos fiscales se han disparado un 34% desde 2012. Y ello pese a ir estrechándose paulatinamente la lista de paraísos fiscales. La Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales abrió en 2016 sólo 14 expedientes sancionadores, de los que ocho corresponden a entidades financieras.

 

La tentación de las élites podría ser la de dedicar otros 48 años a mirarse el ombligo y a celebrar lo solidarias que son (a cambio, por ejemplo, de estimulantes desgravaciones fiscales, como explica Robinson en el citado ensayo cargado de datos). Pero es muy dudoso que tengan ese margen (en el caso de que en medio siglo no se haya derretido parte de la montaña mágica por culpa del cambio climático).

Las respuestas razonables a la desigualdad, a la incertidumbre política o a la inestabilidad global que tanto parece preocuparles figuran en cualquier informe no contaminado por los intereses del más rancio neoliberalismo o por la voracidad de un capitalismo puramente especulativo. Pasan por garantizar un trabajo y unos salarios dignos, que permitan a su vez aportaciones suficientes para el sostenimiento de las pensiones futuras. Pasan por un sistema fiscal justo y progresivo, que ponga fin a esa ingeniería legal utilizada por las grandes corporaciones para eludir al máximo el pago de impuestos y que reduzca esa extendida picaresca que sitúa el fraude en España en el doble de la media europea. Pasan por dar la vuelta a esa curva que sigue cargando el mayor peso de la fiscalidad sobre los asalariados y no sobre el capital. Pasan por una transparencia real en las prácticas empresariales y en la gestión del primero al último euro de recursos públicos…

El 82% de la riqueza generada en todo el mundo en 2017 fue a parar a manos del 1% más rico, mientras el 50% de la población mundial obtuvo el 0% de esa riqueza. Cualquier solución de “futuro compartido” pasa por que las élites que hoy se sientan en Davos asuman que tal nivel de desigualdad es insostenible.

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2018/01/24/foro_mundial_nacional_hipocresia_74428_1023.html

La izquierda española vive en una burbuja (sus mejores pensadores ya no lo niegan)

23/01/2018

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Es solo un ‘sketch’ humorístico, pero con más enjundia política que muchos ensayos de cuatrocientas páginas. Se titula ‘La burbuja’ y fue emitido en el mítico programa de televisión Saturday Night Live en noviembre de 2016. Trata de cómo la izquierda estadounidense fue incapaz de encajar la victoria de Donald Trump. En vez de pedir perdón o hacer autocrítica, se encerraron en los barrios ‘cool’ de las grandes ciudades, por ejemplo, en Brooklyn, Nueva York. Esta joya del sarcasmo imagina calles libres de republicanos, donde reina la armonía racial, solo se lee prensa ‘progre’ y los billetes de un dólar llevan impresa la cara de Bernie Sanders. ¿El único problema? No han conseguido encontrar policía ni bomberos dispuestos a trabajar allí, quizá porque saben que la izquierda detesta a las fuerzas del orden o porque la gentrificación ha disparado los precios hasta el punto de que una casa de un solo dormitorio cuesta más de un millón de dólares. Divertido, ¿verdad?

Algo muy similar ocurre en nuestro país, como explicó el periodista Esteban Hernández en un brillante artículo, titulado ‘¿Qué hacemos con los nuestros? El gran dilema de la izquierda’. Allí hablaba de la “burbuja de Arganzuela”, feudo madrileño de Podemos y Ahora Madrid, donde viven muchos de sus altos cargos, periodistas y humoristas emblemáticos. “Este barrio de Lavapiés (el distrito de Arganzuela en general) es una buena muestra de lo que ha hecho la izquierda en este tiempo. Se han olvidado de las clases obreras nacionales, se han dedicado a salir en televisión, a hablarnos de hegemonía, de corazones, de reguetón, de los inmigrantes, de las bicicletas por la ciudad, de centros ocupados y de los toros, y los que eran suyos les han abandonado”. Resumiendo: las cuestiones folclóricas se han impuesto a las materiales, desplazando desafíos tan complicados como atajar la crisis del alquiler y conseguir la remunicipalización de los servicios públicos.

‘Poliamor’, ‘posfordismo’ y ‘pollaviejas’

El artículo de Hernández refleja la incapacidad de ‘los partidos del cambio’ para conseguir el apoyo de los votantes más pobres, cuyos intereses teóricamente representan. “En España hoy, casi diez años después del inicio de la crisis económica, casi el 50% de las personas que no tienen ingreso alguno siguen votando al bipartidismo”, revela el demoledor informe que se analiza en el texto. Sin duda, la desconexión cultural con ‘los de abajo’ es un síntoma de la desconexión política. Un habitante de la periferia de Madrid que se desplace a Lavapiés para tomar unas cañas empezará a escuchar palabras tan éxoticas como ‘poliamor’, ‘posfordismo’ y ‘pollavieja’. Esta última alude a los varones blancos de más de cincuenta años que llegaron a posiciones de poder durante la era dorada de la alternancia de PP y PSOE.

l insulto recuerda a los años de la contracultura, cuando los jóvenes estadounidenses de izquierda dividieron simbólicamente a los habitantes de su país entre ‘hips’ (molones) y ‘squares’ (cabezacuadradas). Los primeros oían rock psicodélico, tomaban LSD y practicaban el amor libre. Los segundos tenían familias estables, trabajaban en horario de oficina y disfrutaban la Navidad. Por supuesto, los últimos eran despreciados sin necesidad de explicación, más o menos como ahora que los llamamos “cuñaos” (insulto que ya casi se aplica a cualquiera que no coincida con tus ideas políticas, en este caso las de la burbuja de Arganzuela). Parece que medio siglo no ha sido suficiente para que la izquierda comprenda que no es aceptable mirar por encima del hombro a las clases populares por su supuesta falta de sofisticación intelectual. Además esta actitud, cargada de narcisismo, pasa enorme factura electoral.

El insulto recuerda a los años de la contracultura, cuando los jóvenes estadounidenses de izquierda dividieron simbólicamente a los habitantes de su país entre ‘hips’ (molones) y ‘squares’ (cabezacuadradas). Los primeros oían rock psicodélico, tomaban LSD y practicaban el amor libre. Los segundos tenían familias estables, trabajaban en horario de oficina y disfrutaban la Navidad. Por supuesto, los últimos eran despreciados sin necesidad de explicación, más o menos como ahora que los llamamos “cuñaos” (insulto que ya casi se aplica a cualquiera que no coincida con tus ideas políticas, en este caso las de la burbuja de Arganzuela). Parece que medio siglo no ha sido suficiente para que la izquierda comprenda que no es aceptable mirar por encima del hombro a las clases populares por su supuesta falta de sofisticación intelectual. Además esta actitud, cargada de narcisismo, pasa enorme factura electoral.

El elitismo de Podemos

Intelectuales de referencia en la izquierda como Santiago Alba Rico hace tiempo que vieron claro este problema. Lo expuso en el artículo ‘El lío de Podemos y los tres elitismos’, publicado en 2014. Entre otras cuestiones, Alba Rico denunció el riesgo de ‘elitismo democrático’, una expresión que parece contradictoria, pero que no lo es en absoluto. Denunciaba que el funcionamiento del partido morado “acaba por dejar fuera a esa mayoría social —votante virtual de Podemos— sin la cual no se puede ganar y que ni lee ni revisa los documentos en Plaza Podemos, no asiste a las asambleas de los círculos, trabaja o busca trabajo sin parar, tiene muy poco tiempo para militar y ve además mucha televisión, lo que no le impide tener una noción bastante clara de lo que es la justicia y aspirar a un cambio real en favor de mayor igualdad, transparencia y democracia”. Dicho de otro modo: la supuesta democracia radical de los ‘partidos del cambio’ se traduce muchas veces en protagonismo desmesurado de militantes de clase media procedentes de la universidad. Esto implica la exclusión de quien tiene personas a su cargo o es absorbido por su trabajo en la empresa privada, caso de la mayoría de los españoles.

Por si fuera poco, existe otra inercia kamikaze de nuestra izquierda, relativa a su famosa ‘superioridad moral’. Cuando los activistas no están cómodos con algo —religión, familia tradicional, ejército…— le cuelgan la etiqueta de ‘facha’ en vez de intentar ofrecer una alternativa que sintonice con las necesidades y aspiraciones de ‘los de abajo’ (léase los españoles más vulnerables). El sociólogo César Rendueles, autor de varios ensayos de éxito, denunciaba estos días la distancia entre los ‘partidos del cambio’ y los problemas cotidianos de sus votantes potenciales. “En un estudio del CIS el 86% de los encuestados —mujeres y hombres— decían estar de acuerdo o muy de acuerdo con la afirmación ‘ver crecer a los hijos es el mayor placer de la vida’. Llamadme loco, pero lo mismo no es mala idea incorporar la familia al discurso de izquierdas”, apuntaba. Para la mayoría de activistas de barrio ‘cool’ la familia es una entidad anticuada, asfixiante y tirando a casposa, a pesar de que esta institución fuese el mayor factor de solidaridad interpersonal para hacer frente a la crisis económica. Por ejemplo, según un reportaje de la BBC, el 22,1% de los abuelos tuvieron que ayudar a mantenerse a sus hijos o nietos.

Alergia obrera

¿Qué salidas cabe plantear? La más práctica sobre la mesa es la llamada ‘cuota obrera’, que consiste en fomentar activamente la presencia de miembros de las capas bajas de la sociedad entre los cargos de los ‘partidos del cambio’ (por ejemplo, con listas cremallera similares a las que se usan para garantizar la igualdad de género). La propuesta proviene de la politóloga Arantxa Tirado y el rapero Nega, autores del ensayo ‘La clase obrera no va al paraíso’ (2016). A pesar del éxito del libro, que anda por la quinta edición, la izquierda ‘cool’ se ha negado a entrar en el debate, confirmando las sospechas de elitismo y desconfianza hacia las clases populares.

Romano y Nega analizan la composición social de Podemos (Pablo Bustinduy, Ramón Espinar, Jorge Lago…) y llegan a la siguiente conclusión: “Un partido capitaneado en su mayoría por personas no ya de la clase media liberal, sino de la alta burguesía depredadora y del alto funcionariado estrechamente ligado al ‘establishment’ no resulta idóneo para defender los intereses de la clase trabajadora”, señalan. También aportan una elocuente anécdota cultural: cuando Podemos se decidió a publicar una revista, le pusieron un precio de nueve euros, algo fuera del alcance de la mayoría de los precarios (la idea inicial era ponerla a trece, pero recularon). Hasta que no se sitúen en el centro las cuestiones materiales, tanto las grandes como las pequeñas, la izquierda española seguirá viviendo en una burbuja.

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-01-21/izquierda-espanola-burbuja-pensamiento_1508355/


Banco de Alimentos: la caridad disfrazada

08/01/2018

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Conscientes de la importancia de la imagen, la presentación de FESBAL —Federación Española de Bancos de Alimentos— no puede ser más benévola: luchar contra el despilfarro a través de la recogida de alimentos para dar de comer a la gente con menos recursos.

La FESBAL, los Bancos de Alimentos con marca registrada, no es más que la caridad religiosa disfrazada de solidaridad para que las nuevas generaciones acepten de mejor manera el mismo fondo que movía a la marquesa franquista de Los Santos Inocentes de Delibes, evitando aquellas formas casposas del pasado. Muchos de los responsables de la degradación de las condiciones de vida que hemos percibido durante los últimos años aparecen detrás de estas organizaciones caritativas y es una obligación social desenmascararlos adoptando formas de solidaridad real.

Simbolizados con el logotipo de los pajaritos comiendo de un cuenco, los Bancos de Alimentos, son organismos constituidos como fundación, normalmente en cada localidad, y agrupados en FESBAL si hablamos de España y la FEBA —Federación Europea de Bancos de Alimentos— si hablamos de Europa. Se dedican a recoger alimentos, dinero y cualquier material o servicio que de alguna forma ayude en su actividad como furgonetas, estanterias…

Esos alimentos y enseres llegan a la gente que lo necesita a través de una red de intermediarios asociados al Banco en cuestión. Y aquí es donde empieza a aparecer otra imagen distinta a la que publicitan.

Un vistazo a las memorias publicadas por la Fundación de Banco de Alimentos de Madrid, similar a las memorias de otros bancos de alimentos, revela que la práctica totalidad de los alimentos está siendo enviado a organizaciones religiosas entre las que encontramos parroquias, conventos, monasterios, organizaciones antiabortistas como Provida o la Fundación Vida, el seminario del Camino Neocatecumenal, residencias de los Legionarios de Cristo o centros relacionados con el Opus Dei. Pertenecer de alguna manera a la red, que la iglesia católica tiene en este país, es prácticamente requisito suficiente para participar de la acumulación organizada por el Banco de Alimentos.

Es algo lógico, ya que desde sus comienzos, a pesar de su retórica “aconfesional”, esta organización ha demostrado una ligazón palpable con los sectores católicos más reaccionarios.

ORIGEN DE LA ORGANIZACIÓN

En su origen está la creación del primer Banco de Alimentos en Barcelona en 1987 con la participación de Josep Miró i Ardèvol, expolítico de Convergencia creador también de e-cristians, del portal conservador “Forum Libertas” y luchador incansable contra el divorcio, el aborto y “la aceptación pública de la homosexualidad” (sic). La aparición de nuevos Bancos en otras localidades llevó a la creación de la Fundación de Bancos de Alimentos de España (FBAE) en 1993 de la mano del sacerdote de la prelatura del Opus Dei, Jose María Sanabria.

A partir de aquí el apoyo de determinadas instituciones y figuras políticas reaccionarias es constante. Significativo el nombramiento como presidenta de honor de la señora Ana Botella, cuya aparición en los medios como presidenta de la Fundación se debió a la decisión tomada entonces de hacer participar a la misma con una donación en una SICAV —Sociedades de Inversión de Capital Variable— llamada Gescartera, pero esa es otra historia y existe la hemeroteca para quien tenga interés.

En 1997, según el Banco de Alimentos de Lugo —la página de FESBAL dice que fue en 1996—, se reunieron los bancos creados y la FBAE para constituir la actual FESBAL. En este punto hay una contradicción en la que incurren diversas informaciones de los medios y la información suministrada por FESBAL, ya que la participación en Gescartera de FBAE, según declaraciones a la propia comisión de investigación del caso se realizó en 1998. De cualquier forma su andadura en el nuevo siglo, bajo el nombre actual, continuó por los mismos derroteros recibiendo. Han ido recibiendo donaciones de bancos y cajas, grandes empresarios y hasta un camión de 9 toneladas procedente de la Fundación Reina Sofía, por poner algún ejemplo.

RELACIÓN CON LA IGLESIA Y EL OPUS DEI…
Su relación con la iglesia, y concretamente con el Opus Dei sigue vigente. Cualquiera que visite su página encontrará varias entrevistas a presidentes del pasado y presente de fundaciones de bancos de alimentos que declaran abiertamente ser socios supernumerarios del Opus. Es el caso de Mariano Posadas y José María Zárate en Valladolid. Es el caso de Manuel Pérez Hernández en Las Palmas de Gran Canaria. Es el caso de José Antonio García García en Albacete. Es el caso de Francisco del Pozo en Santander. Es el caso de Carmen de Aguirre Castellanos en Badajoz (y propietaria de dos colegios asociados a la prelatura). Es el caso de Miguel Sibón en el Campo de Gibraltar. Hay más, como las relaciones explícitas del antiguo presidente de la Federación José Antonio Busto Villa o de Vicente López-Alemany del Banco madrileño, pero no seguiremos porque son indicios suficientes como para concluir que el hecho de que hayan accedido a las presidencias por pura casualidad es del todo improbable.

Este apoyo de los poderes fácticos y esta filiación de la dirección de FESBAL se ha traducido como no podía ser de otra forma en un comportamiento lógico de defensa del statu quo.

MANTENER LA POBREZA FUERA DE LA LUCHA DE CLASES

En 2012, tras sustraer como protesta varios carros de comida de 2 supermercados de las provincias de Cádiz y Sevilla, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) pretendió donarlos a los bancos de alimentos. La reacción de la dirección del sevillano y de la propia FESBAL por voz de su presidente no se hizo esperar, condenando la acción y defendiendo a las grandes empresas como Mercadona, Carrefour, El Corte Inglés o Alcampo, al mismo tiempo que señalaba a todos los ciudadanos como los responsables del despilfarro y por tanto indirectamente de la situación de pobreza incluso alimenticia.

En 2014 FESBAL denuncia al Banco de Alimentos de Tetuán , una iniciativa solidaria vecinal, por “utilización de marca registrada”. En colaboración con el Ayuntamiento y la policía acaban cerrando el medio de sustento de los vecinos en situación precaria por procesos de desahucio. Estas acciones, así como los premios concedidos por FESBAL a la Fundación Reina Sofía (FESBAL, 2013), a la Orden de Malta (Madrid, 2015), a la Diputación y al gerente de Mercagranada (Granada, 2011 y 2013), a la “Fundación Solidaridad Carrefour” (Ciudad Real, 2017), por poner algunos ejemplos, son disparos a la línea de flotación de la residual conciencia de clase que debería señalar inequívocamente a estas empresas e instituciones como responsables de la desigualdad social.

Y como no podía ser de otra forma se protege la imagen de algo tan útil para el poder a pesar de los casos de corrupción que afloraron en dos de sus años de actividad. Citaremos los zumos del Banco de Alimentos de Cádiz servidos a los periodistas en una rueda de prensa del PP en Sanlúcar de Barrameda en diciembre de 2013, o los alimentos del Banco de Madrid que acabaron sirviéndose a una hermandad rociera a través de un sacerdote del obispado de Alcalá de Henares en 2012 y 2013.

Se dieron cuenta porque ese año no contrataron cocineros y les sirvieron directamente los paquetes de comida con el sello del FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria) por el módico precio de 350 euros. A mediados de 2012 también se supo que las franciscanas granadinas que regentaban la Residencia Universitaria Maria Teresa Rodón, y cobraban 600 euros por alojamiento y manutención, llevaban utilizando la comida que les suministraba el Banco de Alimentos desde hacía una década.

Este mismo año supimos por medios vaticanistas que la mitad de los conventos de monjas de la provincia de Salamanca están comiendo de lo que reciben del Banco de Alimentos, algo en línea de lo que se publicó en 2013 sobre los religiosos de “Heraldos del Evangelio” y “SOS Familia” en Madrid que utilizaban para sí mismos la comida de FESBAL para dedicarse a tiempo completo al adoctrinamiento católico. Nada de esto ha hecho que la opinión pública se cuestione, ya no los intereses reales, sino ni siquiera la eficacia de FESBAL en sus supuestas finalidades.

https://www.elsaltodiario.com/pobreza/banco-de-alimentos-la-caridad-disfrazada


Sánchez: cambiar a todos para que nada cambie. Suso del Toro

19/06/2017

Sánchez es el PSOE puro y que nadie espere otra cosa, aunque haya llegado al poder de una forma paradójica liquidando a González, Guerra, Rubalcaba y a su candidata.

Puedes seguir leyendo el resto de la entrada en la dirección que figura más abajo.

PEDROSANCHEZ

http://www.eldiario.es/zonacritica/Sanchez-cambiar-cambie_6_655894428.html


El PSOE con cebolla y sin cebolla. David Torres.

19/06/2017

Uno de los grandes debates clásicos en los congresos del PSOE es si son partidarios de la república o de la monarquía. Todavía no se han puesto de acuerdo, aunque la postura oficial se aproxima a la de Letizia, que primero era republicana y al final ha acabado de reina.

Puedes seguir leyendo el resto de la entrada en la dirección que figura más abajo.

VASALLOS O CIUDADANOS

http://blogs.publico.es/davidtorres/2017/06/19/el-psoe-con-cebolla-y-sin-cebolla/


40 años de fascismo y 40 años de autoindulto: El Régimen festeja su 15 de Junio

16/06/2017

Con gran profusión de aparato mediático, el régimen festeja hoy el 15 de junio de 1977, fecha de las primeras elecciones tras la muerte de Franco. El relato oficial exige que pensemos que hubo una guerra civil donde en ambos lados hubo excesos; un régimen que mantuvo la paz durante 40 años a cambio de algún que otro gesto autoritario, pero que luego tuvo el talento de nombrar a un Borbón para que viniese la democracia y aquí paz (otra vez) y después gloria. Hay otro (relato): el fascismo dando un golpe de Estado a un gobierno legítimo; la resistencia de un pueblo heroico durante tres años; la victoria de Franco ayudado por los nazis y la imposición de una cruel dictadura durante 40 años, con el apoyo de EE.UU; la decisión del capital financiero de cambiar la fachada del régimen para ser más homologáble pero que todo quedase “atado y bien atado”.

Las grandes fortunas mantuvieron el poder mientras las migajas del gobierno -con su implacable represión anexada- las iban dejando en manos de UCD, PSOE y PP. A todo esto lo llamaron “democracia” para mayor gloria de la monarquía; un contrasentido hipócrita llamar “democracia” a un régimen donde el Jefe de Estado es imposible elegirlo. Estos días, donde el gobierno acoraza a los ex ministros y altos cargos del franquismo para que no acudan a rendir cuenta ante la justicia, junto al desprecio a los familiares que siguen buscando los restos de sus familiares en las cunetas y en los entornos de los cementerios, son ejemplos palmarios de la naturaleza de un régimen que anunció el 1 de abril de 1939 su victoria y continúa.

TRANSICION

http://insurgente.org/40-anos-de-fascismo-y-40-anos-de-autoindulto-el-regimen-festeja-su-15-de-julio/