Apelación a la República

29/11/2021

A principios del mes de noviembre de 1940 muere Manuel Azaña en el exilio, en una humilde habitación en un pequeño hotel de una ciudad de provincias, en una Francia dividida y derrotada. Los republicanos recordamos y evocamos cada año esta fecha, para que nunca se borre la memoria de los que murieron lejos de su patria defendiendo la República Española y la democracia.

“¡Que importa un día! Está el ayer alerto

al mañana, mañana al infinito:

¡hombres de España, ni el pasado ha muerto,

ni está el mañana -ni el ayer- escrito!”

Antonio Machado            “El Dios ibero” de Campos de Castilla, 1912.

El 14 de septiembre de 1923, el capitán general de Cataluña el general Primo de Rivera tomo un tren expreso con destino Madrid, el día anterior ha emitido el Manifiesto con el lema “ley y orden”. Un pronunciamiento según la tradición militar del siglo XIX, disuelve las Cortes, el Senado, el gobierno y la libertad de prensa, En el apeadero de paseo de Gracia lo despiden burgueses catalanes, monárquicos, tradicionalistas acompañados de un obispo, con Francesc Cambó líder de la Lliga. La Gaceta de Madrid publicará el Decreto del rey nombrándolo Jefe del Gobierno y Presidente del Directorio militar. Es la descomposición de  un régimen golpeada por la corrupción económica y moral, el desgobierno y el desastre de Annual de las guerras africanas. Alfonso XIII decide romper el pacto constitucional canovista: la Restauración monárquica de 1876.

“Ah, hay que ser más bueno que los malos
Dame mi virtud, quédate mi fallo.”

Mala Rodriguez      en la canción “Tengo un trato”,  2000.

En este momento Azaña es un reformista liberal desengañado del régimen monárquico y del Partido Reformista de Melquiades Álvarez. Había intentado sin éxito conseguir el acta de diputado al Congreso. Trabaja como letrado en la Dirección de los Registros y del Notariado en Madrid. De inmediato se opone a la dictadura, es el detonante para optar por el radicalismo de su abuelo, frente la moderación monárquica de su padre. Pocos meses después redacta un documento donde se proclama republicano y plasmara las propuestas para transformar España. No es posible reformar la sociedad sin transformar el Estado.

“Con Azaña sabia uno en todo caso lo que quería decir,

porque en todo caso decía lo que quería exactamente.”

          Francisco Ayala, escritor

El texto se denominará Apelación a la república está escrito en mayo de 1924. La censura de prensa le obliga a buscar una imprenta clandestina en Burgos, Lisboa y Madrid para poder publicarlo. Viaja a La Coruña por unas oposiciones y consigue que se impriman 10.000 ejemplares. Es un folleto pequeño de unas 20 cuartillas publicado sin firma. El texto pasa casi desapercibido, la actividad clandestina contra la dictadura no tiene repercusión. Posteriormente desde Paris otros escritores como Miguel de Unamuno publicarán el manifiesto España con honra y Vicente Blasco Ibáñez Hojas libres.

La opción es liberalismo frente absolutismo. Desde este momento, Manuel Azaña opta por la forma de gobierno de la República, porque representaba, entonces como ahora, el Estado democrático. No queda otro camino, para ello es necesario aglutinar todas las fuerzas posibles, desde las organizaciones proletarias de izquierda hasta la burguesía liberal monárquica, en oposición al directorio militar. Escribe el siguiente texto en el manifiesto:

“La democracia es una operación activa de engrandecimiento y bienestar moral. La democracia que solo instituye los órganos políticos elementales, como son los comicios, el parlamento y el jurado, no es más que aparente democracia. Si a quien se le da el voto no se le da la escuela, parece una estafa. La democracia es fundamentalmente un avivador de la cultura.”

Recoge una corriente de pensamiento, un movimiento de acción política que va desde los Comuneros, los liberales constitucionalistas, los federales republicanos y los regeneracionistas. La Republica será el nuevo orden, el instrumento de los poderes públicos. Son las propuestas políticas orientadas a transformar España y defender el Estado, sin él no existe la libertad, la igualdad, la fraternidad y la prosperidad de los ciudadanos, sobre todo para los más débiles y necesitados.

Ha estado publicando artículos de opinión crítica y política en las revistas La Pluma y España, es una propuesta madurada y meditada en el tiempo. Es un nuevo programa de acción política desarrollado en cinco puntos con diferentes propuestas. Propone transformar y racionalizar el Ejército, la relación con la Iglesia y la laicidad, la estructura del Estado con las autonomías regionales, modificar el régimen de propiedad con la reforma agraria, organizar la educación y la cultura pública.

“La Republica será democrática  o no será. De esta manera los republicanos venimos al encuentro del país, no como estériles agitadores, sino como gobernantes; no para subvertir el orden, sino para restaurarlo, no para comprometer el porvenir de la nación, sino como la última reserva de esperanza que le queda a España de verse bien gobernada y administrada.”

Plaza de toros las Ventas, 28 de septiembre de 1930.

Las dos repúblicas en España se han proclamado en paz, sin ser esperadas, casi de madrugada y por sorpresa. Este programa republicano anticipará el programa del partido Acción Republicana, desarrollado más adelante en el gobierno del primer bienio reformista entre 1931/1933, siguiendo la Constitución vigente y las leyes aprobadas. Algunas de las propuestas se realizarán con rapidez y eficacia, otras no pudieron ser implementadas por las trabas de la derecha y los intereses de las oligarquías. Las clases populares esperaban una rápida solución de todos los problemas que venía arrastrando España desde hacía tiempo, muchos no pudieron ser resueltos, generando desafección y frustración.

            “Cometimos errores, pero los cometimos luchando.”

            Marcos Ana

Salud y Republica a todos, “incluso para los que no quieren oír lo que se les dice” como decía Manuel Azaña.

Joaquín Soler, arquitecto

Vocal de la Junta Federal de Unidad Cívica por la República UCR.


La ley cambia pero la mordaza continúa

26/11/2021

· La Plataforma No Somos Delito tacha la reforma de insuficiente e incompleta y recuerda la necesidad de una legislación garantista de los derechos y libertades
· Los puntos más lesivos de la ley continúan sin modificarse: con esta reforma los derechos a la libertad de expresión, de reunión, información y a la intimidad seguirán siendo socavados

Tras casi dos años de paralización en la reforma de una de las leyes estrella del acuerdo de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos, se acaba de constituir la ponencia de la Comisión de Interior destinada a derogar la Ley Mordaza, impulsada por un paquete de enmiendas que desde la Plataforma No Somos Delito calificamos de reforma tibia e insuficiente. A falta del fin de las negociaciones, se demanda el replanteamiento de aquellos puntos en los que haya posibilidad de incidencia para eliminar los aspectos más lesivos de la norma.

Desde la Plataforma resaltamos que no es una derogación, como se ha anunciado, sino una reforma descafeinada y poco garantista. Si bien hay avances recogidos en las propuestas gubernamentales en lo referido al ejercicio de derechos fundamentales, la reforma que se propone sigue siendo una Ley Mordaza, al mantener, entre otras cuestiones, las sanciones con las que más se ha multado por ejercer libertades fundamentales.

Entre los avances que destaca que se reconozca el derecho de manifestación espontánea, incorporando, por fin, la jurisprudencia reiterada del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; que se establecen medidas para tratar de delimitar las prácticas policiales más abusivas en materia de identificación, cacheo y registro; que se deroguen algunas de las infracciones problemáticas en materia de derecho de reunión, como las que sancionaban las manifestaciones ante el Congreso de los Diputados o los desórdenes públicos; que se establezca un sistema garantista en la ejecución de las sanciones, con medidas de conciliación o reparación del daño antes inexistentes, o un sistema más justo a la hora de calcular la cuantía del pago en función de los ingresos de la persona sancionada.

La exposición de motivos, por otra parte, recoge en gran medida la redefinición del concepto de «seguridad ciudadana» que hemos planteado desde No Somos Delito, poniendo el énfasis en la garantía de los derechos y libertades de las ciudadanas y ciudadanos, si bien su concreción en el articulado se queda muy corta.

Las libertades de expresión, reunión, manifestación e información seguirán amordazadas, al mantener las infracciones más utilizadas para desmovilizar la protesta, como la del art. 36.6 que sanciona la desobediencia o la negativa a identificarse, o la falta de respeto a agente de la autoridad (art. 37.4), auténticos cajón de sastre de la arbitrariedad policial.

De igual modo se mantiene la «presunción de veracidad» de los funcionarios policiales, siendo este el núcleo que posibilita la arbitrariedad y la imposibilidad de defensa efectiva de la ciudadanía en los procedimientos sancionadores. Las enmiendas sólo alcanzan a limitar esta con la exigencia de que su relato sea «coherente, lógico y razonable». Esta salvaguarda es insuficiente, siendo necesario que la palabra del policía tenga simple valor de denuncia en los procedimientos sancionadores. Además, siguen abundando conceptos imprecisos y ambiguos que permiten la arbitrariedad y los abusos.

Por otro lado algunas modificaciones no resuelven o no influyen en su aplicación, como los relativos al uso no autorizado de imágenes, la obstrucción a la actuación de comisión judicial, la decisión de la policía de quien es el convocante de las manifestaciones, o que la pretendida prohibición del uso de las pelotas de goma se haya redactado en términos tibios, sin alcanzar la exigencia ciudadana de que se eliminen medios lesivos y letales para reprimir la protesta.

También se pierde la oportunidad de regular de manera garantista los cacheos y otros supuestos que vulneran claramente el derecho a la intimidad, los derechos LGTBIQ, derechos humanos de las minorías étnicas, personas consumidoras de drogas y la discriminación de todo tipo de minorías. Y se conserva el registro de infracciones, sin añadir medidas garantistas al respecto (derechos ARCO, como mínimo). Además, no se derogan las expulsiones sumarias o devoluciones en caliente, ni se prohíbe expresamente la realización de redadas por perfil étnico o racial.

En un escenario de creciente conflictividad parlamentaria y de auge de opciones políticas y sociales que promueven la intolerancia, No Somos Delito entiende que solo los avances en derechos y libertades son el camino para lograr una sociedad inclusiva, justa y democrática. La participación efectiva de la sociedad civil en los procesos de transformación legislativa es una exigencia irrenunciable. La futura ley debe tener en cuenta los preceptos esenciales en materia de Derechos Humanos y garantizar la participación efectiva de la sociedad civil, sin dejar a nadie atrás.

#10PuntosSinMordaza #ReformaMordaza

No Somos Delito


La ultraderecha acabará gobernando. Javier Gallego

22/11/2021

Lo acabarán consiguiendo. Quienes manejan este país porque tienen el dinero y los medios se han empeñado en que el trumpismo ibérico y el neofranquismo gobiernen como antes se empeñaron en que el cambio social del 15M no fuese la primera fuerza política en España que pronosticaban las encuestas. Lograron descabalgar a Podemos del caballo ganador y descabezar a su líder, y según apuntan los sondeos, podrían aupar hasta el Gobierno a Vox, un partido homófobo, machista y xenófobo emparentado con lo peor de nuestro pasado y del presente fascista europeo.

Facu Díaz, Bob Pop, Quequé, El Mundo Today y el ex subdirector de Late Motiv, Javier Durán, han denunciado que Movistar+ les censuró por presiones de la ultraderecha. Facu, ex colaborador del espacio de Buenafuente, ha asegurado que en los despachos y en la edición de los programas se eliminan chistes sobre la ultraderecha. Durán lo ha confirmado. EMT ha publicado en Twitter un hilo de chistes sobre Vox y la monarquía que tampoco les dejaron emitir en Locomundo. Lo ha corroborado Quequé, presentador del programa que fue cancelado por la cadena sin más explicaciones. Pablo Motos y Ana Rosa no tienen estos problemas. 

Lo acabarán consiguiendo. Quienes manejan este país porque tienen el dinero y los medios se han empeñado en que el trumpismo ibérico y el neofranquismo gobiernen como antes se empeñaron en que el cambio social del 15M no fuese la primera fuerza política en España que pronosticaban las encuestas. Lograron descabalgar a Podemos del caballo ganador y descabezar a su líder, y según apuntan los sondeos, podrían aupar hasta el Gobierno a Vox, un partido homófobo, machista y xenófobo emparentado con lo peor de nuestro pasado y del presente fascista europeo.

Facu Díaz, Bob Pop, Quequé, El Mundo Today y el ex subdirector de Late Motiv, Javier Durán, han denunciado que Movistar+ les censuró por presiones de la ultraderecha. Facu, ex colaborador del espacio de Buenafuente, ha asegurado que en los despachos y en la edición de los programas se eliminan chistes sobre la ultraderecha. Durán lo ha confirmado. EMT ha publicado en Twitter un hilo de chistes sobre Vox y la monarquía que tampoco les dejaron emitir en Locomundo. Lo ha corroborado Quequé, presentador del programa que fue cancelado por la cadena sin más explicaciones. Pablo Motos y Ana Rosa no tienen estos problemas. 

La polémica saltó este martes por las palabras de Bob Pop en el discurso de agradecimiento por el Ondas a su serie Maricón Perdido. Contó que le hubiera gustado despedirse con Buenafuente del programa Late Motiv que acabará al final de este año, pero que a él Movistar+ le echó antes “porque les resultaba incómodo”. Hace unos días, la televisión de Telefónica pedía disculpas por un chiste de La Resistencia sobre el que la extrema derecha inventó un bulo y armó mucho ruido en redes. Vox mintió y agitó como hace siempre y consiguió lo que consigue a veces: controlar el debate público. Son como el abusón del colegio que acalla a los demás para imponer su voz. 

Esto confirma lo que denuncian quienes trabajaban allí. Al partido ultra le molesta que haya tantos cómicos y programas progresistas en la cadena, hacen fuerza contra ellos y tienen poderosos aliados dentro que están cortando guiones y cabezas. Ahora el repentino cierre de Late Motiv huele más a podrido que la Dinamarca de Hamlet. No es que la cadena se haya vuelto facha de repente, pero hay señores ahí arriba que quieren purgar ese nido de rojos. Tampoco es el único caso. Incluso en medios progresistas, han fulminado a comunicadores por ser críticos con la ultraderecha, la monarquía y el sistema, a mi propia experiencia me remito. El aparato mediático, mayoritariamente conservador y antiliberal, está empeñado en un gobierno que también lo sea y va ganando terreno. 

El CIS de esta semana pronostica una nueva subida de Vox. No es sólo por el apoyo de los medios de la derecha, es también por la indolencia de algunos que se dicen de izquierdas pero fueron mucho más beligerantes con los indignados del 15M de lo que son con la indignación reaccionaria, como explica Pedro Vallín. Estoy con él —Iglesias también lo dijo ayer mismo— cuando compara el momento actual con la República de Weimar que permitió con su tibieza o complicidad el ascenso del nazismo. La historia se repite como farsa, que escribió Marx. Una farsa que nos helará la sonrisa. 

Aunque llevamos años advirtiéndolo, ellos van a más y el resto va a lo suyo. Los que se ponen de perfil o agachan la cabeza ante el abusón, acabarán siendo víctimas igual. La ultraderecha es una aberración iliberal a la que hay que combatir, no naturalizar. Si no hay una inmediata respuesta colectiva, constante y contundente de todos los demócratas, sobre todo de los que tenemos un altavoz y una responsabilidad, los neofranquistas acabarán gobernando. Lo estamos viendo llegar. Vox ha pasado de ser marginal a ser normal y va camino de ser hegemónico como el trumpismo de Ayuso. Nos reíamos de Vox, ahora Vox se ríe de todos. Y censura la risa de quien se ríe de ellos. No es ninguna broma. España puede sufrir el mayor retroceso de la democracia.

https://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/ultraderecha-acabara-gobernando_132_8500343.html


Navantia y la violencia que no se ve. David Bollero

19/11/2021

La huelga del metal en la Bahía de Cádiz huele a humo y a neumático quemado, suena a gritos y barricadas. Las imágenes que nos trasladan los medios de comunicación muestra el ímpetu de los piquetes, vigilados con drones, sofocados por la policía con material antidisturbio. Inconscientemente y aunque sea por unos minutos, porque lamentablemente no es un tema que quite el sueño, el grueso de la opinión pública toma partido, sintiendo rechazo por esa violencia pero, ¿dónde hay más violencia, en unos neumáticos quemados y unas barras bloqueando una vía o en lo que no se nos muestra, en unas familias que no llegan a fin de mes, que han de elegir entre renovar la ropa de sus hijos que se queda pequeña o afrontar la vuelta al cole?

La huelga de los cerca de 30.000 trabajadores y trabajadoras gaditanas de Navantia nos retrotrae a una época en la que algo parecido habría supuesto un shock en el país; era una época en la que España no se podía permitir un parón en su industria, en donde el mayor poder de los sindicatos se situaba en la representatividad de estos sectores.

Eso es agua pasada; España es tierra de sol y playa, aderezada por placeres gastronómicos tirados de precio al cambio. Durante décadas, el peso de la industria ha menguado tanto que ya es residual y, la poca que nos queda, no se cuida como antaño, ni siquiera ahora, cuando con la crisis del transporte y las cadenas de suministro se ha evidenciado que la globalización es una trampa mortal.

Thank you for watching

No se trata de defender los actos violentos, nada más lejos; pero sería ingenuo o, peor aún, hipócrita, no admitir la realidad: que la Junta de Andalucía medie en el conflicto no ha sucedido hasta que el humo y los cortes de vías de acceso han hecho acto de presencia. Eso es un hecho y, en el momento de escribir este artículo, las partes se han levantado de la mesa sin acuerdo tras más de doces horas de negociación mientras que, antes incluso de amanecer, el número de antidisturbios se ha multiplicado en el astillero de Navantia e identifican a todo el que anda por allí.

Los hombres y mujeres que se manifiestan en Cádiz no persiguen privilegios, ni siquiera subidas de sueldo en la misma medida que se lo suben los gerifaltes de la patronal. Sus demandas tan sólo reclaman que su salario suba lo que lo hace el coste de vida -seguramente menos de lo que sube el precio de los productos que fabrican-, que a iguales horarios y desempeño, trabajadores indefinidos y temporales cobren lo mismo, que no se les incremente el número de horas trabajadas al tiempo que se les congela o, incluso, se les reduce el sueldo… En definitiva, que no se recorten sus derechos laborales involucionando diez o quince años.

En una época como la que vivimos de exhibición, en la que ya no basta con una imagen para reemplazar a mil palabras, sino que se requieren fotos al kilo, un buen álbum de piquetes levantados parece bastar para generar rechazo por su causa, sin acudir a la letra pequeña, sin ver esas otras fototecas mucho más violentas de familias en el umbral de la pobreza, de una clase obrera que se deja la piel en su puesto de trabajo mientras los de arriba regatean las pocas monedas que les pagan. Esa imagen de una región asolada por la avaricia del capitalismo depredador, con índices de desempleo asfixiantes y miseria entre quienes tienen empleo, mientras los directivos de Navantia se embolsan entre 170.000 y 190.000 euros al año, con episodios, como sucedió en 2017, con el cobro de más de 78.000 euros por tres meses de presidencia.

No aplaudan las barricadas y los neumáticos quemados, pero tampoco obvien la violencia silenciosa que ejerce la patronal, esa que detona el conflicto y no se exhibe, la misma que ha de unir a la clase obrera, no sólo del sector de metal, para decirles que basta, que como se probó este pasado verano en sectores como la hostelería o ahora en la construcción, sin mano de obra cualificada, sus bolsillos se vacían.  Tengan un mínimo de decencia, pues.

https://blogs.publico.es/david-bollero/2021/11/18/navantia/


Lampedusa en La Moncloa

15/11/2021

Es indudable el sesgo positivo de las reformas que el Gobierno ha anunciado sobre las leyes más polémicas heredadas de anteriores mandatos conservadores o bipartidistas. Tanto como que los cambios introducidos han sido, en buena medida, el parto de los montes. También es cierto que los debates y la diferencia de criterios que se producen en el seno de un Ejecutivo, y se producen incluso en los monocolores, son positivos e incluso un síntoma de salud democrática. Pero es de suponer que los miembros de Unidas Podemos que conserven en sus bibliotecas los textos ortodoxos estarán echando mano de Un paso adelante y dos atrás, el ensayo en el que Lenin advierte que “retroceder es algo que sucede en la vida (…) pero siempre para recuperar posiciones: si pierdes una, recupera otra”.

Los medios mainstream se han encargado de proclamar los logros con repique de campanas. A nosotras nos toca señalar lo que ha quedado en el cedazo, lo que no ha pasado la criba de los estamentos más conservadores del PSOE y de lo que antes se llamaban poderes fácticos: son cuestiones importantes que, en buena parte, invalidan las reformas. Y que convierten lo que debería haber sido una necesaria reparación de partes de un edificio institucional que se caen a pedazos en meros revoques de fachada.

Algunas reformas parecen, sobre todo, un ejercicio de neolengua. El Gobierno de Aznar generó en 1997 una ola de privatizaciones y externalizaciones en la Sanidad –apoyada por el PSOE–, y ahora el actual Ejecutivo derogará la norma que les dio vía libre, aunque permitirá “la externalización de los servicios siempre que haya una justificación desde el punto de vista sanitario y económico”. Las experiencias de externalización habidas hasta el momento, sobre todo en Madrid y Valencia, han sido injustificables desde el punto de vista económico, pero eso no impidió que se hicieran en cascada. En buena medida, la privatización de la sanidad pública es ya un hecho irreversible, porque un tercio del gasto total proviene ya de la privada, y en Madrid y Cataluña la proporción es de 2 a 1. El teórico blindaje de la sanidad pública da tanta seguridad como la línea Maginot.

Pero seguramente la promesa más falaz, por reiterada, y por la facilidad que había para cumplirla, es la de derogar la Ley Mordaza. Un tajo a los derechos ciudadanos que, en su momento criticaron desde el New York Times (“la nueva ley mordaza de España nos devuelve inquietantemente a los oscuros días del régimen de Franco”, rezaba el editorial del periódico) hasta la relatora especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica, y el Consejo de Europa.

La reforma arrancada a regañadientes al gobierno de Sánchez recoge rebajas en los periodos de detención o en la dureza de los medios de represión, pero no va al fondo de la cuestión: se mantiene la presunción de veracidad para los atestados policiales, con la única salvaguarda de que “resulte coherente, lógica y razonable, salvo prueba en contrario”. Resulta obvio que hasta ahora se ha venido dando por buena la versión policial, aunque fuese incoherente, ilógica y poco razonable, como muestra el relato de la agresión (y la condena) del exdiputado de UP Alberto Rodríguez. Con la única garantía del atestado policial, tan solo el año pasado fueron sancionadas 375.930 personas. Más de 240.000, por desobediencia; 15.000, por falta de respeto, y 95.000, por consumo de drogas. O hay una inquina generalizada contra las fuerzas del orden, o estas tienen barra libre. Pero la nueva ley no va a cambiar las cosas, porque ignora la petición de los defensores de los derechos humanos de suprimir las sanciones por desobediencia y falta de respeto, que son las que refuerzan la arbitrariedad policial.

Tampoco hay mucha mudanza en la prohibición de tomar imágenes de “autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que pueda poner en peligro la seguridad personal o familiar de los agentes” (o la veracidad de los atestados que redacten). Ahora no habrá infracción, salvo que “el uso de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando genere un peligro cierto a su seguridad personal o familiar”. Además de otras consideraciones sobre qué quiere decir “peligros ciertos”, ¿cómo puede asegurar el autor de una fotografía que su difusión no vaya a tener consecuencias? Lo mejor, con todo, de la ley que relevará a la infame Ley Mordaza de Rajoy es cuando dice que “las medidas de intervención para el mantenimiento o el restablecimiento de la seguridad ciudadana en reuniones y manifestaciones se guiarán en todo momento por un enfoque de derechos humanos”. Es un alivio, y al mismo tiempo produce inquietud imaginar sobre qué enfoque se guiaban hasta ahora esas medidas: ¿la ley del Talión?, ¿las reglas de ‘El juego del calamar’?

Cualquier sensibilidad democrática, y no solo la de los editorialistas del NYT, la de la relatora de la ONU sobre el derecho de reunión o la del Consejo de Europa se estremecerá ante la posibilidad de que esas leyes “reformadas” vuelvan en todo su rigor, o incluso con el rigor reforzado por la inclusión de la extrema derecha en el gobierno. Pero eso no nos quita la sensación de que Giuseppe Tomasi di Lampedusa podría haber escrito El gatopardo inspirándose en La Moncloa.

https://ctxt.es/es/20211101/Firmas/37824/reformas-gobierno-sanidad-ley-mordaza-lampedusa.htm


Arnaldo al Constitucional es Casado humillando a un Sánchez atrapado. Domingo Sanz

08/11/2021
En España no llega la hora de la Justicia

“Vaya papelón el del PSOE y UP votando al juez Arnaldo” escuché que decía el de La SER a las 07:45 de ayer, 5 de noviembre. Se hacía eco de novedades sobre el candidato del PP para cubrir uno de los puestos vacantes en el Constitucional que acababa de revelar “El Confidencial”.

Resulta que Arnaldo incumplió la ley por percibir al mismo tiempo ingresos de una universidad pública y otra privada, un detalle que, cosa rara, no había salido a la luz. O de una cobraba solo en negro, o usaba varios números de DNI, o desde Hacienda hacían con él la vista gorda. Elija usted la solución.

Pero lo que sí se sabía del juez Arnaldo es que, entre otros “méritos”, había sido investigado en uno de los casos de corrupción de Matas, ex ministro del PP. A la vista de las conversaciones que mantuvo con un político diez veces juzgado por corrupto, para entender que Arnaldo se librara de juicio y condena resulta inevitable pensar en el corporativismo con el que tanto se blindan los profesionales que se mueven entre tribunales, eso sí, exceptuando los que han molestado por encima de sus posibilidades, léanse Garzón, Silva o Presencia, entre otros. Mientras tanto, siguen condenando con total libertad los jueces españoles que desprestigian a España con sentencias que después son anuladas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

No debe sorprender, por tanto, que ayer mismo “El Español” de Pedro J informara de una ley que ERC y EH Bildu quieren proponer al Gobierno de Sánchez que tanto sostienen. Se trataría de sancionar a los jueces cuyas sentencias sean anuladas en Europa por el TEDH. Si yo tuviera caja fuerte me la jugaría a que esa norma, que hoy tendría asegurada la mayoría si Sánchez quisiera, no se aprobará antes de que se proclame la III República, tal es el pánico que tienen a jueces como Marchena unos políticos que se saben “avalados” por votos poco comprometidos, pues nacen de campañas electorales financiadas ilegalmente. Lo último ha sido enterarnos, hace tres días, de que Juan Carlos I regaló dinero a Suárez para la primera campaña electoral de UCD. Eran dólares de los que, ya por entonces, le “regalaban” los jeques de las dictaduras árabes.

Volviendo al Constitucional, hoy es sábado por la mañana porque, antes de ponerme a escribir, decidí esperar 24 horas para comprobar si reaccionaba alguno de los tres partidos políticos que pueden impedir la humillación para toda la sociedad que significará el hecho de que Arnaldo y Espejel accedan al tribunal que decide lo que es constitucional y lo que no.

Pero la realidad es que, desde ayer que se conoció la novedad, ni el PP, culpable directo de esta ofensa total, ni un PSOE más cómplice aún que colaborador necesario, ni las de UP, que no quieren ejercer la presión que podrían, han hecho nada por impedir “un paso más en la degradación institucional”, aunque el profesor Pérez Royo eligiera ayer ese título para referirse al “timo” que ha sido y sigue siendo la monarquía española, que todo suma a favor de una descomposición política que nadie se atreve a parar.

Por ejemplo, Casado podría anunciar que, ante las últimas revelaciones, que, por supuesto, “desconocía”, retira su confianza en el juez Arnaldo, y que propondrá otro en breve. Él, que amenaza casi cada vez que habla, está perdiendo una ocasión de oro para demostrar autoridad real y, al mismo tiempo, disfrazar de error lo que era pura maldad al colocar en el TC a dos jueces que ofenden. Quizás los nervios por lo de Díaz Ayuso y Madrid explican la peligrosa deriva, como la de un cruel que estuviera dando los últimos coletazos, en que está cayendo el aún líder del PP.

Por su parte, Sánchez podría anunciar que, ante las últimas revelaciones, que, por supuesto, “desconocía” (disculpe que me repita), retira el apoyo del PSOE a Arnaldo, y queda a la espera de otro candidato, solicitando al PP que, de paso, sustituyan también a Espejel, que fue excluida del juicio de la Gurtel por sus evidentes vínculos con el PP. Sánchez debe demostrar a sus votantes que no ha mordido la manzana que le ha ofrecido la serpiente de siempre. Pero no, parece que ha dicho que él solo responde por los dos candidatos del PSOE. Si fuera verdad, es una vergüenza escuchar eso del presidente del gobierno.

Y los de UP deberían decirle a Sánchez que, o rompe el pacto con el PP para lo del Constitucional o abandonan el Gobierno, que humillaciones como esta no van a soportar más. Además, saben que, tanto si Sánchez disuelve las Cortes como si sigue gobernando, que solo podría hacerlo con un apoyo del PP que desangraría al PSOE, en las próximas urnas recuperarán muchos de los votos que, por su mala cabeza, perdieron entre 2016 y 2019.

Pero abro las pantallas antes de cerrar el teclado y ninguna novedad habla de decencia política. ¿Acaso no hay jueces contra el independentismo en Catalunya, que son los que buscan Sánchez y Casado, que tengan un pasado presentable?


La figura del guerrillero Carlos Marighella llega a los cines de Brasil

05/11/2021

Por Oriol Sabata

El director denunció que «es una película que fue muy atacada desde el inicio. Desde cuando surgió la idea de hacerla, pasando por la financiación, el rodaje y, después, ya en el primer año del Gobierno Bolsonaro, por el impedimento de lanzarla».

Esta cinta biográfica narra la historia del escritor y militante comunista Carlos Marighella, quien combatió mediante la lucha armada a la dictadura militar instaurada tras el golpe de Estado de 1964 que contó con el apoyo de Estados Unidos.

Wagner Moura, quien debuta como director con esta película, afirma que Marighella era un personaje de la historia de Brasil a quien la narrativa oficial trató de borrar y silenciar.
«Fue un hombre que sigue inspirando a todos los que creen en la justicia social, un hombre que siempre ha estado del lado de los más pobres, los más débiles, los oprimidos, los trabajadores», asegura el cineasta en una entrevista para Brasil de Fato.

Moura destaca que el estreno de la película ha generado malestar en los sectores oligárquicos de la sociedad brasileña: “Nuestra película molesta a los amantes de la dictadura militar, sin duda hubo censura».

Durante la presentación del film en 2019 en La Berlinale, el director dijo en rueda de prensa que «no estamos sugiriendo que la gente se alce en armas, pero tampoco juzgamos a los que pensaron que era lo mejor que se podía hacer en un momento en el que los derechos civiles estaban siendo violados».

Marighella militó en el Partido Comunista Brasileño (PCB). Ante la llegada de la dictadura y la creciente represión y falta de libertades políticas fundó el grupo armado Ação Libertadora Nacional (ALN), con el que llevó a cabo varias acciones de resistencia frente al régimen. El 4 de noviembre de 1969, tras una emboscada por parte de efectivos de la dictadura, fue asesinado en São Paulo. Unos meses antes de su muerte había escrito el Manual del Guerrillero Urbano, un libro que debía servir como guía para acciones armadas de grupos revolucionarios.


“Valtonyc y el efecto rebote”. Domingo Sanz

04/11/2021
Valtonyc.

Pase lo que pase con el rapero mallorquín, lo que sí se ha producido ya es un efecto rebote que nadie pudo imaginar: la demanda de extradición enviada desde España ha llevado a los jueces belgas a derogar, por inconstitucional, una ley sobre injurias a la Corona vigente en su país desde el año 1847.

Esto demuestra que, ante cualquier cosa que puedan decir o escuchar contra su rey, incluso cantando, entre los belgas prevalece el sentido común suficiente para no darle importancia. Tampoco se molestan los políticos, ni los policías ni los jueces, pero estos últimos han reaccionado cuando se han encontrado ante la tesitura de tener que enviar a una cárcel española a un español residente en Bélgica por lo mismo que a un belga no le pasaría nada. Por si acaso hubiera varias Europas, los belgas deciden fortalecer la suya.

Hago esta misma reflexión en voz alta y, como en otras ocasiones, me responden con un ranking mundial de calidades democráticas en el que España figura en el puesto 19 y Bélgica en el 31.

No tengo argumentos para demostrar lo contrario, pero entonces, y después de salvar mil distancias, me vienen a la cabeza otros exiliados, los republicanos, aquellos que huyeron de la dictadura franquista para salvar sus vidas y, una vez en Europa, muchos las entregaron contra el nazismo.

Ochenta años después, los nuevos perseguidos, raperos o catalanes, aunque “solo” huyen de la cárcel, cuando cuentan lo que les pasa consiguen que algunos europeos recuerden, y, aunque ahora no sufren totalitarismos, los hay que agradecen el gesto de refugiarse allí atreviéndose a mejorar sus propias democracias.

Es probable que muchos europeos nos conozcan mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos.

https://menorcaaldia.com/2021/10/29/valtonyc-y-el-efecto-rebote/