AstraZeneca nos da nuestra propia medicina. Marta Nebot

29/01/2021
Una trabajadora sanitaria prepara la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19, en una residencia de ancianos en Ibiza. EFE/Sergio G. Cañizares

Que AstraZeneca esté dando a la UE de su propia medicina no es buena noticia para los europeos, pero quizás nos cure la soberbia y mejore la enfermedad más vieja del mundo.

Como europeos, lo primero que nos sale ante el incumplimiento de la farmacéutica británica es darnos muchos golpes de pecho mientras nos hacemos preguntas retóricas de primer mundo: ¿cómo puede hacernos esto? ¿Cómo no va a entregar un 75% de las vacunas prometidas para ahora? ¿Una empresa plantando a 27 países de un continente poderoso? ¿Pero esto qué es? ¿Pero qué se han creído? Y en esta protesta, por una vez, pareciera que nos unimos todos.

En una tertulia en Mediaset en la que coincido con Carlos Cuesta, subdirector de OKDiario, él se preguntaba cómo permite esto la UE y el Gobierno de España. Y desarrollaba un monólogo inflamado sobre lo mal que lo gestionan nuestras autoridades y lo que se ha pitorreado de nosotros AstraZeneca. Yo metí baza recordándole que cuando se propone legislar para evitar los abusos, como este, de las grandes multinacionales, los suyos no están de acuerdo. Carlos contestó encendido: no me vengas con “el mantra de intervengamos la economía”. “Hablamos de AstraZeneca y Pfizer; no me hables de nacionalizar Endesa. Yo les ponía cuatro genéricos y vas a ver como rectificaban”, seguía con su relato de negociaciones machitas.

Luis Rendueles, periodista de El Periódico de Cataluña que también estaba, le respondía: “Pues como se pongan a estrangular la llegada de vacunas a España, a ver qué hacemos”. A lo que Cuesta manifestaba, como sorprendido: “O sea que somos una birria”. Y Rendueles le apostillaba tan tranquilo: “Sí, Carlos, no pintamos nada. Estamos vendidos”.

Pensando y revisando la escena en internet no puedo evitar que se me pinte una mediosonrisa en la cara, aunque también sea una especie de mueca retorcida. Y es que el capitalismo y el libre mercado siempre están bien cuando te toca del lado del que tiene el dinero. A Israel y a Emiratos Árabes Unidos que, por lo filtrado, pagan a Pfizer y a Moderna mucho más que los europeitos, en estos momentos les debe parecer fenomenal. Allí no solo no les faltan vacunas; en Dubai, incluso, ya se las ponen a turistas de súper lujo.

La buena noticia es que esos países son ejemplos piloto que confirman que vacunar salva muchas muchas vidas y que para el contagio en seco.

La mala es que Europa no es el mejor postor y, visto lo visto, las farmacéuticas seguirán, como siempre, haciendo negocios; solo que esta vez nos toca estar del lado de los damnificados de la búsqueda inexorable del máximo beneficio.

Después de la tertulia (siempre son demasiado rápidas e intensas como para pensar mucho) me acordé de que España, junto a la Unión Europea, se opuso recientemente en la Organización Mundial del Comercio a liberar ciertas patentes de tecnología, medicinas y vacunas contra el Covid, dada la emergencia mundial y brutal en la que estamos. Lo solicitaron la India y Sudáfrica y les respaldaron una larga lista de 99 países, de los que llamamos pobres. Europa se alineó con los ricos; quizás no pensó que podría pasar necesidad.

Lo más paradójico de este mercado persa de las vacunas Covid, en el que las relaciones internacionales y el dinero lo son todo, es que el virus no entiende de nada de eso y si no vacunamos también a los presuntos pobres, que son muchos, seguirá circulando y mutando, con el peligro que eso implica de quitarle efectividad a las vacunas de ricos.

Esta vez parece que ha llegado el momento de entender o quizás, más bien, de imponer, que o nos salvamos todos o nos vamos todos al mismo sitio. La situación, los gurús económicos, incluido el FMI, y la historia por fin tienen un diagnóstico común: hay que poner freno al mercado y al capital porque o gobernamos a las empresas de las que dependen nuestras vidas o serán ellas las que sigan gobernándonos.

Porque ¿qué otra cosa es, que no sea gobernarnos, que la UE, con el dinero de casi 450 millones de europeos, esté firmando contratos millonarios leoninos con cláusulas confidenciales que estas multinacionales se atreven a pasarse por el arco del triunfo? En esto, estoy de acuerdo con Carlos Cuesta: es una genuflexión en toda regla. Pero, Carlos, ¿no es esto, una vez más, postrar la democracia, la salud y la vida a los pies del dinero? ¿No ha llegado el momento de poner puertas a lo que ellos creen que es su campo?

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/44622/astrazeneca-nos-da-nuestra-propia-medicina/


UNA AUXILIAR ANTE EL CORONAVIRUS. Cuaderno de bitákora.Tania Pasca Parrilla y Juan Kalvellido

27/01/2021

Tania Pasca, auxiliar de enfermería, la autora de este libro, nos introduce, durante el periodo más devastador de la pandemia por el COVID 19, en una planta del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Nos conduce por entre las camas de los enfermos, sentimos el sudor embutidos en los EPI, lloramos la muerte y el dolor, nos aflige la impotencia. Un relato sin florituras, lejos de erudiciones, directo y sobre todo sincero. Una autora que lleva por bandera el compromiso y la ética y con la que vivimos 50 jornadas, contadas día por día, de trabajo extenuante y en primera línea por la salud, contra la crueldad de la enfermedad, poniendo la mirada y el objetivo en una reivindicación elemental: sanidad pública y universal.

Y junto a los textos, los dibujos de uno de nuestros grandes dibujantes de la protesta y la disidencia, Juan Kalvellido. Dibujos de lo pequeño y de lo grande, trazos llenos de historias y personajes, ilustraciones que cuentan la misma historia pero distinta.

Un libro singular: literatura y arte visual perfecta y hermosamente conjuntados.

  • ISBN: 978-84-121087-4-3
  • Ilustraciones: Juan Kalvellido
  • 158 páginas
  • Formato: 21 x 14,8 cms.
  • Precio: 20,00 €

Descargar ficha técnica del libro


Obispos: a Dios rogando y con el mazo dando. Pedro López López

25/01/2021

“A Dios rogando y con el mazo dando” es una expresión que cabe entender en un doble sentido: 1º) queriendo significar que para conseguir algo no basta con rezar o rogar a Dios, sino que hay que trabajar para ello, y 2º) puede referirse a las personas que de cara a los demás se muestran piadosas y religiosas, pero que hipócritamente encubren sus malas acciones o intenciones, o, por decirlo de otra manera, a lo que entendemos por doble moral; no obstante la web diccionarioactual.com habla de otro matiz diciendo que la expresión se emplea “con un sesgo irónico para referirse a las personas que son muy religiosas y sin embargo, no tienen escrúpulos a la hora de agredir a otros para conseguir sus objetivos”. Creo que la homilía del pasado 17 de enero pronunciada por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, puede enmarcarse en este último significado.

“¡Ojo, con tocar los sentimientos religiosos!”, advertíael obispo. Sorpresa, poca, pues Su Eminencia tiene una trayectoria vamos a decir que llamativa, para no topar con el código penal, que es fácil cuando se critica a autoridades, ideas, discursos o prácticas religiosas, pues tanto autoridades como simples fieles se ofenden con mucha facilidad y, a diferencia de los demás, están más que defendidos por el código penal, por la Asociación de Abogados Cristianos, por los jueces y por el sursuncorda. Los demás, nos defendemos de sus ofensas como podemos, que suele ser acudiendo al razonamiento, aunque suelen mostrarse poco permeables al mismo, ya que para eso tienen el blindaje del dogma y conocen la verdad absoluta, a diferencia de los pobres mortales que utilizamos la reflexión y no tenemos conexión directa con ninguna divinidad.

La diatriba, que puede verse aquí (minutos 32-33 aproximadamente) completaba la frase citada anteriormente con “que nadie los toque, o si los toca, que se atenga a las consecuencias”. Vaya… suena a amenaza, Eminencia. Hay que ver cómo rogamos a Dios, pero con el mazo cerca.

En 2018 las principales confesiones religiosas (Federación de Comunidades Judías de España, Conferencia Episcopal Española, Comisión Islámica de España y Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España) se unieron para emitir un comunicado en el que afirmaban que “las ofensas contra los sentimientos religiosos aún gozan en nuestro país de una tolerancia social incomprensible”. ¿Les parece a los representantes de estas confesiones que homosexuales, ateos, agnósticos, científicos, mujeres que deciden abortar, divorciados, padres que deciden que sus hijos no vayan a religión y otros colectivos no pueden ofenderse ante la ristra de ofensas y disparates que se dirigen día sí día no a alguno de ellos? Veamos algunos materiales de la propia cosecha de monseñor Demetrio Fernández, para no ir más lejos:

  • La fecundación in vitro, calificada por en 2011 de “aquelarre químico”.
  • En 2010 se apoyó en una afirmación atribuida al cardenal Ennio Antonelli: “la Unesco tiene programado para los próximos veinte años que la mitad de la población sea homosexual”. La afirmación es incluso graciosa por lo disparatada.
  • Equiparación del aborto con el bárbaro asesinato de los niños Ruth y José (2012). Esta tiene menos gracia.
  • Defensa a ultranza del legado franquista (no hace falta especificar año). ¿No ofende los sentimientos democráticos?
  • “La ideología de género es una bomba atómica” (2016). Si alguien utilizara esa expresión para calificar a una ideología religiosa, comprobaría la rapidez y eficacia de la justicia española; mientras se refiera a feminismo, socialismo o ateísmo la justicia seguirá descansando plácidamente.
  • Crítica de un acto de Estado de homenaje a la víctimas del coronavirus porque no fue un acto católico (2020). ¿Por qué va a tener obligación el Estado de celebrar actos católicos?

Son una pequeña muestra de perlas de este personaje, pero podrían citarse muchas más perlas de otras autoridades religiosas. Con respecto a la última mencionada, hay que recordar que el alcalde de Córdoba Julio Anguita tuvo que recordarle a un anterior obispo de la misma ciudad que él era su alcalde, pero que el obispo no era su autoridad. Ninguna autoridad política tiene por qué celebrar ni acudir a actos religiosos en tanto que representante de todos los ciudadanos y no de una parte; otra cosa es si lo hace personalmente, por supuesto.

Los jerarcas católicos presumen con frecuencia de tolerantes, pero parece que mucho más tolerantes somos laicos, ateos, agnósticos y otros colectivos que tenemos distinta relación con las religiones que la práctica de ciertos ritos, y concretamente los que creemos en el librepensamiento sin imposición de dogmas.

Amenazar está muy feo, señores obispos. Procuren tener el  mismo respeto que exigen para ustedes y sus fieles, los demás tenemos sentimientos y calidad humana que no están ni un ápice por debajo de los suyos, que no les confunda su complejo de superioridad.

*Miembro del Grupo de Pensamiento Laico, integrado también por Nazanín Armanian, Francisco Delgado Ruiz, Enrique Javier Díez Rodríguez, Rosa Regás Pagés, Javier Sádaba Garay, Waleed Saleh Alkhalifa y Ana María Vacas Rodriguez

https://blogs.publico.es/dominiopublico/36122/obispos-a-dios-rogando-y-con-el-mazo-dando/


¡Aprovecha el día sin IVA y sin servicios públicos! Toni Mejías

22/01/2021
Iglesia Católica pide recorte del gasto y cobrar impuestos existentes

La decisión del youtuber El Rubius de mudarse a Andorra para pagar menos impuestos ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de si es demasiado elevada la carga fiscal en España. Por suerte para las arcas públicas, también hay creadores de contenido audiovisual en contra de salir del país para pagar menos y entienden que aporten más al estado del bienestar asumiendo que, igualmente, viven “de puta madre”, como decía el famoso streamer Ibai Llanos.

Podríamos hablar sobre si pagamos muchos impuestos, pero sólo hay que recurrir a los datos, los cuales lo desmienten, ya que estamos por debajo de la media europea, pero entre los muchos debates que se han generado alrededor de la noticia, existe la queja de que El Rubius tiene un público muy joven al cual le está dando un mensaje negativo con este movimiento de residencia. Sin entrar de lleno en quiénes deben ser los agentes socializadores de nuestros hijos e hijas, son numerosos los factores que, a menudo, nos hacen alejarnos de la idea de que pagar impuestos es positivo.

Entre las celebridades, estos creadores asociados a las nuevas tecnologías son los últimos en sumarse al cambio de domicilio para pagar menos. Muchos deportistas españoles lo han hecho durante años, sobre todo aquellos asociados a deportes sin residencia fija (motor, ciclismo, tenis…). Podría poner aquí una larga lista de deportistas que miran al cielo con la bandera de España en el podio mientras suena el himno, pero que no dejan ni un euro en impuestos al país que tanto dicen amar. Incluso el que es casi una bandera andante, Rafa Nadal, tuvo sus empresas registradas en el País Vasco para pagar menos impuestos. Aunque hubiera sido gracioso verlo en Roland Garros con la ikurriña, la Justicia se encargó de terminar con esos chanchullos hace años.

No es la única trampa que utilizan los deportistas de élite para pagar menos. Algunos futbolistas, que tienen más difícil justificar un domicilio en el extranjero, han gozado de leyes a medida para pagar menos. Por ejemplo, la conocida como “Ley Beckham” que permite a los extranjeros que se muden a España a trabajar el tributar como no residentes. Podéis leer más detalles en la red, pero básicamente es beneficioso para las rentas altas. No somos los únicos. En Italia han reducido al 30 % (aquí es el 50) el porcentaje que pagan los futbolistas al fisco. La idea es hacer más apetecibles las ofertas a grandes estrellas y mejorar el nivel del Calcio, lo cual está sucediendo. Muchas voces están sugiriendo hacer lo mismo aquí ante el declive La Liga en competiciones europeas. ¿Lo respaldarían los aficionados? Esperemos que no decidan los mismos que aplauden a futbolistas en la puerta de los juzgados.

Lo mismo ha sucedido con políticos, empresarios, folclóricas… Cuentas en Suiza, apropiación indebida de dinero público y otras artimañas para pagar menos en la declaración. Aunque en algunos casos han pagado condenas, a otras de estas personas se les ha hecho lavado de cara en medios televisivos y acaban siendo casi las perjudicadas de estos casos. Ahí tenemos a Isabel Pantoja, por ejemplo, decidiendo en un programa televisivo qué niños cantan bien mientras todavía tiene cuentas pendientes. Por no hablar del vanagloriado Amancio Ortega, el ídolo de masas de los que tienen mascarilla con bandera.

Muchos ejemplos que hacen dudar al ciudadano sobre la importancia de los impuestos. Por un lado, los políticos que despilfarran hacen pensar que no vale para nada. Por otro lado, deportistas, youtubers o empresarios que fijan su residencia en el extranjero y nos dan a entender que aquí se paga mucho. También famosos que salen en la televisión en contra del régimen fiscal español y convencen a sus seguidores de lo malo de los impuestos. ¿Pero son los únicos? ¿Nos libramos la clase trabajadora?

No. Rotundamente no. En el día a día tenemos muchos estímulos cercanos que nos hacen detestar los impuestos. Por poner un ejemplo, durante mis 10 años trabajados en fábricas distintas de mi zona, nunca me pagaron las horas extras dentro de la nómina. Y no soy una excepción, conozco mucha gente así. No voy a decir que sea la norma general, aunque me dé esa sensación por la gente de mi entorno, pero, aunque fuera una mínima parte, es un gran número de dinero que dejamos de ingresar para el bien común. Otro ejemplo es que todo el mundo conoce la expresión “¿lo quieres en A o en B?”. Igual que, cuando se nos ofrece esa posibilidad, el B suele ganar por goleada.

También las grandes tiendas (y algunas pequeñas) suelen atraernos con la posibilidad de no pagar impuestos, como si esa negación nos hiciera más felices. La realidad es que les funciona. Cuando grandes empresas nos ofrecen sus productos “sin IVA” es publicidad engañosa. Es una artimaña publicitaria que empezó una cadena de electrónica, pero que ahora es más común en más tiendas. La realidad es que no puedes dejar de pagar el IVA. Lo único que te ofrecen es un descuente equivalente. El IVA, por fortuna, se paga siempre. Pero ofreciendo esa posibilidad de burlar los impuestos, se ha demostrado que venden más, aunque también se ha demostrado las trampas que hacen aumentando precios durante los días anteriores. Pero la adrenalina que nos aporta no pagar a Hacienda compensa todo.

¿Qué podemos hacer para cambiar esta dinámica? Si la mayoría de grandes figuras mediáticas han dimitido de hace pedagogía en este asunto (es normal, defiende a su clase social), tocará hacerla en otros ámbitos. Desde hace unos años la educación en finanzas se está comenzando a implantar en las escuelas, pero si se hace desde una mirada neoliberal y de economía de mercado seguiremos en las mismas. Además de este tipo de enseñanzas, es prioritario recordar lo parte positiva de los impuestos, así como perseguir el fraude, a los evasores, a los que malgastan y rechazar al que se fuga a otro país para no contribuir al bienestar de la mayoría. Que compitan con Andorra, que lo mismo pasa a ser una potencia mundial deportiva. Quién sabe.

Porque la realidad diaria es que pedimos que haya más atención primaria y más personal para hacer pruebas PCR y vacunar, pero esos sueldos se pagan con nuestros impuestos. También pensamos que faltan profesores para bajar la ratio por clase y atender correctamente a nuestros hijos e hijas y estos se pagan con impuestos. Los que han sufrido el temporal Filomena también querían las calles limpias y las basuras recogidas, pero esos trabajadores también se pagan con impuestos. Es el estado del bienestar, amigo. Y si tenemos una derecha que quiere cargárselo y compramos y abrazamos su mensaje, terminaremos con él.

El Partido Popular lanzó hace unos meses una campaña que decía “El dinero está mejor en el bolsillo de los ciudadanos”. Cuando necesites asistencia médica mira tu bolsillo. Cuando necesites un profesor vuelve a mirar. ¿Tenéis un médico o un profesor? ¿Tenéis dinero para pagar la sanidad o educación privada? ¿No? Pues sale de los impuestos. Y cuanto menos se ingrese, peores serán los servicios. Así que deja de aplaudir a quienes no contribuyen, porque no será quienes te salven ni te eduquen.

https://blogs.publico.es/memento/2021/01/21/aprovecha-el-dia-sin-iva-y-sin-servicios-publicos/


Cutrez borbónica. Aníbal Malvar

20/01/2021

amos a ver si nos aclaramos. Felipe VI le ha quitado la paguita a su padre, pero eso no significa que el actual monarca renuncie a recibir tal dinero del erario público, sino que se lo queda quizá para sus elefantes, sus balandros, sus corinnas y sus distracciones borbónicas en general. Sin embargo, Patrimonio Nacional y varios ministerios siguen manteniendo a Juancar a cuerpo de rey en Abu-Dhabi, con sus sirvientes cobrando una pasta cada vez que agitan el abanico, con el joyero que da lustre a la corona emérita cada mañana, con su médico personal (supongo) para las disfunciones eréctiles, con su probador rifeño de alimentos envenenados, con sus guardaespaldas para que cante tranquilo el I will always love you en la ducha, y con otros inimaginables lujos que no le hagan avergonzarse por pobre ante sus homólogos sátrapas saudíes. No me digáis que no es de tontos no ser monárquico, sobre todo si eres monarca.

En todo caso, no os preocupéis. El asunto no tiene la menor importancia. De hecho, esta información sobre los sustentos públicos que aun recibe nuestro exiliado emérito, y que revelaron nuestros compiyoguis de eldiario.es para romper España y desatar en hordas a la turbamulta mugrienta contra el orden establecido, no ha merecido ni una sola línea en los cuatro grandes periódicos papeleros de España.

Y eso que hoy lo tenían fácil, pues todos se vieron obligados a llevar a las rotativas el juicio por calumnias y denuncias falsas contra el ex comisario José Manuel Villarejo celebrado ayer en el juzgado de lo penal número 8 de Madrid. En la vista comparecía Corinna Larsen (no sé si os suena), así que la ocasión pintaba calva, como decían los tebeos de antaño, para meter un parrafito sobre el delicado asunto de los erarios públicos que siguen tintineando en los bolsillos del Emérito, a pesar de todas las evidencias sobre sus actividades delictivas y sus paradisíacos millones extrafiscales.

Además de este silencio mediático sobre los dispendios de nuestro gobierno hacia Juan Carlos I, no acaba uno de comprender que un señor con pasta suficiente como para regalar 65 millones de euracos a una novia se exponga a más escarnio público para ahorrarse el sueldillo de tres camareros, ni que su hijo, El Preparao, se lo permita. Nuestro presidente del Gobierno, el republicano monarquista Pedro Sánchez, tampoco cayó en la cuenta de que era un poco arriesgado soltarle la pasta al viejo rey a través del transparente Patrimonio Nacional, como si fuera la Dama de Elche. Ni que Sánchez y sus peleonas ministras mantengan en la ignorancia de estos manejos al vicepresidente Pablo Iglesias, como si fuera un simple súbdito más, como nosotros.

Yo creo que incluso los pirómanos republicanos más recalcitrantes aprobaríamos que Juan Carlos I tuviera una escolta permanente, por seguridad, a costa de los fondos públicos. Sobre todo conociendo su amistad con algunos de los mafiosos más reputados de la reciente historia del planeta. Por poner un ejemplo, Abdul Rahman El Assir Kassar, conocido traficante de armas, supuesto habitual compañero de cacerías del Emérito hasta su caída en desgracia y fuga, y también presunto gran amigo de la dinastía Aznar: fue uno de los invitados más perseguidos por las cámaras del cuore en la boda entre Alejandro Agag y Ana Aznar en El Escorial. Ya os digo. Con estas amistades, nuestro Juancar necesita protección, y si me sujetáis un momento el cubata yo se la pago con el erario público, coño. Pero que le sufraguemos un séquito para que le ate los cordones de los zapatos, cargue en el zurrón los elefantes cazados y le enfríe los dry martinis, ya me parece excesivo.

La conclusión que uno saca de esto es que, seguramente, nuestros borbones son un poco cutres. Les cuesta rascarse el bolsillo. Y eso de pagarse ellos mismos la servidumbre no les entra en la cabeza, quizá a causa de la falta de riego por la onerosa presión de una corona, que, paradójicamente, cada día les queda más grande.

https://blogs.publico.es/repartidor/2021/01/16/cutrez-borbonica


Penas de cárcel por hacer sindicalismo

18/01/2021
Ocho sindicalistas de la CNT, ante el juez por los escraches en la  pastelería La Suiza - La Nueva España

Todo empezó con diferentes irregularidades laborales y un presunto acoso sexual en el trabajo, denuncia archivada en la actualidad. Una trabajadora acudió a comienzos de 2017 al sindicato para comentar lo que le estaba ocurriendo en Pastelerías La Suiza, en Gijón. “Vista la gravedad del tema, se actuó en consecuencia”, detalla el sindicato que previamente a reunirse con la empresa solicitó información complementaria que apoyara la versión de la trabajadora, tras lo cual, se reunió con la empresa para tratar el tema, infructuosamente lo que llevó al inició de una campaña de movilización sindical y se realizaron varias concentraciones de denuncia, “nada que no sea habitual en la acción sindical”, declaran las sindicalistas.

Sin embargo, “las agredidas se convirtieron de un día para otro en agresoras, al ser denunciadas por el empresario, en numerosas ocasiones”, denuncia la CNT. “Piden casi 600.000 euros al sindicato y penas de cárcel para la trabajadora denunciante y miembros del sindicato, en total a 8 personas”, detallan desde la central anarcosindicalista, “unas penas que están fuera de toda lógica”.

Detrás de la pretensión que pide años de cárcel por hacer sindicalismo presuntamente podría estar la patronal de hostelería de Gijón, personas de clara orientación conservadora, que “han acusado a la CNT de extorsionar, de ser ETA, y han intentado ilegalizar el sindicato por delito de asociación ilícita”. De hecho, han contratado, como abogado para ejercer la acusación particular contra el sindicato, al ex magistrado de la Audiencia Nacional, D. Javier Gómez Bermúdez, “juez estrella y ahora abogado de Jaime Botín”, resalta la organización anarcosindicalista.

“Este caso es un paso más en la ilegalización del sindicalismo, ya sea directamente o metiendo a la cárcel a sindicalistas y condenándolos económicamente”, denuncia la CNT. Por eso, apelan a la solidaridad de clase y al apoyo fraternal de todas las centrales sindicales, con el fin de intentar parar esta agresión y a difundir lo máximo posible lo que se va a juzgar a partir del lunes 18.


Las democracias también mueren así. Esther Palomera

15/01/2021

En Cómo mueren las democracias, Levitsky y Ziblattes cuentan que la ciudadanía suele tardar en darse cuenta de que la democracia está siendo desmantelada, aunque suceda ante sus propios ojos. Igual no es demasiado tarde para advertir que en España algo se nos está muriendo y no queremos enterarnos. En un tiempo en el que el mundo real se tambalea por la pandemia, el goteo constante de muertos, el colapso sanitario, la gran nevada, la polarización política y las emociones individuales, el ser humano es imprevisible y en ocasiones actúa en su propio beneficio sin importarle demasiado lo que ocurra alrededor, mucho menos lo que atañe a las instituciones. Está pasando.

En lo que respecta a la pandemia, no hay forma de frenar los contagios porque las medidas parciales no funcionan: los toques de queda, los cierres perimetrales, los aforos limitados, las limitaciones a las actividades sociales…. Estamos al borde del precipicio porque la llamada “cogobernanza” no ha funcionado y porque el Gobierno de España decidió que fueran las Comunidades Autónomas quienes asumieran el coste de las decisiones impopulares, después de meses de acusaciones injustas durante el primer estado de alarma y un largo confinamiento domiciliario. Pero si uno denuncia la incomprensible pasividad del Gobierno de Sánchez ante la desbocada tercera ola es que ha cambiado de trinchera, es un vendido a la caverna mediática o un tocapelotas. Si señala el despropósito en la gestión de Díaz Ayuso y sus mariachis es que forma parte del comunismo desorejado y es un sectario bolivariano. Así con todo.

Y en medio de esta guerra declarativa y de desgaste del contrario, vuelven a la escena los gastos del rey emérito y lo que le cuesta el erario público su autoexilio en Abu Dabi. El Gobierno -la parte socialista- se ha quedado colgado de la brocha tras el informe de los letrados del Congreso que da vía libre a una comisión de investigación sobre los gastos pagados con tarjetas opacas cuando Juan Carlos I ya no gozaba de la inviolabilidad que le proporcionó la Constitución durante sus 40 años como jefe del Estado. El PSOE ha votado contra la propuesta, pese a haber sostenido con anterioridad que su voto lo determinaría siempre el criterio de los servicios jurídicos de la Cámara. Y lo hacía el mismo día en que la vicepresidenta Carmen Calvo aseguraba en RTVE que el emérito ya “no vive del dinero público” al tiempo que la periodista Irene Castro ya tenía en su poder las facturas del personal que asiste a Juan Carlos I en Abu Dabi abonadas por Patrimonio Nacional. Un organismo público que, a tenor de lo que vamos sabiendo, ha sido siempre el coladero por el que la Casa Real endosa buena parte de sus gastos sin que medie control o transparencia alguna y que lo mismo paga el sueldo y las dietas de los asistentes del emérito que abona el importe de la última aspiradora con la que se limpian las alfombras de la Zarzuela o la batidora con la que se elaboran los postres de la familia. 

Patrimonio Nacional asume también los gastos derivados de la estancia en Emiratos Árabes Unidos del personal que acompaña al emérito, tal y como consta en las facturas emitidas por la empresa Viajes El Corte Inglés en poder de elDiario.es. Pero el Gobierno, por boca del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, cree que “no hay que rasgarse las vestiduras” porque el Estado abone gastos personales de Juan Carlos de Borbón. Han sido 40 años de silencio en los que nadie preguntaba, mucho menos fiscalizaba el dinero público que salía de nuestros impuestos para mantener no ya a los reyes y a sus hijos, sino a todo tipo de parientes cercanos o lejanos y por eso a Campo lo del emérito le parece una bagatela. El mantra de que la Casa Real “solo” tiene un presupuesto asignado de 7 millones de euros es una falacia de proporciones similares a la nevada que ha caído sobre Madrid. Además de esa partida, están los gastos que imputan a Exteriores, a Interior, a Patrimonio Nacional y a otros departamentos del Estado que jamás se han hecho públicos.

El PSOE de Sánchez, como antes de Rubalcaba y antes el de Zapatero o de González, ha decidido asumir el papel de último apoyo de la izquierda a la monarquía parlamentaria y está en su derecho, a pesar de que tenga que arrastrar los pies ante su propia militancia que, hoy menos que ayer, entiende los motivos por los que ha de protegerse a un emérito cuyos negocios turbios y comportamientos deshonestos han arrastrado el nombre de España y el suyo propio por medio mundo.

“Defender a la institución es defender la Constitución y  nuestro modelo de convivencia”, arguyen al tiempo que defienden que abrir una comisión de investigación “sería tanto como abrir una grave crisis institucional”. Que el Congreso investigue al emérito no es atacar las instituciones, sino defenderlas. Lo ha dicho Ione Belarra, dirigente de Unidas Podemos, lo dice el sentido común y hasta el abc de la democracia. Si las instituciones no se respetan a sí mismas, el sistema se erosiona y el Estado entra en un proceso de degradación y desprestigio. Y ahí es cuando la autoridad se desvanece y la institución pasa a ser objeto de rechazo social por mucha que sea la legitimidad que le otorgue una Constitución. Es la diferencia entre la legitimidad de origen y la de ejercicio, que es la que se construye cada día. Y si no, también así, es como las democracias y sus instituciones pueden morir.

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracias-mueren_129_6752752.html?fbclid=IwAR0BXzNxPguV6P6Bjs66h1-b1W4UkjJqmQOkA0AD2pfRhldIOE9QhabDFOU


La República toca, no es mañana será republicana, no es esto no toca. Toca. Enriqueta de la Cruz

13/01/2021

Ya basta de permitir el jueguecito poli bueno (la coalición en el poder) poli malo (Vox-PP-Ciudadano –la misma cosa es-) de la estúpida representación de Transición dos, incomestible tras más de 80 años. Dictadura (40) y democracia vigilada y condicionada por la gracia del golpe, el genocidio y la felonía borbónica (más ya de 40).
Ya basta de insultos al sentido común, la inteligencia y la dignidad de los españoles haciendo ver que un apoyo al rey de un presidente transitorio como Sánchez y elegido (por el solo voto de los ciudadanos, no de ningún coronado), será suficiente para que éste continúe dilapidando recursos necesarios absolutamente para la crisis sin precedentes que ya está aquí, en nuestros hogares.


Ya basta de las burlas a las víctimas del genocidio, crímenes de lesa humanidad, ni de lanzarnos como si fueran dádivas la concesión de reconocimientos para ciertos fusilados y no para el conjunto, de la inadmisibilidad de la ley de punto final conocida como ley de amnistía, de la falta de cordura al seguir consintiendo que el franquismo, la dictadura, la apología del crimen, el genocidio y el odio que inauguró el asesino Franco, sean legales.
Ya basta de las partes de los partidos políticos y sindicatos tal como son esas partes: infiltradas desde hace 40 años de fascistas, polis, espías, el capital, que pactan escandalosamente con los patronos a cambio de dinerito para engordar su nómina de ciertos liberados parásitos (los que lo sean); que escatiman y regatean hasta por el chocolate del loro del salario mínimo, mientras se engordan con amplios sueldos que no entran en negociación, o engañan con amagos de movidas gordas para defender derechos que unos y otros han ido dejando despeñarse por la ventana; movilizaciones y huelgas que no son más que un fiasco, un engaño descarado.
Ya basta de escuchar vociferar a los golfos, de aguantar por las calles gritar a las barraganas del clero reclamando garrote vil para nuestros representantes porque ellas quieren el aborto con garantía solo para sus hijas y la muerte digna solo para sus viejos fascistas suministrada en casas de postín bajo cuerda, como siempre, porque sádicamente no admiten la igualdad, aunque no cueste nada, aunque cueste dolor y sufrimiento a los demás. No fueron capaces ni de defender a sus hijos cuando los enculó cualquier ensotanado porque simplemente se benefician de privilegios, de puestos, de prebendas, porque aprendieron hace mucho a esconder bajo sus faldas la desvergüenza, la desfachatez, la infelicidad, la podredumbre. Y el dinero, poderoso caballero, que son su miriñaque…
Ya basta de tener que reclamar a teléfonos escacharrados, del desmembramiento de lo público para inflar las arcas de los que más tienen.
Ya basta de escuchar estupideces como el peligro comunista de Pablo Iglesias o sus intenciones de derribar el mundo tal como lo conocemos. De distracciones, de prestar atención a esas tintas de calamar de los lavanderos del Régimen, y a los alentadores del conflicto, nostálgicos del crimen, de la ETA y de la España miserable descalza y mohosa, bruta.
La labor ahora es hacer República por la fuerza de los hechos. Afianzar no solo los absolutamente imprescindibles derechos que puedan arrancarse estos días en medio de la pandemia asesina; derechos que llegan tarde, pero vamos conquistando (nadie regala nada), sino ir a construir la cosa pública, es decir, de interés común, para todos.
La conjunción de fuerzas republicanas y democráticas, pacíficamente coordinadas en su diversidad pero en el interés común, será imprescindible, lo es.
2021 debe alumbrar un pacto en condiciones, constituyente de otra construcción, sin ataduras de ningún tipo, sin textos cerrados, sin esos condicionantes o cuerdas en el cuello, esas manías de leyes (que tienen que llegar después), a las que ya apuntara con gran acierto el intelectual Max Aub, advirtiéndonos sobre la no repetición de errores “la próxima vez”.
Sin prometer nada que comprometa el futuro del pueblo, como ya pasara en el Pacto de San Sebastián, tan cacareado, quizá correcto en la forma (diálogo de todos los posibles) pero no en el fondo, ya que entregó la posibilidad real de cualquier cambio social a futuro y marcó el principio del fin de la II República antes de su propio nacimiento; es decir, que la parió herida de muerte (léanse sus acuerdos al completo para no sacar falsas conclusiones y publicitarlas sin ton ni son).
Abierta a las necesidades del pueblo, la República debe nacer libre. Sin nostalgias de tiempos pasados (son otros) y con la modernidad que apunta y en el contexto de realidad incuestionable en estos momentos tenemos, que dibuja lúcidamente en su anterior artículo en estas mismas páginas el capitán de Navío Ruiz Robles, quien preside actualmente UCR.
Dentro de los partidos y sindicatos hay un reto: los demócratas deben dar un paso al frente ya y desvelar el juego, cortar el juego, sembrar con los demás demócratas. Empezar otra era, resetearse, dejar de estar bajo el paraguas del márketing político, el consulting y sobre todo, cortando de raíz con la maraña de intereses creados, con las prebendas, las puertas giratorias y el mirar a ojos tapados a tanto buitre destruir el futuro de lo más prometedor que tiene el mundo: su propios hijos y nietos.
Las históricas metas, jamás cumplidas por las personas organizadas de buena fe y anhelos de justicia, no pueden permanecer por más tiempo impasibles ante la crisis que se avecina y ya tenemos encima. Deben trabajar más allá del afán por escucharse unos a otros como en parroquia, más allá del ponerse de acuerdo en la compra de un nuevo altavoz para la próxima manifestación o el alquiler de la próxima sala en el extrarradio para una asamblea manejada y cancerbera del Régimen que más que corrupto, está decrépito, cadáver.
Hay que despertar a la gente. No podemos seguir esnifando Neflix ni propaganda prohibitiva de ningún tipo en organizaciones, hay que cortar con ello, bajo ninguna obediencia imaginable es esto posible, prohibido prohibir y menos, aceptarlo.
Con ellos, los despiertos, los demócratas y las fuerzas que aspiran legítimamente al derecho a decidir de sus pueblos y que están al frente en estos momentos (con los hechos en la mano, con su valiente y comprometido posicionamiento republicano), del corte con la impostura, el silencio como el peor de los crímenes y las guillotinas a tantos y tantos derechos cercenados en el pacto del 78, incluidos y en primer lugar, los de los republicanos. Con los que solidariamente están dispuestas a un esfuerzo común, es decir, republicano, es decir, para beneficio del conjunto de los ciudadanos.
Con los que, sea cual sea su creencia y religión, consideran que la separación del poder eclesiástico y civil, es de absoluta decencia en los tiempos que corren, de lógica aplastante y determinante cuestión para una convivencia en tolerancia, respetuosa, sin las intromisiones que violentan lo público y lo más íntimo, sin la incitación a la violación, el maltrato de género, la pederastia, el orden machista, el orden totalitario.
Con los más jóvenes que están preparados pero sin apoyo alguno, parados, precarios, sin una vida clara por delante, con las ideas claras…
Con la Universidad y los institutos, con la calle, con los emigrantes, con los sanitarios y personal de hospitales que han sido los únicos imprescindibles en esta crisis sanitaria, con los jubilados que tienen la experiencia y están dispuestos a ponerla sobre la mesa sin estafas de corporativismo de ningún tipo; con las mujeres que son las que verdaderamente saben de su maltrato y sus específicas necesidades; con quienes entre ellas han luchado toda la vida por una vida mejor para ellas y ellos y hoy son expulsadas y perseguidas por la censura, el odio de intereses partidistas y, sobre todo, por hablar claro y tener toda la razón.
Con todos los responsables que no admiten más catetez ni más remedos de cultura y tantos otras estafas que alienan nuestras mentes y perpetúan el revival de este insoportable estado de cosas…
Debemos comenzar a rodar en proyectos concretos, con metas, plazos, fines y en el camino, un reto superado cada día.
Sin que nos detengan, limando las asperezas, dejando a un lado enfrentamientos pasados, diferencias… La estrategia del divide y vencerás (por cierto en pleno auge), así como las tintas de calamar, los ventajismos que da el dar el primer cabezazo a traición (mírese bien la amenaza de los fusilamientos de militares hasta hace poco en activo) siempre ha sido el arma del fascismo, del poder cizañero, del que no admite el avance, la igualdad, siquiera el reparto más mínimo.
El inmovilismo, la carcoma, los inseminadores del miedo, los abortadores de ciencia y cultura, los violadores de derechos, los mentirosos, los franquistas, han tenido 80 años para cambiar, para conciliar, para mirar hacia delante, para dejar sus ansias asesinas y paranoides, para compartir, para la generosidad que las víctimas siempre han tenido, para el respeto, la comprensión, la escucha que nunca han dado. No tienen remedio. No desean construir juntos. La mano tendida a todos los que sí. Pero no lo harán. Han sido, simplemente, unos ventajistas, unos tramposos.
Basta ya de patrañas, consentimiento, impunidad, complicidad. Solo República.

*****

Enriqueta de la Cruz

escritora y periodista

vocal de la junta directiva de UCR

http://www.unidadcivicaporlarepublica.es/index.php/nosotros/documentos-ucr/22485-toca


¿Ha renunciado Felipe VI a la “unidad”, o tiene un plan oculto? Domingo Sanz

10/01/2021
Felipe VI no descarta retirar el título de ‘Rey emérito’ a su padre Juan Carlos

El reciente discurso de Navidad ha constatado la doble cobardía de Felipe VI al no atreverse a mencionar el nombre de su padre ni tampoco a desautorizar a los ex militares que en un párrafo dicen “viva el rey” y en el siguiente “26 millones”, ni a otros en activo que ya no soportan el silencio tras el que se han estado ocultando y casi cada día dejan por embustera a la ministra Robles cuando afirma que dentro del ejército no hay añorantes de la dictadura.

Han transcurrido ya siete discursos en Nochebuena más el del tres de octubre de 2017, cuyas 11.527 palabras en el total de las ocho apariciones por TV son, sin duda, las más calculadas de todas las pronunciadas en público por quien se autoproclama rey de todos gracias a la trampa mortal que un tal Suárez colocó en medio del camino inevitable hacia el postfranquismo vigente, colocando la monarquía en la Constitución gracias a los ruidos que, para evitar el regreso a la legítima República, no dejaban de transitar desde las salas de banderas hasta el Palacio de la Zarzuela, y viceversa.

Procede, por tanto, contabilizar algunas de las palabras más relevantes de esas más de once mil quinientas y mirar los ocho discursos del rey con otras lupas, quizás las más interesantes a la hora de desvelar las intenciones que le pueden estar rondando al titular de la institución más cuestionada en España, y que tantos méritos hace cada día para merecer la burla y el rechazo de la sociedad.

Unidad

La apropiación del concepto “unidad” por parte de los poderosos que han llenado la historia de España de crueldad contra el pueblo ha terminado convirtiendo esa palabra en una molestia cuando Felipe VI necesita comparecer con sus discursos de compromiso ante las “dos” que nos partirán el corazón, que decía Machado, y que hoy quizás son más, aunque también es probable que menos de una. Quizás sea en esa molestia donde se encuentre la explicación al hecho de que “unidad” sea una palabra que el rey solo ha pronunciado 8 veces, si, ocho, en medio de las 11.527 de sus ocho discursos.

Además, fue en su primer discurso, el de las navidades de 2014, cuando Felipe VI consumió tres “unidades” de las ocho. Entusiasmado, quizás, por la corona recién estrenada. Otras dos “unidades” las incluyó en su discurso más breve, el nada navideño del 3-O de 2017. Y cero veces en el de este año 2020, cuando no solo las encuestas anuncian una muy probable mayoría de los independentistas catalanes incluso en votos, sino que, viendo a España tan inestable como durante los años 70, el primer ministro de un rey siempre amigo del de España se acaba de permitir la chulería de proclamar que Ceuta y Melilla son marroquíes, aprovechando las señales de apoyo con lo del Sáhara que ha recibido desde USA. También como tras la muerte del dictador.

Tres “unidades” más dos suman cinco, por lo que hasta ocho nos faltan tres, pero siempre que consideremos “unidad” de las de “España” al extraño concepto de “unidad democrática” que empleó en su discurso de Navidad de 2017 cuando, para hacer frente al terrorismo dijo que “Los españoles sabemos muy bien que solo desde la unidad democrática, la firmeza del Estado de Derecho, y la eficacia de la cooperación internacional, podremos vencerlo y derrotarlo”.

Por si también, como hacen los del PP, nos intentaba recordar a ETA, es de suponer que con lo de la firmeza del Estado de Derecho estaba incluyendo a los GAL. O quizás se estuviera refiriendo también al eficaz CNI, cuyos agentes mantenían en su nómina de confidentes, hasta las mismas fechas de los atentados de agosto en Catalunya, al líder organizador de aquella matanza.

Tal parece que Felipe VI imagina la democracia vestida de uniforme y, por tanto, muy distante de un sistema político que se caracteriza por la diversidad de una sociedad que decide organizarse respetando las libertades. Una diversidad democrática que obliga al diálogo entre diferentes para formalizar los acuerdos necesarios para gobernar.

España

La palabra “España” también es titular de la misma historia que “unidad”, tan terriblemente dura y siempre conflictiva para los españoles, pero, en cambio, resulta inevitable en estos discursos, aunque también sirve para que el Gobierno progresista haga el ridículo mundial rodeando de su bandera un bulto lleno de vacunas. Por eso, Felipe VI ha pronunciado “España”, “españoles” y otras derivadas en 121 ocasiones durante los ocho discursos que hoy nos ocupan.

Por tanto, y sabiendo como sabemos que Felipe VI no puede concebir “España” sin “unidad”, por fuerza nos debe sorprender tal desequilibrio numérico entre ambas palabras, siempre tan unidas, valga la redundancia.

Diálogo y acuerdos

Terminaba unidad mencionando estas dos palabras y, al buscarlas entre las muy citadas 11.527 palabras de los ocho discursos más importantes, debemos suponer que Felipe VI considera que nuestros políticos están sobrados de tales cualidades, tan inseparables de la democracia, pues suenan más que escasas las únicas trece veces en las que ha pronunciado “diálogo” o “acuerdos”. Trece veces sumadas las dos palabras. Por cierto, en uno de sus discursos no mencionó ni una sola vez ninguna de ambas palabras. Exacto, se confirman sus sospechas, las de usted que está leyendo: fue en el del 3 de octubre de 2017 contra cientos de miles de españoles que solo se sienten catalanes y quieren romper amarras.

Libertad y democracia

Se trata de dos palabras de la mayor importancia y de las que España, quien se atrevería a negarlo, ha disfrutado menos que cualquiera de los países que más frecuentamos de Europa, digamos Francia, Italia, UK o Alemania.

Pero no, es muy probable que Felipe VI considere que España tiene un currículum de libertad y democracia suficientes como para que esos dos valores, incluso tan abusados en falso por sus enemigos más acérrimos, merezcan una atención especial en sus discursos.

Lo digo porque solo son 34 las veces en las que el rey ha incluido “libertad” y/o “democracia” en sus discursos, poco más de la cuarta parte que “España”.

Interesante es el caso del primer discurso que decíamos, el del entusiasmo inicial, aunque sin duda agriado por la consulta sobre la independencia de Catalunya posibilitada por Artur Más un mes y medio antes, el 9 de noviembre de 2014. Felipe VI pronunció solo una vez “libertad” y otra “democracia”, pero tres veces “unidad” y quince veces “España”. De poco le sirvió, porque menos de tres años después se celebraba el referéndum del 1 de octubre de 2017.

Es normal que mucha gente no entienda a Felipe VI y, cuando lo entiende, lo deteste: solo la peor amenaza se puede ocultar tras las palabras de un rey del que no sabemos si es a la II República o a la dictadura asesina, o a ambos periodos de nuestra historia, como si fueran lo mismo, a los que se refiere cuando nos habla de “un largo periodo de enfrentamientos y divisiones”.

Y cuando se le entiende, se le detesta, decía. Los catalanes entendieron perfectamente el mensaje real del 3 de octubre de 2017 y, en consecuencia, dos meses y medio después volvieron a conceder la mayoría absoluta en la Generalitat a los independentistas, que tampoco son monárquicos.

Felipe VI no puede haber renunciado a la “unidad” porque mantenerla al precio que fuera fue la orden que su padre recibió del dictador, y el compromiso que el hoy refugiado en Dubai, que qué cantidad de mentiras nos ha contado el gobierno sobre ese “viaje”, había asumido con los golpistas del 23F de 1981 para que depusieran los tanques en Valencia y las metralletas en el Congreso.

Y él, Felipe VI, no va a renunciar a los apoyos, “militares por supuesto”, que le permitan seguir garantizando ese compromiso heredado. La “libertad” y la “democracia”, si se recortan o se suspenden, ya volverán, o no.

Pero no excederse con la conflictiva “unidad” requiere entretener y engañar con un plan. Se llama “modernizar” la monarquía y, si se lo cree, Sánchez habrá sido derrotado para siempre.

El presidente del Gobierno será quien pague por el progreso de Catalunya hacia su independencia, y también por el avance de Marruecos hacia Ceuta y Melilla, y ante el hundimiento de la “moral” española, que no en el sentido de una “ética” que jamás han conocido los borbones, a lomos de esta monarquía en una versión aún más amenazadora regresará a esta España descompuesta la peor derecha de Europa Occidental.


La mayoría de actividades económicas afectadas en la pandemia han sido realizadas por mujeres. Libertad López/Amecopress

02/01/2021

Durante la crisis sanitaria del COVID 19, del total de los empleos perdidos, el 60 por ciento eran ocupados por mujeres, sostiene el estudio del economista Rafael de la Fuente, responsable del equipo de análisis económico para América Latina del banco suizo UBS.

En entrevista virtual desde Nueva York, dijo que una de las consecuencias de la profundización de la crisis económica en México a causa de la pandemia, en general, ha sido la pérdida de empleos que hasta septiembre era de 4 millones 700. Mil.

Durante la crisis sanitaria del COVID 19, del total de los empleos perdidos, el 60 por ciento eran ocupados por mujeres, sostiene el estudio del economista Rafael de la Fuente, responsable del equipo de análisis económico para América Latina del banco suizo UBS.

En entrevista virtual desde Nueva York, dijo que una de las consecuencias de la profundización de la crisis económica en México a causa de la pandemia, en general, ha sido la pérdida de empleos que hasta septiembre era de 4 millones 700. Mil.

Explica “Concretamente, el hecho de que la población escolar haya tenido que quedarse en casa debido al cierre de las escuelas puede haber obligado a las mujeres, más que a los hombres, a asumir una mayor proporción de actividades no remuneradas y de estancia en el hogar. Recordemos que en México, la enseñanza a distancia es la norma en el marco de Covid-19 hasta se alcance el semáforo “verde” de movilidad, momento en el que corresponde a cada estado decidir el momento de su reapertura. Por ejemplo ahora de los 32 estados, Campeche y Chiapas ya tienes “luz verde” y aún no ha abierto sus escuelas.

En marzo, la tasa de participación laboral de las mujeres en México, que era del 45.1 por ciento, considerada como una de las más bajas de la región, superando sólo a las de Guyana, Cuba y Guatemala. Desde entonces, cayó al 40.2 por ciento en septiembre.

Este resultado, subrayó, deshizo los avances de los últimos 15 años en participación femenina en el mercado laboral.

A ello se suma el hecho de que la contracción laboral ha sido particularmente pronunciada en el empleo asalariado y en la categoría de “trabajos autónomos”, que en México se centra principalmente en actividades informales de subsistencia, realizados por las mujeres, más el trabajo no remunerado en cuidados y trabajo doméstico.

El experto de UBS señaló que la tasa de desempleo de las mujeres, como trabajadoras subempleadas o económicamente inactivas dispuestas a trabajar, fue de 37.8 por ciento en septiembre, frente a 27.9 por ciento para los hombres.

Consideró que es momento de impulsar a las mujeres en microempresas aprovechando su capacidad de emprendedoras. Sostuvo, finalmente, que es revelador que en las cadenas de valor ellas participan solamente en 4 de cada cien pequeñas y medianas empresas, mientras los hombres son el 87.3 por ciento.

Fuente y Foto: AmecoPress.