España, estercolero de culturas. David Torres

31/08/2020

En su cuenta de twitter Rocío De Meer se proclama orgullosa de todos los que limpian piscinas y votan a Vox, de la España que madruga y la España del pladur, de las manos encallecidas y los corazones limpios. Es pasmosa la facilidad con que la ultraderecha se ha apropiado de los símbolos tradicionales de los trabajadores: desde la ruina generalizada de la conciencia de clase, los señoritos de toda la vida son los únicos que saben lo que son, pero aún así rebañan las migajas de los parias de la tierra y salen a montar caceroladas sin que se les fundan los cables. En esta continua fiesta del travestismo político, no sólo son capaces de hacer pasar la mercromina por sangre o un Swatch por un Rólex, sino también de identificarse con ciertos detalles -los madrugones, el pladur, los callos, las cacerolas- que siempre les han dado un asco universal. Es como si el señorito Iván, después de pegarle dos tiros a la milana de Azarías, se pusiera a cuatro patas a olisquear el terreno y quitarle protagonismo a Paco, el Bajo.

En su entusiasmo por probarse uno por uno todos los disfraces de la tienda (empleada del hogar, limpiadora de piscinas, cajera de supermercado, mártir portátil), Rocío De Meer no suele presumir del que mejor le sienta: el de nazi cinco estrellas. A la buena mujer no le falta de nada para completar el uniforme de las SS, desde convocar a los militares a un golpe de estado a compartir videos de propaganda racista de la ultraderecha polaca, sin olvidar sus aseveraciones de que las feministas no son mujeres o de que la peor discriminación que hay en España son los cien mil niños a los que no les dejan nacer porque miden sólo unos milímetros.

En el mismo mercadillo intelectual donde un feto de varias semanas viene a ser lo mismo que un niño en miniatura, De Meer ha encontrado otro viejo filón ideológico del fascismo: el de los millonarios de izquierdas (antes los llamaban “judíos” o “masones”) que pretenden condenar a la gente humilde a vivir en estercoleros multiculturales. Se trata de un torpe cambalache que intenta camuflar la xenofobia bajo el ropaje de los usos y costumbres, aunque esté más que demostrado que no existe ninguna relación directa entre la inmigración y las estadísticas criminales. Sin embargo, para quienes tanto alardean de españolismo y de identidad cultural, resulta francamente penoso que desconozcan el hecho de que España, como producto histórico, es una suma de culturas, un perro de mil leches que mezcla la sangre íbera con la celta, la griega con la romana, la visigoda con la árabe, la hebrea con la cristiana.

La multiculturalidad que tanto repugna a la limpiadora de piscinas de Vox es precisamente lo que hizo posible el legado inmenso de nuestro Siglo de Oro, el Lazarillo y el Quijote, las jarchas y los cantares de gesta, la Escuela de Traductores de Toledo y la Universidad de Salamanca, la enciclopedia de Averroes y los descubrimientos de Miguel Servet, la Alhambra y la Mezquita de Córdoba. Probablemente Rocío De Meer lo desconozca, pero el estiércol tiene propiedades muy útiles en lo que se refiere al abono de la tierra. Sin el mestizaje, sin el laborioso cóctel de religiones, culturas y razas que abonaron la península ibérica (y muy especialmente los ocho siglos de influencia islámica) serían impensables logros tan netamente hispánicos como el arte mudéjar, la poesía de Lorca o la música flamenca. Pero qué se puede esperar de una gente que ni siquiera sabe que está invocando a Alá cuando grita “Olé” en una corrida de toros.

https://blogs.publico.es/davidtorres/2020/08/31/espana-estercolero-de-culturas/


LA MONARQUÍA LA HERENCIA ENVENENADA DEL FRANQUISMO

29/08/2020

Recordar no es sinónimo de añoranza, es necesario para aprender y mejorar las cosas. Pero en España este ejercicio no se hizo y, lo que es peor, no se hace bajo numerosos argumentos engañosos, que tratan de proteger a aquellos que quieren una democracia mutilada y débil para poder controlarnos con facilidad y a su antojo. Por ello se habla en muchos círculos, supuestamente intelectuales, de “Alzamiento Nacional”, cuando debería hablarse de golpe de Estado contra el gobierno legítimo de la República. Se tergiversa la historia en beneficio de los genocidas y sus herederos políticos, con concesiones y vocabulario mentiroso igualando a víctimas y verdugos. Por ello, son los organismos internacionales los que nos tiran de las orejas para que saquemos a los asesinados de las cunetas. Por eso a fecha de hoy tenemos una democracia heredera del genocida Franco, que nos legó la monarquía como su herencia envenenada. Nos mienten con la Transición ejemplar, cuando fue sangrienta; cuando no preguntaron por la forma de Estado que queríamos tener, en una consulta tramposa donde los partidos republicanos no pudieron participar y en el mismo saco nos metieron democracia y monarquía. Nos cuentan que Juan Carlos I nos salvó el 23-F, cuando hay pruebas e indicios suficientes que demuestran su participación en el mismo, por eso no se pueden ver los archivos o documentos de la época. Democracia, es mucho más que una palabra, democracia es poder ser libres y no tener trabas para decidir nuestro futuro, para poder preguntar y saber aquello que nos inquieta. Porque la herencia, la corrupción y el nepotismo no pueden ser la norma general de un país que quiera ser democrático y libre. Por ello la República no es una ilusión, sino una necesidad.


La vida trajo cultura. José Enrique Centén Martín

28/08/2020
Vivir es hacer cultura.

“Lucy” la australopithecus, el primer ser humano conocido como tal, nació de la evolución de cierto primate, fue el primer homínido de hace aproximadamente 3,5 millones de años y desde entonces el ser humano ha evolucionado hasta este momento, en un principio fue la subsistencia el motivo de su vida, aprendió hasta tener la capacidad de comunicarse, posteriormente desarrolló herramientas para hacer más fácil la vida, superó adversidades atmosféricas, plagas y guerras, pero aun así siguió evolucionando, demostrando de que somos capaces hasta destruir el planeta Tierra con nuestros inventos y la codicia humana.
Ahora estamos sufriendo una Pandemia desconocida y las medidas que se están tomando son eficaces en mayor o menor medida, no podemos culpar a ningún gobierno de su mala gestión, es la primera vez que ocurre un caso parecido, y como ahora las comunicaciones son más fluidas se ha magnificado con todo tipo de opiniones y forma de atajar este problema, incluso mi vecino tiene la panacea, no dudo de su sabiduría, pero es camarero, oye muchas opiniones y elabora la propia, ya no hace caso a los expertos en medicina, virólogos, científicos; estos sobran, pues han sido superados por la estupidez de los ignorantes.
Hablemos de España, la Pandemia nos llevó a un gran y buen confinamiento, sólo podían trabajar las personas esenciales, cerraron todo tipo de comercios, grandes empresas, colegios y universidades. En parte se pudo aminorar el estrago, al cabo de unos meses ciertos partidos políticos, defensores de la economía de sus jefes más que en la vida de los empleados, sus vecinos, muy bien pregonadas por los medios audiovisuales o prensa al servicio del Capital. La presión mediática pudo sobre el Gobierno relajando poco a poco el confinamiento, hasta abrir las puertas a la tropelía de la mal llamada Industria del Ocio Vacacional y Nocturno.
Se abrieron las puertas a los Tours Operadores, dueños de la mayoría de los hoteles de España, sin ningún tipo de restricciones, pero algunos sí tenían con los españoles. Llegaron los rebrotes en hacinamiento de los temporeros, la movilidad interior y exterior, el ocio nocturno, incluso hay países que se avergüenzan del comportamiento de sus conciudadanos en sus destinos vacacionales.
Pero queda la vuelta al cole, cada autonomía lo trata según sus criterios, pero es el Gobierno quien debe marcar las pautas para todo el Estado. No soy experto ni hablo de oídas, pero, según criterios de responsables de la Salud, dicen que los menores de 6 años son potencialmente transmisores siendo mayormente asintomáticos; si es así, hay un gran problema en los preescolares, son demasiado pequeños para comprender, lo tocan todo, se llevan las manos a la boca continuamente, son una fuente de trasmisión muy directa, incluso hasta los 12 años hay que tener cuidado, establecer normas que puedan fácilmente cumplirse, como separación en aulas, evitar los recreos y, si es necesario, acortar el horario de las clases para establecer turnos, apoyar por vía telemática la enseñanza, igual en los institutos, ya las universidades lo están estudiando y saben que puede ser viable, habría que contratar más profesorado para dicha tarea, también informáticos para exponer y plantear los trabajos y estudios, con el profesorado solo para corregir y hacer un seguimiento más directo con los más atrasados, la enseñanza así no será la misma, lo sé. Posiblemente sea necesario que repitan curso algunos alumnos, es difícil estudiar sin la disciplina y el método habitual, pero esa repetición en este caso no debe quedar en el historial académico. Un curso se recupera, la vida se pierde una sola vez, y la vida de los seres queridos en nuestro entorno es más importante, y merece la pena la espera académica.
Vivir es hacer cultura.

José Enrique Centén Martín, escritor y analista político, colabora en Eco Republicano desde 2020

https://www.ecorepublicano.es/2020/08/la-vida-trajo-cultura.html


Felipe VI debe pedir perdón a una niña de quince años. Domingo Sanz

26/08/2020

“¿Qué quieres ser de mayor?”

Esta es, probablemente, una de las frases de cinco palabras más repetidas de todos los tiempos y en todos los países del mundo en los que existe futuro. Y puede que sea, también, una de las preguntas más optimistas de entre las que se le pueden hacer a cualquier niño o niña… aunque también sirve de comodín cuando no se sabe qué decir.

Es muy probable que solo vivan en el silencio duro de no escuchar nunca esa pregunta los menores que no pueden soñar con lo que serán de mayores porque no confían en llegar a serlo.

Como la pregunta es “¿Qué quieres ser de mayor?”, poder “querer” significa, además de futuro, libertad.

Ahora, compare usted “querer ser” con “tener que ser”, siempre desde lo que quiere que sea su vida alguien que ahora es menor de edad.

A mí, lo primero que me viene a la cabeza es la especie de cárcel mental que se va formando en un/a menor de edad sometida a la “ley” de lo que “tiene que ser” en el futuro, y no poder ni intentar ser cualquier otra cosa. Imagine usted a cualquier persona que ya no puede hacerse ilusiones con futuros similares a los de otras personas admirables de las que ha sabido leyendo en los libros, o que ha visto en las pantallas o, simplemente, que ha conocido un poco, y también si no son de su propia familia.

Veamos un ejemplo real.

Según la prensa de Mallorca, también la de papel, el pasado 11 de agosto Felipe VI, sus hijas y la reina consorte Letizia Ortiz Rocasolano, en adelante doña LOR para abreviar y para que no se sienta nominalmente ofendida en ningún momento, cursaron visita a un centro educativo en el barrio de Son Roca, de Palma, acompañados de la Ministra de Educación y las autoridades interinsulares. En un momento de la ronda de preguntas, la niña P.S. (elijo también las iniciales, aunque los medios reproducen el nombre completo) le preguntó a Leonor, la princesa, lo siguiente:

“¿Qué quieres ser de mayor?”

Al instante, y sin dejar que la interpelada contestara, interfirió doña LOR de 47 años, enmendando la pregunta de la niña de 15 con la siguiente frase:

“Lo que tiene que (ser), no lo que quiere (ser)”.

Hasta aquí, la descripción de los hechos. No se informa que hubiera ningún matiz ni ampliación de esas palabras, tan autoritarias y cortantes.

¿Qué clase de adoctrinamiento le han aplicado sus padres a Leonor para que, con catorce años, asuma que no puede “querer ser” por culpa de que “tiene que ser”, y que, además, ella ni siquiera sea capaz de ser un poco rebelde, y espontánea, aunque solo fuera por un error de código en la respuesta, cuando otra niña como ella le pregunta sobre su futuro y su madre le tapa la boca en público y, al mismo tiempo, corrige la pregunta de la otra, insisto, solo una niña, no vaya a ser que se destruya, supongo, el “pacto constitucional” firmado bajo amenaza hace más de cuarenta años, pero que tanto respeta el Gobierno?

¿Qué mentiras le están contando sus padres a Leonor como para que llegue a creerse que las leyes de su país le ordenan lo que ella “tiene que ser” cuando sea mayor?

¿Acaso la Constitución establece que alguien “tenga que ser” algo, aún en contra de su libre voluntad?

¿Qué castigo recibirá Leonor de este país si decide que no quiere reinar, como acaban de hacer los populares Megan y Harry en el Reino Unido? De este país, o de lo que quede de él tras tanto delito de privilegiados sin condena y el abuelo de la niña princesa huido, protegida su seguridad personal con nuestro dinero y con la inviolabilidad para poder gastar todo lo que se ha llevado.

¿Qué castigo podría recibir Leonor, que no sea el de recuperar la vergüenza de ser como todas las personas que le rodean?

¿Como se han atrevido, por muy padres suyos que sean, al riesgo de cultivar en el inconsciente de su hija el odio inducido hacia la misma sociedad que le da de comer, pues es a esa sociedad, y a sus normas, a las que sin duda han hecho, hacen y harán siempre responsable de lo que ella “tiene que ser” en el futuro, como si se tratara de un designio divino cuya contraparte consistirá en soportar el escarnio público que sin duda recibirá?

¿Es que estos reyes, sus padres, no se dan cuenta de que los lavados de cerebro que sustituyen el “querer ser” por el “tener que ser” son el primer escalón para cultivar en sus hijos, los herederos con una carga genética más que conocida, por cierto, los peores instintos contra el mundo que les rodea cuando se terminen convirtiendo en reyes o reinas porque, por ambición o cobardía, ni quisieron ni se atrevieron a renunciar?

Por si alguien piensa que se trata de carga genética particular de doña LOR, diré que me importan un bledo los incidentes que pueda tener con su suegra, como aquel de la Catedral de Mallorca. Esa señora mayor tiene que saber mucho más del dinero raro de su marido eterno, aunque huido, de lo que ha denunciado ante la Justicia, pues nunca lo hizo. Por eso, además de ser posible beneficiaria de dineros sucios en un nivel aún desconocido, si quiere seguir viviendo en un Palacio de la Zarzuela que sería mucho más rentable convertido en museo, allá ella. Lo hace porque le interesa, y su interés perjudica el de decenas de millones de contribuyentes, y más estando en medio de la ruina pandémica.

También me importan poco, aunque sí me dan vergüenza ajena, tantos profesionales que, a pesar del mea culpa entonado hace unos días por Iñaki Gabilondo, siguen sin vigilar los movimientos de Felipe VI, tanto del pasado como en el presente, al igual que hacían la vista gorda con todo lo que veían de su padre, hoy bien protegido en un lugar tan especial como son los Emiratos Árabes Unidos. Muchos de ellos ex compañeros de profesión de doña LOR hasta que abandonó el trabajo para tener hijos con alguien que es rey en segunda generación gracias a la mayor carnicería de españoles de la historia, ejecutada, entre otras desgracias, para restaurar a toda prisa, en 1947 para quien no lo recuerde, esta monarquía gracias a la cual hoy se ríen de España millones de personas en todo el mundo, y aplauden cínicos los que salen ganando de nuestro ridículo institucional, que nos debilita absolutamente.

Pero esta vez estamos hablando de menores, y eso son palabras mayores. Doña LOR es culpable de decirle a la niña P.S., mallorquina de 15 años, que su hija Leonor no puede “querer ser”, sino que “tiene que ser”. Evidentemente, para ella, lo que “tiene que ser” es la protagonista de la tercera generación de la misma monarquía, restaurada mientras se torturaba y asesinaba a quienes “querían ser” distintos a los que la restauraban. La monarquía, en España, además, envenena.

Felipe VI es culpable de no pedir perdón en público y allí mismo, en el acto, a la niña P.S. y a los presentes. En ese caso, que hubiera sido lo correcto, al coincidir en el tiempo con la impertinencia de doña LOR, habría sido igualmente noticia y todo resuelto.

Como no lo hizo, ya van diez días en los que el autoritarismo abusón (con el agravante de infantil), prepotente, barriobajero y Borbón lleva ganando la partida y, con ello, Felipe VI se convierte en culpable por no emitir un comunicado oficial de la Casa Real pidiendo perdón. No se trata de un asunto personal, pues los agredidos por esa afirmación de una miembro relevante de la Familia Real como doña LOR, y por el silencio cómplice del jefe de esa Familia, son muchos y muchas.

Por si las moscas, que no lo resuelvan ordenando a Leonor que escriba una carta a la niña P.S., que no está bien aprovecharse de su condición de menor. Los únicos responsables, como en todo el mundo, son los padres. Ya escribí en enero de 2018 pidiendo protección para la cara de la misma Leonor cuando, con solo doce años, sus padres ya comenzaban a abusar de enseñarla, quizás para así decirles a otros niños lo que ella, tan diferente al resto de niños y niñas del mundo entero, “tiene que ser”.

Y siguiendo con otras versiones de Leonor convendría que alguien, que podría ser cualquier policía de tráfico o el mismo Pedro Sánchez, le dijera a Felipe VI que no está bien sentar a esa niña en el asiento más peligroso del coche, que como todo el mundo sabe es el que está junto al del conductor. Estamos hartos de verla de copiloto cuando están de vacaciones en Mallorca, mientras detrás van su madre y su hermana.

Ya sabemos que lo hacen para que nos vayamos enterando que “tiene que ser” la reina de España, pero ¿acaso sus padres no la prefieren hoy niña con vida y que así mañana pueda ser lo que quiera?

O lo que pueda ser excepto lo que la sociedad no quiera que ni ella ni nadie sean, que también esto sería digno y decente.


¿Un ex Fiscal General apoya a un presunto delincuente? Carlos Jiménez Villarejo

24/08/2020
Justicia Corrupta Española - Posts | Facebook

En la relación de personas que prestan su apoyo y expresan su solidaridad con Juan Carlos I figura un antiguo Fiscal General, cuya presencia causa rubor, pero no produce sorpresa ni vergüenza. Se trata de Eligio Hernández, nombrado para ese cargo por el Gobierno de Felipe González. Ver a Eligio en esa lista es constatar que, pasados muchos años, sigue considerando con benevolencia la delincuencia de los poderosos, cualquiera que sea la calificación de las «acciones penales» que se atribuyan al rey «abdicado». Indicios de dichas acciones que en este caso sobran.

Y, ciertamente, no puede ni debe olvidarse la decisión de Eligio de impedir –¿es lo que se pretende ahora?– la persecución penal del Gobierno de Jordi Pujol. A quienes entonces ejercíamos como fiscales, nos resultó indignante, por injusto, que el ahora solidario del rey abdicado y sospechoso de diversos delitos cerrara la posibilidad de una persecución penal de un Gobierno de Pujol. Fue conocido como el caso CARIC que implicaba a casi todos sus miembros por numerosos delitos de corrupción, que podrían resumirse en el de malversación de caudales públicos.

Ante la querella, más que fundada, que había preparado la Fiscalía, prohibió su presentación ante los tribunales. Eso sí, ante la justeza y la fundamentación de dicha querella, el tal Fiscal General no pudo ocultar la injusticia de su decisión reconociendo que de los hechos descritos se desprendía «un aroma de corrupción«.

Confiamos en que el proceso que ya debía haberse incoado contra Juan Carlos I no se quede en ese «aroma”, sino que pronto se ponga en marcha y se practiquen las diligencias necesarias para acreditar su participación y, si procede, el alcance punitivo de su conducta.

Carlos Jiménez Villarejo fue fiscal Anticorrupción

Fuente:

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2020/08/21/ex_fiscal_general_apoya_presunto_delincuente_110179_2003.html


La vacuna rusa contra la covid-19, sobre los hombros de la URSS. Ángeles Maestro

23/08/2020
Jçvenes soviéticos, con trajes de protección.

Si escribo este artículo es porque creo que nadie está hablando de lo evidente: los equipos científicos rusos han podido llegar a crear la vacuna porque aún existe una potente estructura estatal de laboratorios de investigación que fue desarrollada por la Unión Soviética.

El anuncio de que Rusia tenía disponible una vacuna contra el Covid-19 ha dado lugar a masivas descalificaciones preñadas de carga política y económica.  El alineamiento con EE.UU. por parte de todos los grandes medios de comunicación, correas de transmisión de la lacayuna subordinación política al imperialismo norteamericano – que por otra parte cada vez se parece más al que intenta salvarse agarrándose a quien se está ahogando – lleva a descalificar todo lo proveniente de Rusia con la irracionalidad y la sistematicidad de un resorte.

En el caso de la vacuna rusa, el rechazo mediático generalizado está engrasado también con los poderosísimos intereses de las multinacionales farmacéuticas. Los imperios del medicamento, ya se frotaban las manos y preparaban sus arcas para que fueran cayendo los beneficios resultantes de vender a escala mundial centenares de millones de vacunas. Está aún fresca la memoria de los miles de millones de dólares obtenidos por la Gilead[1], con el Sovaldi o por la Roche, con el Tamiflú[2], fármaco creado contra una epidemia, la de la Gripe A, que nunca existió.

Mucho se ha ironizado sobre los dos lapsus de Fernando Simón al atribuir la vacuna a la URSS.  Desconozco cual es la opinión de Simón acerca de la URSS, pero efectivamente, los avances soviéticos en salud pública y medicina preventiva – algunos de los cuales sobrevivieron a la Perestroika de Gorbachov que consideraba sospechoso de ineficacia todo lo público – han hecho posible  una vacuna a la que, significativamente, han llamado Sputnik.

La URSS y  la Salud Pública

La Revolución de Octubre de 1917 alumbró el primer sistema público de salud, universal, basado en la promoción de la salud y en la prevención de la enfermedad y que exigía en su funcionamiento la participación de la población en la toma de decisiones[3].

En un Estado que tenía tenía a principios del siglo XX altísimas tasas de mortalidad infantil – de cada 1.000 personas muertas dos tercios eran niños menores de 5 años – y de mortalidad por enfermedades infecciosas (tasa de mortalidad por tuberculosis era de 400/100.000), la puesta en marcha de servicios sanitarios en todos los rincones del inmenso territorio se acompañó de la implementación de medidas generalizadas de prevención[4].

La vacunación de toda la población era una medida más, entre otras también decisivas. El acceso al agua potable y al alcantarillado, a la electricidad ( “El comunismo es el poder de los soviets más la electrificación de todo el país” V.I. Lenin[5]), a viviendas higiénicas con calefacción, a una buena alimentación, a condiciones laborales decentes, a la educación, …y al poder político – conditio sine qua non – , son mucho más importantes que los medicamentos para mejorar la salud de las poblaciones[6]

La Rusia zarista ya había desarrollado una importante trayectoria científica en microbiología, y específicamente en vacunas, que no llegaban a su pueblo.  Antes del descubrimiento de la vacuna de la viruela por Edward Jenner en 1796 y dado que la enfermedad arrasaba desde hace siglos la vida de millones de personas en todo el mundo se aplicaba un procedimiento arriesgado: la variolización. Se provocaba el contagio para inducir la inmunidad, aunque el riesgo de muerte era elevado.

Tras el fallecimineto por viruela del zar Pedro I en 1730, la emperatriz Catalina II, junto a su séquito, se sometió públicamente a tal procedimiento – que resultó exitoso – y lo utilizó como arma propagandística en favor de la ciencia y en contra de la superstición. Efectivamente, con apoyo estatal se desarrollaron instituciones científicas relacionadas con la inmunología.

El Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología, responsable del descubrimiento de la vacuna contra el Covid 19, lleva el nombre del científico Fiodor Gamaleya. Gamaleya desarrolló importantes investigaciones sobre la rabia con Luis Pasteur a finales del siglo XIX y con su apoyo fundó el primer Instituto Bacteriológico de Rusia y el segundo del mundo. Siguieron descubrimientos de Gamaleya y otros científicos rusos sobre vacunas y mecanismos de transmisión del cólera, la peste, el tifus, etc.

El triunfo de la Revolución en 1917 instaura las condiciones para aplicar esos avances, que habían permanecido encerrados en los laboratorios, al conjunto de la población. Se realizó la primera campaña de vacunación universal de la historia de la humanidad: el 18 de septiembre de 1918, el Comisario del Pueblo de Salud Pública N.A. Semashko adoptó el “Reglamento de vacunación contra la viruela” basado en el informe científico de Gamaleya  y en abril de 1919, el Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo V.I.Lenin firmó el decreto correspondiente. Fué la primera campaña de vacunación universal de la historia de la humanidad[7].

A principios de los años treinta la URSS fue el primer territorio del mundo que pudo anunciar la erradicación de la viruela. A escala mundial, este hecho se produjo 50 años después.

Los años en que la OMS gozó de prestigio y autoridad  mundial, antes de ser fagocitada por las multinacionales farmacéuticas, fueron tiempos de gran influencia de la URSS. En el año 1958, Viktor Zhdanov, viceministro de salud soviético propuso a la Asamblea de la OMS un plan para erradicar la viruela a escala mundial, que fue aprobado y puesto en marcha.  Algo más de veinte años después, al declarar erradicada la viruela en el planeta, el director de la OMS recordó la contribución extraordinaria de la URSS a los países que carecían de recursos: 400 millones de dosis de vacuna[8].

La vacuna contra la poliomielitis en la URSS y la del Covid 19

A mediados del siglo XX una nueva epidemia ocasionaba gran mortandad e incapacidad: la poliomielitis. En EE.UU., en 1955 se desarrolló la primera vacuna, llamada Salk por el nombre de su descubridor. Poco después, el virólogo Albert Sabin descubrió otro tipo de vacuna más eficaz, más barata y más segura (la vacuna de Salk tenía una eficacia de sólo el 60%). Tras el éxito de la primera no fue posible probarla en EE.UU.

Los científicos soviéticos, Mikhail Chumakov y Anatoly Smorodintsev, fueron enviados a Estados Unidos. Sabin y Chumakov acordaron seguir desarrollando la vacuna en Moscú. En una maleta ordinaria, se trajeron varios miles de dosis de vacuna de Estados Unidos y comenzaron las primeras vacunaciones.

Chumakov y su compañera, la viróloga Marina Voroshilova, iniciaron el experimento en Moscú con sus propios hijos. La vacuna consistía en un virus debilitado, se utilizaba la vía oral y se administraba mediante un terrón de azúcar, de forma que no necesitaba de personal cualificado.

En año y medio la epidemia en la URSS terminó. En 1960 fueron vacunadas 77 millones y medio de personas. Albert Sabin fue llamado adeclarar acusado de actividades antinorteamericanas.

Una anécdota de la época resulta de gran actualidad. En Japón la poliomielitis asolaba la población infantil y sólo la vacuna Salk, de eficacia limitada, y además en cantidades insuficientes, estaba disponible. La vacuna producida en la URSS no conseguía, por razones políticas y económicas obvias, los permisos para ser importada. Tras diversas peripecias, miles de mujeres japonesas salieron a la calle a exigir la vacuna y consiguieron su objetivo. La película soviético- japonesa “Step” del director Alexander Mitta,  narra la historia[9].

Cabe destacar que los avances rusos en materia de vacunas continuaron tras la caída de la URSS. El Centro Nacional de Investigación de Epidemiólogía y Microbiología descubrió recientemente una vacuna contra el Ébola y trabaja actualmente en varias líneas de investigación, una de las más avanzadas es la que trata encontrar la vacuna contra otro Coronavirus, el MERS-Cov.  De esta forma, como destacados investigadores rusos han reiterado, la rapidez del proceso con la vacuna contra el Covid -19 se debe a que se ha trabajado sobre plataformas creadas hace años que avanzaban en direcciones semejantes. De momento Rusia ha anunciado la fabricación de 1.000 millones de dosis para 20 países solicitantes.

La experiencia seguirá escribiendo la historia. Lo que no cabe ignorar es que la campaña de desacreditación de la vacuna rusa tiene directores de orquesta que no tienen nada que ver con el procedimiento científico y sí mucha relación con los poderosísimos intereses económicos, entre otros, de la industria farmacéutica.

Por otra parte, pese a los lapsus de Fernando Simón, ni Putin es Lenin, ni Rusia es la URSS. Pero los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo no deberíamos olvidar que la gigantesca gesta obrera de Octubre de 1917 y de la derrota del fascismo en la II Guerra Mundial, todavía sigue permitiendo lograr, como en este caso, avances científicos desarrollados sobre décadas de trabajo no sometido a los intereses del capital y producidos en  instituciones públicas.

No es en absoluto probable que, a pesar del sufrimiento ocasionado por la pandemia y el desastre evidente del sistema sanitario en el Estado español, el Gobierno “progresista” se atreva a priorizar la salud de su pueblo y a enfrentar, aunque sólo sea por una vez, el poder de uno de los baluartes del imperialismo: la industria farmacéutica.

La conquista de la independencia, de la de verdad, tendrá que venir de otras manos, de la construcción de otro poder capaz de derrotar a la barbarie.

NOTAS

[1]La multinacional norteamericana Gilead cuadruplicó sus beneficios tras comprar la patente del medicamento Sofosbuvir para la Hepatits C. El medicamento, descubierto en laboratorios públicos de EE.UU se vendía en función de la negociación con el Estado comprador. Un tratamiento en la India costaba entre 100 y 200 dólares y en España, 25.000. http://www.nogracias.eu/2014/04/10/tamiflu-la-mayor-estafa-de-la-historia/

[2]El Tamiflú de la farmacéutica Roche, la mayor estafa de la historia. los gobiernos de todo el mundo gastaron miles de millones de dólares en un fármaco contra una epidemia que no existió. La multinacional ocultó resultados de investigaciones que demostraban que no acortaba la estancia hospitalaria, ni reducía complicaciones y que por el contrario tenía importantes efectos secundarios.  El gobierno de Zapatero gastó en Tamiflú, en 2009, en plenna crisis, cuando se recortaba gasto público masivamente en sanidad y otros servicios públicos, 333 millones de euros . http://www.nogracias.eu/2014/04/10/tamiflu-la-mayor-estafa-de-la-historia/

[3]Una amplia referencia a la obra fundamental sobre los principios fundamentales y el desarrollo del sistema de salud soviético y la enseñanza de las profesiones sanitarias  “Higiene Social y Organización de la Salud Pública” de A.F. Serenko y V.V. Ermakor, accesible en castellano , puede consultarse en https://www.scielosp.org/article/rcsp/2017.v43n4/645-660/

[4]Un resumen de los orígenes del Sistema de Salud de la URSS y de la figura de Nikolai Semasko, primer Comisario del Pueblo para la Salud, puede consultarse en ruso, con traducción automática, aquí https://regnum.ru/news/polit/2318307.html

[5]“La lámpara de Ilich” La primera bombilla de luz fue inventada por un ingeniero ruso en 1874 y su llegada a las más perdidas aldeas de Rusia se convirtió en el símbolo de la Revolución. Aquí se pueden consultar los detalles del GOELRO, el plan de electrificación de toda Rusia. https://es.wikipedia.org/wiki/GOELRO

[6]Acerca del médico prusiano Rudolf Virchov, destacado patólogo y considerado el fundador de la Salud Pública.

[7]La historia de la primara campaña de vacunación universal en la historia de la humanidad y de la  erradicación de la viruela en la URSS puede consul tarse aquí. https://books.google.es/books/about/%D0%9F%D0%B0%D1%82%D0%BE%D0%B3%D0%B5%D0%BD%D0%BD%D1%8B%D0%B5_%D0%B4%D0%BB%D1%8F_%D1%87%D0%B5%D0%BB%D0%BE%D0%B2%D0%B5.html?id=3Y1EDwAAQBAJ&redir_esc=y

[8]https://www.who.int/mediacentre/news/notes/2010/smallpox_20100517/es/

[9] Basado en esta historia, en 1988 el director Alexander Mitta rodó la película soviética-japonesa “Step” con Leonid Filatov y Komaki Kurihara en los papeles principales. Oleg Tabakov, Elena Yakovleva, Vladimir Ilyin, Garik Sukachev jugaron con ellos. Su canción “My Little Babe” se reproduce en la película. https://www.academia.edu/39610881/CINE_RUSO_Historia_y_literatura_rusa_y_espa%C3%B1ola

https://blogs.publico.es/dominiopublico/34103/la-vacuna-rusa-contra-la-covid-19-sobre-los-hombros-de-la-urss/


Oportuno monográfico sobre la represión franquista en Madrid. Cristina Calandre

21/08/2020
Oportuno monográfico sobre la represión franquista en Madrid

La Associaciò per a la Memòria Histórica i Democràtica del Baix Llobregat, publicó el pasado mes de julio su número extra (29) dedicado a la represión franquista en Madrid.

Esta asociación memorialista catalana lleva una importante labor de memoria histórica y lleva dedicando cada año su número extraordinario a una Comunidad; el año 2019 fue a Cataluña y este 2020 a Madrid. Anteriormente fueron Valencia, Andalucía, Castilla la Mancha, Castilla y León, etc. En todos, hacen hincapié en los consejos de guerra ilegales que se aplicaron a miles de represaliados.

Este número dedicado a Madrid está coordinado por la profesora de la Universidad Complutense, Mirta Núñez Díaz Balart, junto a la directora de la Asociación, Agustina Merino.

Conozco a muchos de los historiadores que intervienen en este número, empezando por la coordinadora, especialista en la materia, y me parece muy oportuno que salga dedicado a la represión en Madrid, con motivo de la infame paralización y destrucción del memorial por parte del Ayuntamiento de Madrid, (PP) y que la asociación “Memoria y Libertad”, llevaba años promoviendo, en el Cementerio de la Almudena, en honor de los republicanos asesinados, tras la guerra civil en sus tapias.

Lo explica muy bien Tomas Montero Aparicio, el coordinador de esta iniciativa, en un artículo de esta misma revista.

Yo conocía la brutal represión franquista en Madrid, por haber estudiado los Consejos de Guerra sumarísimos de mi abuelo, el eminente cardiólogo Luis Calandre Ibáñez, y haber intentado su anulación, solicitada en el año 2012 al Tribunal Supremo, que no admitió a trámite el recurso de revisión.

Pero leer la detallada represión, a través de los artículos dedicados a los diferentes pueblos de Madrid, que conozco, como San Sebastián de los Reyes, Móstoles, Robledo de Chávela, Aranjuez, Getafe, San Lorenzo del Escorial, me ha dado una información mucho más detallada y pormenorizada de lo que ocurrió con todos los represaliados republicanos y su magnitud.

Espero que estos magníficos monográficos sirvan como base histórica de una vez por todas para que las condenas franquistas sean declaradas ilegales (nulas) y la nueva Ley de la memoria democrática que pronto presentará el Gobierno al Consejo de Ministros para ser debatida en el Congreso lo contemple.

Los represaliados ya han fallecido casi todos y, por ejemplo, de las victimas republicanas del nazismo en Mauthausen, solo queda un cordobés de 101 años, que vive en Francia y que la vicepresidenta Carmen Calvo, tiene previsto visitar este sábado para entregarle un certificado de reparación, pero claro, al no tener valor jurídico, solo moral, no tiene la importancia solicitada hace años por las víctimas del franquismo.

La Generalitat de Cataluña, en el año 2017 aprobó, a propuesta de la Comisión de la Dignidad, y otras asociaciones, la Ley 11/2017 de 4 de Julio de “Reparación jurídica de las víctimas del franquismo”, con el apoyo de todos los partidos políticos.

Esperemos que ocurra algo parecido con la Ley a nivel nacional y que esto abra las puertas a la llegada de la III República.

Número de la revista Memòria antifranquista del Baix Llobregat

https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/memoria-democratica-oportuno-monografico-represion-franquista-madrid/20200821183651178431.html


5.000 millones o ciento volando: la respuesta está en las urnas. Domingo Sanz

20/08/2020

Otra cosa, muy distinta, es que algún alcalde tenga el valor de querer conocer su veredicto.

(Hola Bob, ¿te contestó el viento? Se lo preguntaste en 1963).

Antes de ayer, 15 de agosto, la portada matutina de “El País” decía lo siguiente:

El Gobierno cierra la puerta a negociar su plan con los alcaldes. La ministra de Hacienda emplaza a los partidos a proponer cambios en el Congreso, pese a la falta de apoyos del Ejecutivo”.

Ese titular certificó que Sánchez, quizás porque la cosa se le estaba torciendo, había decidido romper la baraja que él mismo repartió días antes entre el Gobierno y los Ayuntamientos:

Antes de eso, había “conseguido”, entre otros “éxitos”, que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) estallara por dentro al tener que recurrir su presidente, el socialista y también campeón mundial de alumbrados navideños Abel Caballero, a su voto de calidad para conseguir una victoria pírrica que puede ser el principio de la descomposición del principal bastión intermunicipal del régimen del 78.

Bienvenidos sean los errores que van cometiendo, ellos solos, los últimos restos de un bipartidismo imperfecto, pero corrupto y monárquico que se resiste a su propio fracaso, pero harían mal los ediles de los miles de ayuntamientos concernidos si decidieran quedarse esperando al resultado del siguiente round de los que se vienen librando entre Sánchez y Casado porque, a fin de cuentas, eso es lo que está ocurriendo.

Mientras tanto, los representantes locales de quienes pagarán el espectáculo, siguen ocupando un patio de butacas clavadas al suelo porque no son sino la imaginación que ellos mismos fueron petrificando a lo largo de cuatro décadas de acudir a las urnas cada cuatro años para lo de siempre, y hasta la próxima. ¿O acaso tenemos que buscar en el baúl de los recuerdos las veces que algún ayuntamiento ha convocado a los vecinos a decidir, o simplemente opinar, sobre algo en lugar de sobre alguien? Será fácil, porque son muy pocas. Eso sí, salvo los de esa Comunidad Autónoma rebelde en la que está usted pensando en este momento.

Creo que los ayuntamientos deben gobernar la parte que les toca del tsunami financiero provocado por el seísmo pandémico y fortalecerse implicando al vecindario en una decisión que será trascendental para su futuro, a no ser que se hayan vendido para siempre a los vientos cambiantes del poder central.

Ante el cambio de condiciones provocado por las batallitas para mantenerse en, o reconquistar, La Moncloa que están librando entre PSOE y PP, y cada uno con sus respectivos pero inestables aliados, los ayuntamientos deberían dar un golpe en la mesa y convocar referéndums o consultas populares antes de responder a un gobierno central que cada vez concentra, por la vía de los efectos colaterales, más poder real sobre la periferia.

No parece que los consistorios vayan a ser tan valientes como para aprovechar una ocasión única para defender y fortalecer la autonomía y la democracia municipal, pues este asunto lleva sobre la mesa el tiempo suficiente como para que algún alcalde de los varios miles convocados al juego de los 5.000 millones hubiera sido ya capaz de reaccionar con valentía, superando el miedo a pedir la opinión del pueblo y aprovechando la ocasión para renunciar por una vez al veneno del verticalismo político que termina por dominar a la mayoría de los que consiguen cualquier gramo de poder en esta España tantas décadas tan autoritaria. Que sepamos, nadie presentó en la FEMP la propuesta de colocar urnas en cada pueblo, y así evitar, o al menos aplazar, su crisis interna. Seguro que se habría filtrado a los medios.

Y tampoco hemos escuchado a tertulianos o analistas de toda clase de sensibilidades y categorías inventar la única acción política eficaz contra la apisonadora conducida a dos manos por el Gobierno y la oposición, ese ordeno y mando de arriba abajo que es el pan de cada día en nuestra política.

(Un paréntesis para pedir disculpas por si hay ayuntamientos que ya se están atreviendo o analistas que, en este caso, han defendido la democracia directa).

A la maniobra de Sánchez liquidando la negociación con las instituciones afectadas hay que añadir la actuación de Casado, ese líder joven, ambicioso, amoral y, por tanto, peligroso, ordenando a “sus” ayuntamientos que rechacen en bloque la propuesta con el único objetivo de debilitar al gobierno. ¿Acaso puede ofrecer desde la calle Génova algo a todos y cada uno de los pueblos en los que gobiernan los alcaldes del PP? ¿Acaso los alcaldes del PP han delegado en él la defensa de los intereses de sus vecindarios respectivos?

Mencionaremos ahora algunas de las evidencias que demuestran que los alcaldes deberían convocar consultas populares o referéndums.

·         Es evidente que el 26 de mayo de 2019 se celebraron las últimas elecciones municipales en España y que aquel día nadie podía ni imaginar que en agosto de 2020 estaríamos en la situación que estamos.

·         También lo es que ningún programa electoral de ninguna candidatura incluía propuestas para luchar contra la pandemia del Covid-19, y mucho menos sobre qué hacer con una propuesta de 5.000 millones o ciento volando como la que el Gobierno ha puesto sobre la mesa.

·         Con esos antecedentes, es imposible que los ediles actuales puedan representar la voluntad de sus electores sobre algo que era inimaginable cuando fueron elegidos.

·         Cada municipio es una realidad distinta y debe tomar decisiones sobre su futuro desde esa particularidad, al margen de los intereses que, a nivel estatal, puedan tener el PSOE, el PP o del resto de partidos. Por eso es por lo que se convocan elecciones municipales en lugar de nombrar delegados del gobierno en cada pueblo.

Ante una propuesta de “lentejas, o las tomas o las dejas” en un momento histórico, la mejor respuesta son miles de “fiestas de la democracia”, pero en este caso de la clase denominada “directa” y de ámbito local.

El solo hecho de que algunos ayuntamientos importantes anunciaran estas urnas provocaría tal conmoción en La Moncloa y en Génova 13 que la propuesta de los 5.000 o ciento volando sería automáticamente mejorada. Además, los alcaldes deberían aprovechar la paradoja de que, en este envite, cada uno de ellos se juega mucho menos que Sánchez, Casado y el resto de líderes estatales.

La ocasión es excelente para profundizar en la democracia. Convocadas las urnas, cada Ayuntamiento debería informar del estado de sus cuentas, y de las consecuencias, en su ámbito y únicamente en su ámbito, de votar a favor o en contra de la propuesta del Gobierno, que deberá ser concreta y más comprensible que cualquier recibo de la luz.

Esta movilización democrática tendría, de cara al futuro, un gran valor, sea cual sea el apoyo en el Congreso que consiga la propuesta definitiva de reparto de los 5.000 millones. Ningún gobierno se atreverá a modificar unilateralmente las condiciones ofrecidas a un Ayuntamiento que las haya aprobado en referéndum.

Y tampoco hay tanta prisa. A fin de cuentas, la propuesta solo es posible gracias a la Ley Montoro, que los ayuntamientos vienen padeciendo desde hace ocho años. Y Sánchez tiene los 140.000 millones que se ha traído de Europa. Seguro que puede aguantar.

Y, por si alguien se ha olvidado del teletrabajo que tanto proliferó durante el confinamiento duro, desde el menor hasta el mayor de los ayuntamientos puede organizar las votaciones de manera telemática, con total y absoluta fiabilidad en los resultados y garantizando una distancia infinita de seguridad para evitar contagios.

La reflexión para terminar.

Las leyes no deben impedir aquello que expresamente no prohíben. Ya está bien de interpretar lo que no está escrito en la Constitución como si fuera el Código Penal y que los políticos que mandan desde Madrid se nieguen a actualizarla porque así, si dice siempre lo mismo, es mucho más fácil dominar al pueblo. Si los alcaldes se empecinan, las consultas populares o referéndums tendrán cobertura legal.

Si también en los momentos históricos tan decisivos como el de una pandemia los políticos de kilómetro cero son incapaces de pedir su opinión al pueblo, lo que terminará proliferando serán políticos intrigantes y corruptos que lo único que buscarán es conseguir y consolidar privilegios personales.

¿No es esta ya la realidad política de España tras cuatro décadas de monarquía con urnas?

Terminaremos de verdad en el digital que nos ha servido para abrir la sesión, pero la fecha es de hoy. Entrevistan a Iñaki Gabilondo en “El País” y con esta respuesta resuelve la última pregunta:

Pregunta: “¿Qué hacemos con la Monarquía?”

Respuesta: “El asunto es de extraordinaria gravedad y la erosión colosal. Temo que esto inicie un proceso de deterioro muy agudo y que se aceleren las cosas. Veo a la institución muy tocada. Como en un final de etapa. Encima, todo esto ha abierto un capítulo de vergüenza que ha degradado a mi generación públicamente. Se ha degradado él, ha degradado a la institución y con él nos hemos degradado los que acompañamos el proceso. Hemos sido desnudados y yo me siento avergonzado”.

Sin duda casualmente, la Casa Real ha emitido poco después un comunicado oficial informando que el amante de Corinna y padre de Felipe VI ha comunicado que se encuentra en los Emiratos Árabes.

Ningún momento mejor que el de una crisis institucional, o varias, del máximo nivel, para que la democracia avance con pasos de gigante en los ámbitos más cercanos a la ciudadanía.


CARTA ABIERTA A LOS IMBÉCILES.

19/08/2020


Mi nombre es Juan Manuel Jiménez Muñoz. Soy médico de familia en Málaga. Tengo 60 años, y ejerzo mi profesión desde hace 35. Mi número de colegiado es el 4.787. Y este dato lo aporto por si alguien, a raíz de esta lectura, me quiere denunciar o poner una querella. Será un honor.
El método científico, desde Galileo Galilei, nos ha sacado de las sombras.La electricidad, la radio, la televisión, los GPS, los teléfonos, los viajes espaciales, los antibióticos, las vacunas, los telescopios, la anestesia general, el saneamiento de las ciudades, la depuración del agua, las radiografías, las resonancias, los rascacielos, los aviones, los trenes, el cine, las fotografías, los ordenadores, y nuestra vida al completo, dependen de una ocurrencia de Galileo. Una ocurrencia en tres pasos para averiguar entre todos cómo funciona el mundo:
1-Establecer una hipótesis plausible sobre un problema concreto. Por ejemplo: “yo creo que el agua estancada contiene unos animalitos minúsculos que causan enfermedades”. O: “yo creo que cuando un imán gira alrededor de una bobina se genera una corriente eléctrica”. O: “yo creo que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés”.
2-Realizar experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis.
3-Publicar los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar.
Y ya está. Qué tontería. Y gracias a eso, Y NADA MÁS QUE A ESO, la sociedad de 2020 es completamente distinta a la de 1700. Diré más. Si como por arte de magia pudiésemos trasladar un habitante del año 1 hasta el año 1700, apenas notaría diferencias en lo esencial de la vida: se adaptaría sin problema. Pero si trasladásemos a un habitante del año 1700 al 2020, se moriría del susto. Literalmente.
Gracias al método científico tenemos herramientas para erradicar una pandemia, o para hacerla soportable: la del coronavirus, por ejemplo. Gracias a la ciencia no hay viruela. Gracias a la ciencia no hay leprosos en Europa (o son casos muy contados). Gracias a la ciencia, los pacientes VIH positivos ya no se mueren de SIDA, sino que llevan su enfermedad como los pacientes crónicos. Gracias a la ciencia, muchos cánceres se curan. 
Y que después de 300 años de éxitos tenga uno que soportar lo insoportable, resulta estremecedor: la caída del modelo y la sustitución por la farsa, por la charlatanería, por la incultura, por el pensamiento mágico, por la vulgaridad, por el despropósito y por la democracia aplicada a la ciencia, donde el analfabeto opina sobre el coronavirus en igualdad de altavoces que el más docto catedrático de virología, y donde los tratamientos y las medidas de contención de una epidemia son a la carta.
Hay grupos organizados que parecen añorar la Alta Edad Media, aquella que tan magníficamente plasmó Umberto Eco en “El Nombre de la Rosa”: con su mugre y sus hambrunas, con sus gentes muriéndose de peste o de viruela, con los libros encerrados en monasterios sin acceso para nadie, sin luz eléctrica, sin agua potable, sin nada. 
Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistas ácratas, cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo. Eso no es nuevo. Tarados los hubo siempre. Pero médicos y biólogos liderando imbéciles acientíficos y abjurando de la ciencia para adquirir una fama pasajera, eso nunca lo viví. Y nunca pensé que mis ojos lo verían. Y nunca creí que los Colegios de Médicos, o de Biólogos, giraran la cabeza hacia otra parte y no alzaran su voz contra el medievalismo.
Que un grupo de 200 médicos se autodenomine “Médicos Por la Verdad”, ya es una ofensa gravísima para el resto de los médicos que ejercemos en España, que somos 160.000. Porque quiere decir, ni más ni menos, que los 159.800 médicos restantes que no estamos en la secta somos “Médicos Por la Mentira”. Y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de la gran puta. Por mucho título que tenga.
Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloro funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese mortal de necesidad, y si quienes defienden esas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros, y no licenciados o doctorados por una Universidad.
Hace poco, sesenta imbéciles acudieron a Las Canarias para reunirse en una playa a contagiarse a propósito. Habían quedado por Internet. Y yo, desde mi muro, acuso a quienes deberían ser líderes sociales, y no lo son, de favorecer esos comportamientos criminales con sus discursos absurdos. 
No es época de división, ni de actuar cada uno a su bola. Por desgracia, nadie lidera la crisis. Es evidente. Digo ningún político. El Gobierno Central ha dimitido de sus responsabilidades. Incluso tiene que sobornar a los autonómicos para que acudan a las reuniones. 17 Reinos de Taifas, 17 desastres organizativos. A cuál peor. Ni una puñetera norma en común. Ni un solo registro compatible. Y además de eso, por si fuese poco, una sarta de embusteros con el título de licenciado envenenan a la sociedad en lugar de aconsejarla, de guiarla, de cuidarla, prestándose a decir lo que muchos quieren escuchar, lo que ahora vende: que el coronavirus es un invento de las superpotencias para disminuir la población mundial, para enriquecer a las farmacias y para cargarse a los ancianos, pero que, sin embargo (y mira tú que curiosa paradoja), la tal pandemia no existe.
Compañeros médicos, biólogos, abogados, farmacéuticos y licenciados de toda clase y condición que habéis optado por llevarnos otra vez a la Edad Media: sois la vergüenza de la profesión, y no sois dignos de que os llamemos compañeros, y mucho menos científicos. Sois pocos, pero metéis mucho ruido y confundís. Sois pocos, sí. Pero mala gente. Y decís cosas por las que, de haberlas dicho en la Facultad de Medicina o de Biología cuando eráis estudiantes, jamás habríais obtenido ese título del que ahora os valéis para vuestro propio beneficio. Un título del que, si de mí dependiera, seríais desposeídos de inmediato. Lástima que no se pueda.
Podría elegir muchas estupideces de las que defendéis, muchas barbaridades solemnes, pero me centraré en una sola, que en vuestra boca merecería la cárcel: “las personas sin síntomas no contagian”. Cagoentóloquesemenea. ¿Dónde estabais el día que explicaron la tuberculosis, o el SIDA, o la varicela? ¿No contagian los VIH positivos a pesar de estar asintomáticos? ¿No hay tuberculosos bacilíferos sin síntomas de enfermedad? ¿No se contagia la varicela desde pacientes en fase prodrómica? En fin. Mejor callar, que me van a estallar las meninges.
Sois líderes que habéis elegido no serlo para convertiros en bufones. Y eso, en época de zozobra, no tiene perdón de Dios. Ojalá se os seque la yerbabuena.
Ah. Y otra cosa. Mis señas las di al principio. A ver si tenéis cojones para meteros conmigo. Cojones, digo; ya que neuronas… las justitas pa beber sin ahogarse.
Cagoentó.
Firmado:
Juan Manuel Jimenez Muñoz.Médico del Servicio Andaluz de Salud.Colegiado en Málaga 4787.


¡POR UN INICIO DE CURSO ACADÉMICO CON TODAS LAS GARANTÍAS SANITARIAS!

18/08/2020

¡Por un inicio de curso académico con todas las garantías sanitarias!

El inicio de curso 2020-2021, en septiembre, está lleno de incertidumbre y de falta de garantías de seguridad. La administración educativa se ha limitado a elaborar un protocolo de prevención/actuación, descargando toda la responsabilidad a los centros, en particular a los equipos directivos, lavándose así las manos.

Ante la emergencia sanitaria, que lo es también educativa, creemos que debemos defender los derechos y proteger la seguridad de toda la comunidad educativa mediante la acción conjunta en torno a estos puntos:

1. Apuesta por la enseñanza presencial, con todas las medidas de seguridad, única que puede garantizar el Derecho a la Educación mejorándola y corrigiendo los desajustes actuales, evitando la brecha social y educativa del alumnado con la enseñanza online, que además no está regulada por ley, dejando a los trabajadores de la enseñanza expuestos a inseguridad laboral y psicosocial.

2. Asegurar que no se cerrarán unidades escolares, ni colegios públicos, y que se reabran las cerradas.

3. Incremento necesario de las plantillas docentes, de administración, ordenanzas y servicios de limpieza.

4. Disminución de las ratios: 12 en Infantil y Primaria y 15 Secundaria y Bachillerato, teniendo en cuenta el tamaño de las aulas de los centros, al objeto de garantizar una separación de 2 metros entre los alumnos.

5. Ampliación, creación y/o dotación de espacios para los centros, para evitar los contagios dentro de los mismos.

6. Un plan de construcción inmediata de infraestructuras e instalaciones.

7. Ni un euro a la enseñanza privada-concertada. La administración deberá exigir, y hacer el control correspondiente, a los centros concertados que dispongan de todas las medidas de seguridad necesarias para sus trabajadores y alumnos.

8. No al cierre de centros educativos en las zonas rurales (favorece la “España vaciada”).

9. Facilitar medidas de conciliación implicando a las autoridades relacionadas con Trabajo, Economía, Asuntos Sociales, Igualdad y Familia y las empresas.

Hacemos un llamamiento a todos los sectores de la comunidad educativa (maestros, profesores, resto de trabajadores, madres y padres, estudiantes), y a cuantas personas y organizaciones quieran defender la educación pública, a la organización y movilización con el objetivo de garantizar un inicio de curso en condiciones de seguridad para tod@s.

¡¡¡ESTAMOS ANTE UNA EMERGENCIA EDUCATIVA!!!

18 de agosto de 2020