Cuarto freno al cambio de nombre de una calle propuesto por el Comisionado de la Memoria Histórica

31/05/2018

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Por cuarta vez, un jueza de Madrid anula el acuerdo adoptado el año pasado por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de la capital para eliminar a instancias del Comisionado de la Memoria Histórica el nombre de una calle. La del General Asensio Cabanillas se suma a las tres anteriores: Hermanos de García Noblejas, La División Azul y el torero Algabeño.

 

En la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 24 de Madrid, fechada el pasado 24 de mayo y contra la que cabe recurso de apelación, la jueza resuelve que la decisión de suprimir el nombre de esta calle “no es ajustada a derecho”. De esta forma, estima el recurso contencioso administrativo interpuesto por el grupo empresarial Astilbe SL, que entendía que la supresión del nombre de la calle es un “acuerdo discriminatorio por razones ideológicas”, que “carece de rigor” y “está insuficientemente motivado”.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid tomó esta decisión hace un año en aplicación de la Ley de Memoria Histórica al señalar que el general Asensio Cabanillas fue un militar “decisivo en la sublevación del Ejército de Africa en julio de 1936”. Además, alegó que “tomó parte en las actividades represivas de las tropas en el avance de los sublevados por Extremadura” y “ocupó varios altos caros del régimen, entre ellos el de Jefe de la Casa Militar de Franco”.

Sin embargo, la jueza dice no tener pruebas que demuestren que el general colaborara en la sublevación militar o en la guerra civil o fuera un “instrumento relevante en el sostenimiento del sistema dictatorial implantado por Franco después de la guerra”. En su opinión, lo que motiva la supresión del nombre de la calle es la condición de Asensio Cabanillas de “militar en el bando de los sublevados” y, con posterioridad, “ministro del Ejército”. En el fallo, la jueza no se pronuncia sobre las costas causadas al entender que la materia objeto de análisis es “controvertida”.

Recientemente, una sentencia del mismo juzgado ha anulado la sustitución del nombre de la calle de los Hermanos García Noblejas por el de Institución Libre de Enseñanza. Además, otro juzgado de Madrid declaró nulo el cambio de nombre de la calle Caídos de la división azul al entender igualmente que su modificación por parte del Ayuntamiento de Madrid en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica no se ajustaba a derecho.

https://elpais.com/ccaa/2018/05/30/madrid/1527682494_060460.html

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CONSULTAS REPUBLICANAS EN BARRIOS Y PUEBLOS

30/05/2018


Salvadores de la patria. Alfons Cervera

30/05/2018

Albert Rivera y Falange

En 1938 José Herrera Petere, escritor republicano y comunista, publicó la novela Acero de Madrid. La escribió en las trincheras de la guerra civil y fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura ese mismo año. En esa novela, un propagandista de la Falange Española de las JONS, “cuya sola enunciación -escribe el autor- es ya de por sí una palabrota de las más groseras”, gritaba sus consignas por todas partes. Predicaba el propagandista faccioso la urgente salvación de la Patria ante el “marxismo asiático”. Y esa lucha había que hacerla “con un estilo nuevo, con un estilo juvenil, renovador. La salvación de España tiene que ser ante todo un movimiento juvenil y un movimiento español”. Unas líneas después, seguía con su encendida soflama: “Yo os aseguro que la Falange es la única fuerza capaz de aplastar definitivamente el movimiento marxista español”.

Aquí hago un inciso y los invito a ustedes a cambiar la palabra Falange por la palabra Ciudadanos.

¿Qué, cómo les ha quedado el cambio de una palabra por otra? ¿Ha cambiado mucho el significado de la frase o se ha quedado prácticamente igual, sólo que con una diferencia de ochenta años entre aquella España que contaba José Herrera Petere y la de ahora mismo?

Hace más de cuarenta años que llegó la democracia. Una democracia frágil, llena de miedos a que pueda convertirse en una democracia con hegemonía de la izquierda. Miedo en la izquierda y miedo en la derecha. Parece imposible hacer en este país una política de izquierdas. Lo dices, dices sólo que quieres hacer una política de izquierdas y te cortan el cuello. Aquí sólo te ponen una medalla -o te regalan un máster- si eres de derechas. Aquí sólo puedes llegar al gobierno si te pliegas a las exigencias de los que no se han presentado a las elecciones: los amos del dinero. Y el dinero ya se sabe lo que trae consigo: el estercolero de la corrupción.

“La política tiene raíces morales”, escribe Ignacio Sánchez Cuenca en ese libro magnífico que se titula La superioridad moral de la izquierda. Por eso, porque la política ha cortado de cuajo esas raíces morales, la distancia entre la gente de la calle y la política es cada día más grande, como dice en el bolero La retirada ese gran poeta de la borrachera que fue José Alfredo Jiménez. La desconexión social con el mundo de la política es preocupante. Cuando nos abstenemos de todo, cuando nos pasamos la vida viendo la tele, cuando nos parece que a nosotros nunca nos van a desahuciar o a despedirnos del trabajo que mantenemos sujeto con los alfileres de la precariedad, cuando pensamos que lo malo siempre les va a pasar a los otros, cuando pensamos todo eso y más cosas que no caben en este artículo es que, aunque pensemos que somos de izquierdas, en realidad somos de derechas o estamos a punto de serlo. O aún peor: cuando la gente se separa radicalmente de la política es que estamos apenas a un paso del fascismo.

Ese es el paisaje de un pensamiento crítico devastado en el que entra a saco Ciudadanos. El PP está amortizado para los amos del dinero. Los que mandan de verdad, los que gobiernan de verdad, ya han encontrado repuesto. Y las grandes empresas mediáticas también. Los mundos oligárquicos de la economía y de la prensa se juntan en esa vasta operación de sustitución del PP por Ciudadanos y, al menos en las encuestas, la gente pasará de la tele a las urnas con el ánimo cautivo, con el convencimiento de que Albert Rivera es ese salvador valiente que la Patria corrupta y degenerada necesita. Ahí estaban ellos, Rivera y Ciudadanos, gritando en el procés catalán “a por ellos”, como si fueran los fascistas que hace más de ochenta años empujaban a las huestes reaccionarias contra los avances de la II República y después en la guerra y la dictadura franquista. Ahí están ellos, Rivera y Ciudadanos, gritando que sólo ellos pueden regenerar un país en bancarrota económica, política y moral, que sólo ellos y nada más que ellos representan la solución a todos nuestros problemas, sean cuales sean y vengan de donde vengan esos problemas. Ahí están ellos, Rivera y Ciudadanos, atornillando la Ley Mordaza, votando -ellos que van de incorruptos- al corrupto PP para gobernar en la Asamblea de Madrid, votando con el PP contra las exhumaciones de fosas republicanas y negándose a las movilizaciones feministas del 8 de marzo. Ahí están ellos, Rivera y Ciudadanos, para con la ayuda del Ibex 35 desbancar en las próximas elecciones -pasándolos por la extrema derecha- a sus padres políticos e ideológicos.

Las raíces morales de la política han sido sustituidas por el dinero. El negocio del capitalismo necesita títeres que lo gestionen en nombre de sus auténticos dueños. Hasta ahora el títere que mejor hacía esa faena sucia era el PP. A partir de ahora -si se confirmaran las encuestas- esos títeres a sueldo del mundo financiero para salvar a la Patria, o sea sus negocios, serán Albert Rivera y Ciudadanos. ¿Lo dudan ustedes? Pues si lo dudan, repasen estas dos líneas que recupero del primer párrafo de este artículo: “La salvación de España tiene que ser ante todo un movimiento juvenil y un movimiento español”. Ya he dicho que Herrera Petere se refería a la Falange cuando escribió eso en 1938. Yo creo que, si tuviéramos que escribir hoy ese párrafo, podríamos hacerlo de la siguiente manera: “La salvación de España tiene que ser ante todo un movimiento juvenil y un movimiento español. Y aquí está Ciudadanos para iniciar con heroísmo y entrega patriótica esa operación de salvamento”. Si además le añaden a Marta Sánchez cantando el himno de España en la última reunión de Ciudadanos, la fanfarria patriótica de ese falangismo con apariencia de moderno la tenemos servida y bien servida. ¡Qué país, dios, qué país!

https://www.eldiario.es/cv/opinion/Salvadores-patria_6_773832617.html


Principales intervenciones por la libertad de expresión del pasado jueves en la Eurocámara

29/05/2018

 

Recopilamos en esta entrada las principales intervenciones del jueves pasado en la Eurocámara, durante la Conferencia contra los ataques a la libertad de expresión y de prensa en el Estado español.

Resumimos la Conferencia a través de seis importantes testimonios: los de las personas represaliadas, sus familiares y sus grupos de apoyo. La denuncia de todos estos casos, así como de toda la deriva represiva impulsada por el Estado español, sonó fuerte el pasado jueves en Bruselas.

Intervención de Alex García, cineasta del canal de Youtube Resistencia Films:

 

Intervención de Boro LH, periodista en La Haine y Kaos en la red:

 

Intervención de Pablo Hasel, rapero condenado por sus letras y sus twitts:

 

Intervención de Ariana Suaria, del grupo de Apoyo a Valtonyc;

Intervención de Iván Leszno, miembro de los raperos de La Insurgencia, condenados a 2 años y un día de prisión por sus letras:

 

Intervención de Elena (Tata de Vigo), madre de Saúl de La Insurgencia:

 

 

http://insurgente.org/principales-intervenciones-por-la-libertad-de-expresion-del-pasado-jueves-en-la-eurocamara/


La absolución en el caso Ginés y el Bloque supone un atropello contra el pueblo de Coslada.

28/05/2018

 

photoA lo largo de las últimas décadas se han dado muchos casos demostrativos de la íntima relación entre las instituciones políticas del Estado y el sistema judicial, que contradicen la cacareada división de poderes.

 Casos como la exclusión del juez Garzón de la  instrucción de los procesos por corrupción del PP,  la aplicación  de la ley mordaza, la represión contra sindicalistas, cantantes y artistas, etc, comparados con la interminable instrucción de los casos de corrupción en los que están implicados desde cargos públicos hasta miembros de la Casa Real,  prueban que existen dos varas de medir al aplicar la justicia en España.

Sólo así puede entenderse la reciente absolución de Ginés Jiménez Buendía y los policías del caso Bloque inculpados por delitos de extorsión, amenazas, cohecho, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas, en definitiva, por formar  un grupo mafioso a la cabeza de la  policía municipal de Coslada y dentro del mismo cuerpo. Un grupo que campó a sus anchas durante años, tuvo atemorizados a los vecinos que debían proteger y actuó con la completa impunidad que les otorgaba el ser “agentes de la autoridad”.

 La sentencia no entra a valorar los hechos y se ampara en aspectos exclusivamente formales. Y es que la única razón aportada para la sentencia absolutoria, son los defectos de forma provocados por la propia dilación de los responsables de los policías implicados que tardaron más de diez años en denunciar su actuación.

Todo ello con el consentimiento del primer juez de la causa según dice el propio auto. En definitiva,  mil triquiñuelas jurídicas  para conducir el proceso judicial y conseguir la absolución de Ginés y su banda cuya actuación es aún más grave al prevalerse de su condición de servidores públicos.

Esta sentencia ha dejado al pueblo de Coslada  con una sensación de indefensión  y desamparo total  ante la falta de imparcialidad de la justicia  del estado monárquico. Y también ha dejado al desnudo el carácter de clase de una justica real, al servicio de quienes detentan el poder en este país. Una vez más queda claro que el estado con su judicatura y sus policías no es el estado ideal sino el real instrumento de dominación de una minoría sobre el resto del pueblo y de las clases trabajadoras.

Callar ahora, mirar para otro lado cuando se ha pisoteado de forma tan evidente la obligación de protección de los ciudadanos que compromete a la judicatura, y se ignoran todas las evidencias que prueban la actuación  intolerable de este grupo, alegando defectos formales achacables a quienes forman parte de las instituciones obligadas a defender los derechos de los ciudadanos, es dar por bueno una forma de actuar que condena a la mayoría trabajadora a soportar la arbitrariedad como norma de actuación de los poderes públicos, algo contrario a la democracia.

Los republicanos ante este flagrante atropello jurídico llamamos a arreciar en la lucha y en la organización para acabar con la impunidad de aquellos que deberían dar ejemplo de respeto de la justicia y de la equidad. Llamamos a la unidad para luchar por la III República  que haga realidad una verdadera justicia popular, única garantía para controlar y asegurar la imparcialidad y legalidad en la actuación de los servidores públicos.

AGRUPACIÓN REPUBLICANA DE COSLADA (ARCO).


POR UNA LEY DE VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

28/05/2018

El Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y de Víctimas del franquismo, constituido por más de 80 organizaciones de todo el Estado, pretende impulsar acciones necesarias para lograr acabar con la impunidad de los crímenes del franquismo. Instituciones internacionales como la ONU y sus grupos de trabajo y las organizaciones de derechos humanos, continúan reclamado al Estado Español su obligación de investigar, perseguir y sancionar los delitos contra la humanidad cometidos por el franquismo.

En el encuentro estatal celebrado en mayo de 2016, los colectivos integrantes del Encuentro decidimos reclamar a las formaciones políticas que se comprometan a desarrollar una LEY DE RECONOCIMIENTO Y PROTECCIÓN INTEGRAL A LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO que:

  • Establezca la condena del franquismo como régimen criminal, que condene lo que supuso su atentado y el golpe de estado a la II República española, que condene la guerra, la dictadura franquista y la represión continuada contra los derechos humanos.
  • Reconozca y garantice a las Víctimas del franquismo, del nazismo y de la transición política española los derechos a la Verdad, la Justicia y la Reparación en los términos exigidos en los tratados y acuerdos internacionales firmados por el Estado español y organismos internacionales.
  • Que declare la nulidad de pleno derecho de todas las acciones legales de carácter represivo del régimen franquista, así como de toda aquella legislación que garantice la impunidad de los crímenes franquistas
  • Que se eliminen definitivamente todas las formas de exaltación del franquismo; calles, monumentos y honores.

Porque sólo por decisiones políticas, relacionadas con la forma en que se desarrolló la transición a la democracia, no se reconoce a las víctimas del franquismo los derechos a la verdad, la justicia y la reparación en igualdad de condiciones con otros colectivos de víctimas de la violencia, que sí han sido plenamente reconocidos y reparados mediante una legislación específica a su favor. Por eso te proponemos que te adhieras a la iniciativa de exigir al Estado español y a todas las organizaciones democráticas, la elaboración de una Ley Integral de Víctimas del franquismo.

Las organizaciones, asociaciones de la sociedad civil e instituciones pueden adherirse a la iniciativa de una Ley Integral de Víctimas del franquismo escribiendo desde su dirección de correo electrónico OFICIAL a leyvictimasfranquismo@gmail.com, mientras que los ciudadan@s que pretendan adherirse a la misma deberán hacerlo accediendo a la siguiente dirección web: https://victimasfranquismo.org/

Ya basta de 80 años de impunidad, de no reconocimiento de las víctimas y de negarles el derecho a la Verdad, la Justicia y la Reparación. Porque sin memoria histórica no hay democracia.

Por una ley de víctimas del franquismo


ESPAÑA: EL MENOSPRECIO A LOS MILITARES DEMÓCRATAS MIENTRAS SE ENSALZA A LOS FRANQUISTAS, POR LUIS GONZALO*

28/05/2018

El 22 de mayo de 2018 fallecía Luis Otero, una de las figuras, militares o civiles, más importantes que han existido en este país en los últimos ochenta años. Lo hacía acompañado y arropado por su mujer, sus familiares y sus amigos, pero desvalido de la admiración y el respeto de una sociedad que hasta sus últimos días le condenó al ostracismo.

Luis fue uno de los fundadores de la Unión Militar Democrática y durante los estertores del franquismo desafió la dictadura y soñó con mojar la pólvora de los cuarteles y devolver el poder al pueblo. Por ello, merecía mucho más. Al igual que Miguel Bouza, al igual que tantos otros. Porque ellos se declararon demócratas en un tiempo en el que los progresistas caían por las ventanas, sufrían extraños accidentes camino de las comisarías, eran torturados, y violadas si eran mujeres, o terminaban en el paredón o con la sien abierta.

Por todo lo que hicieron, por su gallardía, por sus valores democráticos y por su valentía los militares demócratas, y Luis era uno de los más importantes, merecían haber dirigido las Fuerzas Armadas, merecían haber ilustrado a los futuros oficiales y merecían haber reconciliado al Ejército con el Pueblo. No les dejaron.

Y ello nos debe hacer reflexionar profundamente: ¿Pueden unas Fuerzas Armadas ser demócratas sin demócratas reconocidos? ¿Pueden unas Fuerzas Armadas que repudian militares demócratas estar al servicio de la ciudadanía? ¿Puede un rey, ya sea Felipe VI o Juan Carlos I, ser demócrata rodeado de franquistas al tiempo que abomina de los militares demócratas? ¿Puede España ser una democracia si la mayoría de sus ciudadanos ni siquiera saben quiénes son y quiénes fueron los militares de la UMD? Me temo que todas las cuestiones planteadas confluyen en la misma inquietante respuesta.

Tenemos que cuestionarnos por qué Juan Carlos I y Felipe VI muestran tanto respeto por la dictadura y el dictador, al que han llegado a loar en algunas ocasiones de forma bastante indecente, y tan poco respeto por los militares demócratas. Hay que preguntarse por qué la mayoría de militares no tienen ni la más rematada idea de quién fue Luis Otero y quiénes fueron los militares demócratas que junto a él lucharon contra la dictadura. Hay que preguntarse por qué en las escuelas los alumnos no son ilustrados al respecto o por qué no hay calles, plazas y monumentos que recuerden a estos valientes y honestos militares, mientras el franquismo lleva décadas plácidamente instalado en la toponimia y en una gran cantidad de glorietas, avenidas y monumentos de esta España fallida. Hay que preguntarse por qué Felipe VI y Juan Carlos I tienen tiempo para departir con sanguinarios dictadores, pero ni siquiera recuerdan a los demócratas. Hay que preguntarse por qué narices el Partido que se autoproclama Socialista, Obrero y Español repudió a los militares demócratas y les impidió en las postrimerías de los años ochenta reincorporarse en las Fuerzas Armadas y dirigirlas, pero la década pasada ascendía a golpistas hasta convertirlos en general. Hay qué preguntarse por qué el Partido Popular indulta y asciende a puestos de honor a torturadores en lugar de velar por los demócratas.

Y hay que hacerlo porque hay toda una España, la del PP, PSOE y Ciudadanos, que se enorgullece de la democracia mientras se reparten títulos honoríficos a los descendientes de Franco, se han creado grupos paramilitares para asesinar ciudadanos o se ha militarizado la Justicia para solucionar los problemas políticos.

“Una democracia fallida”

Lo cierto es que no, España no es una democracia. Si lo prefieren, digamos que es una democracia fallida. Porque si lo fuera, la familia Franco no seguiría residiendo en las condiciones en las que lo hace en nuestro país. Si lo fuera, los herederos del dictador no serían los jefes del Estado. Si lo fuera, las cunetas no estarían repletas de cadáveres y España no sería el segundo país del mundo tras Camboya con más desaparecidos. Si lo fuera, España no sería una vergüenza jurídica en Europa ni estaría atestando las cárceles de presos políticos. Si lo fuera, todos sabríamos quién fue Luis Otero y hoy sentiríamos el pesar de cualquier ciudadanía que pierde a un héroe.

Porque aunque muchos no lo sepan, Luis fue un héroe y muchos trabajaremos para que jamás se olvide su figura y para que las generaciones venideras le recuerden como se merece. Luis no fue de los que simpatizaba en cuartuchos oscuros con la democracia al tiempo que servía fielmente a los herederos franquistas, eso lo hicieron otros que llegaron a las cotas más altas del generalato. Luis fue de los que fueron sacados a punta de metralleta de su domicilio, de los que fueron conducidos al presidio sin saber si terminaría sus días en uno de los desgastados muros franquistas. Luis fue de los que recibió una condena diez veces mayor que la sufrida por los golpistas Tejero e Ynestrillas (en la maravillosa transición que parió la democracia, que suele narrarse). Luis fue un héroe.

Honrémosle como se merece, honrémosle como la democracia fallida en la que vivimos no lo hace ni lo hará nunca porque su solo recuerdo le provoca la repulsión del monstruo que se mira al espejo. Honrémosle recordando y cuidando su legado, hagámoslo porque los reyes, Felipe VI y Juan Carlos I, están entretenidos con sus amigos franquistas y sus sanguinarios socios.

*Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra de España

España: El menosprecio a los militares demócratas mientras se ensalza a los franquistas, por Luis Gonzalo*