No es más que un pobre negro. Javier Gallego Crudo

images

Arde la calle, a veces literalmente, en este invierno caliente que parece primavera árabe o marzo que mayea. Los pensionistas que se manifestaban en masa se juntaron con los que protestaban contra las Leyes que amordazan las protestas. Mientras, el barrio de Lavapiés se encendía (y algunos lo incendiaban) por la muerte de Mame Mbaye, un mantero senegalés de 34 años fallecido de un infarto en circunstancias aún por esclarecer. No sabemos si murió por una persecución policial, pero sabemos seguro que vivió perseguido.

La primera versión de Jefatura de la policía, hablaba de carrera para escapar de los agentes. Después el Ayuntamiento de Ahora Madrid y algunos testigos aseguraban que no corría en el momento de caer fulminado.  Un compañero, curiosamente ignorado por la prensa mayoritaria, asegura que corrieron juntos hasta que Mame no pudo más. No quería soltar la manta, cuenta su amigo. No quería soltar su vida que cabe en un hato pensado para salir por patas. Aunque no muriera por huir, murió huyendo.

Huyendo de la pobreza llegó a España en patera hace 12 años y no dejó de correr desde entonces para que no le cogiese la policía, para que no le deportasen, para no tener que robar. “Por no perder la cabeza, perdió el corazón”, dice casi en un verso, Vitoria, la dueña de un bar que frecuentaba. El corazón lo hemos perdido en este país donde estamos más preocupados por quitarnos al muerto de encima que por entender por qué murió y cómo vivía. Murió por cómo vivía. Viven de cualquier manera y por eso mueren de cualquier forma.

No lo mató la policía ni somos la sociedad más racista de Europa, las hay peores, duerman tranquilos, pero no olviden que el PP ha repuesto las cuchillas en la valla de Melilla y ha legalizado las “devoluciones en caliente” prohibidas en Europa, que 15 personas murieron en Tarajal mientras la Guardia Civil les disparaba en el agua, que varias han muerto en los Cies por falta de asistencia. La muerte de uno de ellos es la consecuencia lógica de un sistema pensado para quitar de la circulación a los pobres que vienen de fuera.

Por cierto, los mismos que dicen que se lo buscó por venir sin papeles son los que se enorgullecen del Pepe y la Pepa que se fueron p’ Alemania en los 60 y 70. Por cierto, el mismo gobierno de Carmena que colgó la pancarta de “Refugees Welcome” podría hacer menos redadas y ofrecer más redes a los manteros para salir de la venta ilegal.

No parece la manta un gran problema social ni comercial. Más grave es que Rajoy diga que no tiene para pagar las pensiones mientras firma gastarse 10.000 millones en armas en los próximos 15 años, como supimos ayer. Más grave es que seamos el quinto país de Europa en el que los sueldos han perdido más poder adquisitivo durante la crisis, como contó también ayer la Confederación Europea de Sindicatos. De eso no tiene la culpa el mantero, se lo aseguro.

A lo mejor si se diera usted cuenta de que para quienes manejan, es usted poco más que un sinpapeles, un jubilado o una mujer explotada, se pondría usted tan negro como ellos y la cosa cambiaría.

https://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/pobre-negro_6_751784847.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: